2026 es el nuevo 2016, o al menos eso nos dicen las marcas
Durante todo el mes de enero las redes sociales se han llenado de peticiones para “volver al 2016” con el fin de rescatar las tendencias y la estética que dominaba una década atrás. Este reclamo popular para recuperar todas esas referencias que parecían olvidadas no se ha quedado únicamente en el ámbito de las redes, sino que ha trascendido al mundo de la moda.
Numerosas marcas a comienzos de año se unieron al trend publicando fotografías de sus colecciones de entonces. Pero esto no se quedó ahí. Todas esas fotos antiguas nos adelantan muchas de las prendas que vamos a estar llevando este año. Ya en 2025 pudimos anticipar que la broma se hacía realidad, el 2016 volvía, y ahora, webs, redes y pasarelas nos lo confirman. 2026 es el momento perfecto para desempolvar esas prendas que se quedaron al fondo del armario y darles una segunda oportunidad para volver a lo que muchos han considerado “el mejor año de sus vidas”.
Es verdad, 2016 fue un año muy relevante para la moda, sobre todo en el ámbito de las redes sociales. Supuso la consolidación de plataformas como Instagram o Musical.ly, mucho más globalizadas, y con ellas el boom de los primeros influencers que se adentraban en el street style.
Tanto en pasarelas como en el fast fashion se trata de recuperar esa estética, y parece que los consumidores apoyan esta idea. O así lo han demostrado firmas como Isabel Marant en sus últimas colecciones. Frente al dominio de estos últimos años de tendencias como el clean girl o el lujo silencioso, parece que la moda vuelve a apostar por una imagen más real y bastante más maximalista. Aunque de manera progresiva y no por completo, se trata de hacer una versión más pulida y consciente de lo que significó ese 2016 para muchos. Estas son algunas de esas tendencias que trae consigo el nuevo año y que ya vimos en su momento.
Gorra gavroche
Quizás su nombre no sea tan conocido pero este accesorio estuvo años dominando tanto las pasarelas como la televisión. La gorra gavroche fue, por ejemplo, uno de los accesorios favoritos de muchas chicas Disney. Esta especie de boina con solapa toma su nombre del personaje de Los Miserables de Víctor Hugo. Una tendencia que impulsó el street style entre las décadas de los 90 y los 2000 y, sin embargo, tuvo su boom en 2016. Sin duda, ha sido uno de los complementos más populares en la Fashion Week de Copenhague. Apta para cualquier estilo pero esencial para los fans de la estética Y2K o del boho chic.
Escote bardot
Deja hombros y clavículas al descubierto, formando una línea recta horizontal que va de hombro a hombro, logrando una silueta muy favorecedora. Lleva siglos siendo el favorito de la realeza, como mostraban por ejemplo, los vestidos de Eugenia de Montijo. Sin embargo, se popularizó entre los 50 y 60 por la actriz francesa Brigitte Bardot, de quien recibe el nombre. Se trata de uno de los cortes más populares del verano de 2016 y, probablemente, también de esta temporada.
Bomber
Esta cazadora surgió con la Primera Guerra Mundial y entre los años 80 y 90 se convirtió en un icono de la cultura popular gracias al cine y a la literatura. Podemos hablar casi de un básico que estuvo en tendencia en 2016 y hoy volvemos a ver, aunque, nunca se fue del todo. No sabemos si será su versatilidad o comodidad pero ha sabido resistir, como ninguna, el paso de los años.
Chaqueta Napoleón
Una chaqueta entallada, de cuello alto con varias filas de hileras bordadas y botones de metal. Se popularizaron bajo ese nombre pues, originariamente, se utilizaron en las Guerras Napoleónicas del siglo XIX por el ejército francés. Puede que se trate de la tendencia más viral en este año, o al menos, la más popular en el fast fashion.


