Barrett sigue con su Catálogo a ciegas con otro libro que dará de que hablar
Un mal menor es el segundo libro del Catálogo a ciegas de Barrett. Un libro lleno de rojo sobre la violencia de una madre hacia su hija y, en ocasiones, hacia sí misma.
Un mal menor
Carla es la madre de Valentina. Carla tiene un marido al que, en ocasiones, es infiel; una suegra que, en ocasiones, es insoportable; y una vida en la que, en ocasiones, no es del todo feliz. Sobre todo, si se compara con su hija.
Carla no es una madre como las otras. Ve en Valentina una competidora, alguien con la que se compara constantemente. Por ello, ejerce constantemente violencia contra ella. Se refiere hacia su hija como “la esta”. No Valentina, no Vale. La esta es una niña muy inteligente, que tiene un don para la música, que es muy aplicada y que es querida por su alrededor. Y por eso, Carla la odia.
Rojo
La novela entera está manchada de rojo. Rojo sangre, rojo dolor, rojo herida, rojo. Carla habla mal a su hija, la pega, la insulta, la sabotea. No la quiere. Pero, a lo largo de Un mal menor, vemos como no se quiere tampoco a sí misma. Esta frustrada con su vida.
«La maternidad es roja y no blanca. Es sangrienta y dolorosa».
No tiene un trabajo estable. Su marido en un principio tampoco, pero a la vez trabaja mucho y se esfuerza. En cambio, a su hija le va todo bien, sobre todo con sus clases de música. Hasta que, por medio de su profesor, Carla también se lo sabotea. Carla es capaz hasta de intentar matar a su hija. Rojo muerte.
Violencia
No solo aparece el tema de la violencia en Un mal menor, aunque es algo que se puede ver a lo largo de cada una de las páginas y es transversal a todo. Aquí también se ve esa reflexión sobre la maternidad, se habla sobre el problema de la vivienda, sobre el mundo capitalista en el que vivimos. Denuncia de alguna forma estas violencias, a pesar de soportar otras.
Esta violencia aparece hasta en el lenguaje. La forma de narrar, ese lenguaje diferente que en ocasiones cuesta entender. También con una explicación metalingüística, una voz oral, una manera de detenerse en cada adverbio y cada sustantivo, y analizar algún término. Pensar en la forma del lenguaje. Un lenguaje violento.
«No se lo ha contado a su madre, porque no habla con ella, solo responde».
Un mal menor no es para todos los públicos. Es una novela densa, dura, brutal. Tiene un lenguaje que a veces es laborioso, quizás una historia que, con menos palabras, se entendería igual. Pero quizás también ese sea el punto que quiere transmitir el autor o autora. Que esas vueltas, esa densidad, esa brutalidad, esa incomodidad… sea parte de la violencia que quiere comunicar dentro del relato. Y si es así, lo ha conseguido, sin lugar a dudas.


