El diseñador italiano, creador del mítico «Rojo Valentino» y figura clave de la alta costura del siglo XX, ha fallecido este lunes en su residencia de Roma. Vistió a mujeres icónicas desde Jackie Kennedy hasta Julia Roberts, definiendo un estilo de elegancia atemporal
El mundo de la moda ha perdido hoy a su monarca más longevo. Valentino Clemente Ludovico Garavani, conocido universalmente a él y su marca como Valentino, ha fallecido este lunes 19 de enero en su villa de la Vía Apia en Roma, a los 93 años de edad. Su muerte marca el fin definitivo de la era dorada de la couture, esa generación de maestros que entendían la moda no como una industria de consumo rápido, sino como la arquitectura de la belleza y una expresión del arte.
La noticia ha sido confirmada por la propia casa de moda Valentino y por su compañero de vida, Giancarlo Giammetti, a través de un escueto comunicado en el que piden respeto y memoria para «el hombre que enseñó al mundo a soñar en rojo».
El arquitecto del ‘Rosso’
Nacido en Voghera (Lombardía) en 1932, Valentino siempre tuvo claro que su destino estaba lejos de la provincia italiana. Tras formarse en París en los años 50 bajo la tutela de Jean Dessès y Guy Laroche, regresó a Roma en 1959 para fundar su propia Maison.
No tardó en encontrar su sello de identidad. Inspirado, según la leyenda, por una mujer que vio en la ópera de Barcelona vestida de carmesí, creó el «Rojo Valentino»: una mezcla vibrante de 100% magenta, 100% amarillo y 10% negro. Un color que patentó y que se convirtió en sinónimo de poder femenino.
Sin embargo, reducir su carrera al color sería injusto. En 1968, en plena revolución cultural, Valentino presentó su «Colección Blanca», una apuesta por el minimalismo y la pureza geométrica que enamoró a Jackie Kennedy. La ex primera dama no solo se convirtió en su cliente más fiel, sino que eligió un diseño de esa colección para su boda con Aristóteles Onassis, una imagen que dio la vuelta al mundo y cimentó la fama global del diseñador.

«Amo la belleza, no es mi culpa»
Esa frase, pronunciada en el aclamado documental Valentino: El último emperador (2008), resume su filosofía. Valentino fue un esteta radical. Mientras la moda de los 70 y 90 viraba hacia el grunge o la deconstrucción, él se mantuvo firme en su defensa del glamour, los bordados excesivos y la feminidad clásica.
Su éxito no habría sido posible sin la mente financiera de Giancarlo Giammetti. Juntos formaron uno de los dúos más exitosos de la historia empresarial italiana, navegando crisis económicas y cambios de propiedad sin que la marca perdiera su aura de exclusividad.

Un retiro dorado
Valentino se retiró oficialmente de las pasarelas en 2008 con un desfile legendario en el Museo Rodin de París, aunque nunca dejó de ser el alma espiritual de la marca, actualmente bajo la dirección creativa de Alessandro Michele (quien asumió el cargo en 2024).
Sus últimos años los pasó entre sus mansiones de Londres, Gstaad y el Château de Wideville en Francia, siempre rodeado de su «familia»: sus inseparables perros de raza pug (Maude, Monty, Milton, y sus descendientes), que a menudo viajaban con él en su jet privado.
Hoy, Roma se prepara para despedir a uno de sus hijos predilectos. Se espera que el funeral congregue a la realeza europea y a la aristocracia de Hollywood, cerrando el telón de una vida que fue, en sí misma, su mejor diseño.



