El diseñador malagueño regresa a las pasarelas con su última colección: Burnt Rose Garden
Continúa la Semana de la Moda en Madrid. Ayer, el Hotel Palace se llenó de rosas para conocer lo nuevo de CALAFAT. La firma española presentó Burnt Rose Garden, una colección que explora la transformación y el sacrificio a través de la imagen de un jardín imaginario que, bajo una apariencia perfecta, esconde las marcas del fuego. Toda una contradicción con la que ha querido jugar el diseñador para la creación de estas prendas.
Un desfile que supone una nueva presentación de la firma dentro del circuito de la moda española después de un año fuera de las pasarelas. CALAFAT, fundada por Álvaro Calafat junto a Ana Ponf, forma parte desde 2022 del calendario oficial de la Mercedes-Benz Fashion Week.
Este año su propuesta creativa ha ido mucho más allá de la moda. La casa creó todo un universo en torno a la idea de ese jardín imaginario, acompañando los diseños con una gran puesta en escena, música y baile en directo. Las rosas, símbolo que da nombre a la colección, fueron el elemento que inspiraron sus piezas más distintivas, acompañadas de siluetas estructuradas y diferentes tejidos. Todo ello dentro de la estética urbana a la que la firma nos tiene acostumbrados.
Sobre la pasarela vimos una combinación de prendas ready to wear con piezas de atelier. En esta primera línea pudimos encontrar sastrería, punto, vestidos u otras prendas más ligeras. Mientras que las piezas de atelier destacaron por sus estructuras con volúmenes, telas y acabados muy especiales. En cuanto a los colores, el rojo, el blanco, el negro y el azul celeste fueron los que dominaron la pasarela. Más allá del concepto de la colección, el desfile también dejó algunas de las tendencias que marcarán la próxima temporada. Entre ellas, podemos destacar las siguientes:
Adiós al oversize, hola al corte cropped
CALAFAT se impone a las prendas anchas que han dominado los últimos años para traer unas siluetas más entalladas y estructuradas, presentes, sobre todo, en americanas, vestidos y pantalones. Un estilo que nos invita a probar nuevos cortes, como el cropped. Lo pudimos ver principalmente en chaquetas y cazadoras. Prendas que, ahora, caen por encima de la cadera para crear una figura más marcada.


CALAFAT apuesta por los detalles
Muchos de los looks llamaron la atención por sus encajes y transparencias, tejidos que pudimos ver en varias piezas y que aportan a la colección ese toque romántico y delicado que buscaba el autor. Sin embargo, la estrella en este desfile fueron los pañuelos. El complemento de moda y, a su vez, el más versátil, se hizo también un hueco en la pasarela para darle el un aire sofisticado al conjunto.


La vuelta de los shorts
Los pantalones cortos de tiro alto fueron otra de las prendas protagonistas del desfile. Los vimos con diferentes patrones y texturas. En este caso, combinados con una bomber, también en tendencia, medias de rejilla y unos stilettos para crear contraste. Sin duda, una de las prendas clave de esta propuesta.

Con un desfile que fue todo un espectáculo y una colección que capta la esencia de la firma, CALAFAT demuestra, una vez más, que se ha hecho un hueco en la moda pisando fuerte y dejando a su paso un camino de rosas que nosotros seguiremos sin pensarlo.


