El pasado ocho de julio la Editorial Altamarea publicó Las Verdades Rotas, un thriller policiaco italiano que hace reflexionar sobre las verdades y libertades absolutas
Las Verdades Rotas, de Alessandro Robecchi aterrizó el pasado ocho de julio en las librerías españolas presentándose como una propuesta tanto innovadora como perspicaz. Cuenta con un ritmo vertiginoso que te atrapa desde las primeras páginas, y no hay ni una sola palabra que no merezca la pena leer.
Sinopsis
Alessandro Robecchi relata la historia de Manlio Parrini, un aclamado director de cine, creador de la película Las Verdades Rotas. Tras el éxito de dicha película se retiró.
No obstante, casi 30 años después, decide ponerse de nuevo tras las cámaras para crear una nueva película que vuelva a hacer sonar su nombre. Con ella quiere viajar atrás en en el tiempo, a la Italia de 1930 con el objetivo de resolver y relatar el misterio de la muerte de Augusto Di Angelis, un joven cronista de la novela negra.
Es un caso que particularmente le fascina, ya no solo por la ambientación en la antigua Italia, sino también porque quiere destapar que De Angelis tuvo una muerte injusta. Considera que su muerte fue propiciada por tener un carácter antifascista en una época complicada, donde el régimen y la censura se tomaron la libertad de su mano.

Durante la obra, el lector podrá acompañar a Manlio durante la investigación, conociendo como es hacer una película desde cero e incluso descubriendo distintos hechos reales de la época.
Por si fuera poco, la historia pasada se mezcla con un crimen ocurrido en el presente del cineasta. Su vecina, una anciana de gran poder adquisitivo es hallada muerta en la casa de al lado. Mientras la prensa toma un gran papel en la investigación, Manlio se ve cada vez más atraído por esta nueva muerte sin resolver, con cualidades propias de la época de Angelis. Cada vez los hechos le despertarán más entusiasmo y excitación por el caso y poco a poco, más personajes se acercaran al veterano de la gran pantalla para acompañarle en su aventura.
A pesar de la época en la que ocurrieron, ambos asesinatos destapan conflictos atemporales. Establecen una crítica directa sobre donde se ponen los límites de la libertad y quien tiene el poder de dictar cuando una verdad es absoluta.
Los entresijos del libro
El libro consta de 235 páginas, de las cuales, todas cuentan con datos e información importante. Esto hace que la historia avance a un ritmo de escándalo, sin frases ni palabras de relleno. Toda palabra de la que esta compuesta el libro es importante, consiguiendo que el lector no pueda salir de la historia una vez se a sumergido en la misma.
Otras de las grandes cualidades que tiene es el trenzado en el que se desarrollan el presente, el pasado y la investigación cinematográfica. Cada una despierta un tipo de interés diferente. Robecchi consigue que el salto temporal entre capítulos deje al lector con la intriga del final anterior, pero que además este tan inmerso en la trama actual que resulta imposible saltársela. El lector acaba entrando en un ritmo frenético en el que, además, disfruta todas las etapas y subtramas.

Incluso, se realizan semejanzas entre los distintos periodos para que ninguno que desvinculado y todos tengan algo en común que los aúne.
Uno de los añadidos que aporta un valor adicional al libro es que la investigación sobre Augusto De Angelis se basa en una investigación real. Las Verdades Rotas, durante todo el libro menciona al pie de página los documentos originales de los que sale la información e incluso las citas utilizadas por el director de cine. Todo ello consigue aportar una sensación mucho más realista, involucrando mucho más al espectador.
Desde un primer momento Robecchi plantea dos grandes cuestiones al lector: ¿vivimos actualmente en una libertad absoluta? ¿Quién dictamina cuando un hecho es el verdadero?
¿Vivimos en una realidad absoluta?
Con respecto a la primera cuestión, se defiende que nunca se es libre del todo, sino que siempre se está condicionado a la época y el entorno. Expone por ello dos casos muy distantes el uno del otro en el tiempo, pero con similitudes entre ellos. El primero es el caso de Augusto De Angelis.
El escritor vivió en el fascismo, donde la censura tomó un papel muy importante en la época. Los personajes de los libros tenían que seguir ciertos estereotipos, no podía haber delincuentes italianos, ni se podían utilizar dialectos o retratar ambientes lúgubres de la Italia fascista. Todo libro tenia que pasar ciertos controles y someterse a modificaciones para poder darse a conocer siendo lo más alineado al régimen posible.
Robecchi por otro lado encuentra paralelismos con el presente del cineasta. En aquella Italia de los años 40, el control era estatal, buscando fomentar una narrativa unitaria que beneficiaría a los poderes de ese entonces. No obstante, Manlio sufría otro tipo de censura, derivada de intereses privados.
Fue presa de intereses económicos, de marketing y algorítmicos que en un principio le impedían crear de la manera más fiel posible la obra audiovisual. Siendo alejado del control completo de su obra, en un principio considerada cine de autor, para poner por delante el beneficio comercial. Todo ello le hacía sentir que también le estaban imponiendo modificaciones que no le daban una libertad plena para desarrollar las condiciones y resultado deseado.
Robecchi expone por ello que la libertad muestra por si sola sus intenciones reales dependiendo en quien la nombre.
¿Existen las verdades absolutas?
El primer objetivo en el que se centra el libro es encontrar la verdad sobre qué le paso realmente a Augusto De Angelis. Un caso que en principio parecía estar cerrado. El motor por el que se movió el autor era por buscar siempre una verdad a la que se le haga justicia. Y genera una reflexión sobre si estamos viviendo en la realidad o simplemente estamos decidiendo confiar en el presente como la única opción posible, dejando verdades rotas que decidimos creer por no vivir en la incertidumbre.
El verdadero maestro de Las verdades Rotas
Las Verdades Rotas es en verdad el libro escrito por Alessandro Robecchi. El autor, nacido en 1960 en Milán, es uno de los guionistas, periodistas y novelistas más reconocidos de la cultura italiana contemporánea. A lo largo de su trayectoria ha ganado reconocimiento por su sentido de la sátira y la crónica periodística, además de ser crítico musical.

Saltó a la fama con la serie de novela negra protagonizada por Carlo Montessori, esta no es una canción de amor. En ella consigue mezclar el suspense tradicional con una mirada ácida e irónica, criticando con dureza la telebasura y la sociedad de consumo.
También es el autor de otros dos libros: Manu Chao, música y libertad, que fue una biografia sobre Manu Chao traducida a cinco idiomas; y Piovono pietre. Cronache marziane da un paese assurdo, que fue una recopilación de crónicas satíricas sobre la sociedad y política italiana galardonada con el Premio Nacional de Sátira Political Giuseppe Giusti en 2013.


