Halsey demuestra que puede tener todo con ‘If I Can’t Have Love, I Want Power’

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Portada If I Cant Have Love, I Want Power | Fuente: @iamhalsey (Instagram)

Su cuarto álbum de estudio se presenta como un verdadero punto de inflexión en su carrera

El pasado viernes 27 de agosto Halsey estrenó If I Can´t Have Love, I Want Power. Este conjunto de 13 canciones forma su cuarto disco y toma el relevo de Manic (2020), su anterior trabajo. Ha decidido alejarse de una promoción marcada por los éxitos diseñados para las listas. Ni siquiera ha publicado un single promocional, ha optado por dotar a este nuevo trabajo de un aura completamente diferente a lo que nos tiene acostumbrados. 

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De esta forma, Halsey ha aprovechado esta nueva oportunidad para dar un paso claro en su carrera. Se ha adentrado en sonidos más cercanos al rock, con los que había jugado antes pero que no había llegado a explotar al máximo. También ha optado por lo alternativo y, sobre todo, ha apostado por una temática muy clara. Si alguien tenía dudas de que Halsey no era más que una cantante de éxitos radiofónicos como Closer, ahora se han terminado.

Todo un universo

Algo que ha marcado por completo este nuevo trabajo es que Halsey ha construido todo un universo a su alrededor. Y para ello, la cantante ha partido de una base muy sólida: un tema definido al milímetro. Como elle explicó en Instagram, busca abarcar tanto el placer como el horror de la maternidad y el viaje que supuso su embarazo. También buscaba plasmar la dicotomía de su propio cuerpo como recipiente dador de vida y como ente sexual, intentando con ello «reclamar su autonomía». Todo esto después de sentir durante años que su cuerpo pertenecía más al mundo que a sí misma.

Para ello, un disco y trece canciones no eran suficientes. Por eso, le cantante decidió convertir su cuarto estreno en toda una obra audiovisual. Apostó por estrenar en salas de más de una decena de países (entre ellos Estados Unidos, México o Reino Unido) una película completa. Con un tono lúgubre y que en ocasiones roza el terror, despliega en un mundo casi medieval todas las tramas que envuelven su disco. Pero por si no fuera suficiente, realizará el 29 de agosto una experiencia global digital con Moment House para presentar estas nuevas canciones.

Una historia con mitología propia

Si algo dota de coherencia al cuarto trabajo de Halsey es la facilidad con la que ella crea un espacio compartido. Esto se aprecia desde el arranque del disco, The Tradition. En este tema le cantante da voz a la historia de una joven misteriosa y desvalida, y emplea su historia como pretexto para hablar de la fuerza de la sangre y la tradición. Todo ello enmarcado dentro de un sonido tétrico que parece emular algún tipo de cántico. Algo semejante sucede en Bells in Santa Fe, que profundiza en una producción misteriosa. Con esta canción Halsey aprovecha para advertir al oyente de que todo en esta vida es temporal y que no habrá un final feliz.

Y lo hace entremezclando estas lecciones con referencias religiosas expuestas de una forma cuanto menos original: «But Jesus, you’ve got better lips than Judas» (Pero Jesús, tu tienes mejores labios que Judas). En Lilith retoma este tema religioso, haciendo un homenaje a la primera esposa de Adán y madre de los demonios. Pero lo que más destaca en esta ocasión es la coherencia entre la letra de la canción y su producción: cada vez que hace referencia a la corrupción, su voz se entrecorta, como si incluso la propia palabra estuviera corrompida. Whispers vuelve a mostrar esta compatibilidad entre producción y letra al susurrar ciertas partes de la canción.

Sin embargo, en lo que destaca es en la forma en la que refleja el hilo conductor de muchas de las canciones. El auto sabotaje, las pequeñas voces que te dicen que todo va mal sin que las puedas callar. Y en The Lighthouse una vez más recurre a la creación de paisajes y personajes. Traslada sin dificultad a su público a una playa marcada por la debilidad y la muerte, casi podemos oír las mentiras vacías de un marinero, bajo la única luz de un faro brillando en medio del océano. Pero a pesar de ser más abstracta, no pierde relevancia. ‘Cause I never wanted savin’, «I just wanted to be found«: porque nunca quise salvación, solo quería ser encontrada.

Reclama su propio poder

Otro de los pilares centrales de If I Can´t Have Love, I Want Power, es la forma en la que Halsey busca mostrar su propio poderEasier than Lying presenta este objetivo desde la vulnerabilidad de una relación tóxica y la autodestrucción. Recurre al pop rock, una nueva tendencia marcada por el éxito de Good 4 U de Olivia Rodrigo. Pero sobre todo, Easier than Lying es un tema que busca resaltar la fortaleza necesaria para dejar ir algo que te hace daño. Frente a temas tan serios podemos encontrar otros ejemplos como Girl is a Gun, mucho más juguetona.

Sirve como una metáfora sostenida que alivia el tono del disco y permite a le cantante hablar sobre el poder que radica en disfrutar de la propia sexualidad. En la misma línea se sitúa Honey, otro tema distendido en la que Halsey habla de un romance agitado con otra mujer, recordando que hay realidades más allá de la heteronormatividad que merecen ser contadas. Aun así, Halsey no solo se presenta segure, ella misma reconoce que hay espacio para la duda en You Asked for this. El tema refleja toda la incertidumbre y culpa que puede haber en el camino hacia la propia fortaleza.

En ella muestra una gran evolución, desde la fragilidad a poder declarar «I want everything I asked for» (Quiero todo lo que pedí). Pero el culmen de este camino no llega en este tema, sino en la canción que probablemente lleva el título más llamativo: I am not a woman, I’m a god. Esta canción, que podría considerarse el centro del disco, plantea una imagen de Halsey llena de contrastes. Busca su poder sin olvidar sus debilidades, empleando para ello un auténtico despliegue vocal acompañado por una escritura impecable.

El verdadero centro: la maternidad

Aunque la mitología propia y el empoderamiento sean parte fundamentales de este proyecto, no constituyen su corazón. La maternidad es su punto central, con tres canciones dedicadas especialmente a ella, incluyendo el cierre del disco. No son las primeras canciones que Halsey realiza sobre el tema. More (Manic, 2021) es una clara predecesora, en la que hablaba acerca de lo que sentiría al conocer a su bebé al mismo tiempo que plasmaba el dolor provocado por su endometriosis. Por ello, estas canciones están cargadas con una emoción especial.

Darling es una especie de nana a su hijo, cantada con dulzura mientras habla de la belleza de la vida pero también de la dureza de su pasado. Muestra su amor, pero también lo asustade que está por no haber tenido una familia estable, hasta el punto de señalar «Couldn’t really tell you where they’d leave a stone to visit me when I am dead and gone» (no podría realmente decirte dónde dejarían una lápida para visitarme cuando esté muerta y me haya ido). 1121, por su parte, recibe este nombre en honor a la fecha en la que descubrió que estaba embarazada. en este tema habla de cómo nunca moriría por amor, pero rompería su corazón por su hijo. Cómo espera que este nunca se vaya.

Ya´aburnee es el tema final del disco. Es una honesta y directa declaración a su bebé y al padre de su hijo. Esta expresión en árabe muestra el deseo de ser enterrado primero. Con esto Halsey quiere decir que espera que elle muera antes de que lo hagan su pareja o su hijo, porque el dolor de perderlos la destruiría. Pero sobre todo, más allá de esta expresión trágica, en este tema ella se permite ser vulnerable y albergar la esperanza de pasar toda la vida a su lado: «I think we could live forever in each other’s faces» (Creo que podríamos vivir para siempre en los rostros del otro).

Su punto más álgido

Con todo esto, If I Can’t Have Love, I Want Power se presenta como el disco más elaborado de une artista que no había temido a lo conceptual. En múltiples ocasiones demuestra la madurez que le cantante ha alcanzado después de otros tres discos. Presenta un concepto claro y bien conectado, en el que las temáticas fluyen de una canción a la otra sin verse estrictamente contenidas. Por si no fuera suficiente, este sólido punto de partida se ve sostenido no solo por una destreza vocal innegable, sino por la producción más cuidada de su carrera.

If I Can´t Have Love, I Want Power se alza con firmeza sobre estos pilares, desafiante. Si este es el mejor disco de Halsey o no siempre será materia de debate entre sus seguidores. Pero lo que está claro es que si una de sus obras resistirá el paso del tiempo, es esta. Porque ella ha dejado claro que no tiene por qué elegir. Amor. Poder. Con un disco de este calibre, Halsey puede tenerlo todo.

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