El electrolatino marcó una era en la música urbana. Ritmos electrónicos fusionados con reguetón y letras icónicas convirtieron este género en un fenómeno que dominó pistas de baile y radios durante años.
Gran parte de la generación de este siglo nunca olvidan aquellos temas que les han acompañado en su adolescencia haciendo recordar veranos inolvidables. Sin embargo, con la llegada de nuevas tendencias, muchos lo dieron por acabado. Para Danny Romero, uno de los artistas que vivió esa época dorada, la realidad es otra: «El electrolatino no está muerto, solo necesitaba evolucionar.»
El electrolatino volverá
Durante la entrevista, el cantante recordó sus inicios y la explosión del género. «Fue un boom. En su momento, era lo que la gente quería bailar. Tenía esa mezcla de electrónica y urbano que enganchaba a todo el mundo», ha expresado el canario.
A pesar del éxito, con el tiempo el electrolatino perdió protagonismo frente a la nueva ola de reguetón y trap:«La música es cíclica. Lo que hoy está arriba, mañana puede cambiar. Pero eso no significa que un género desaparezca, sino que se transforma», ha manifestado el cantante.
Para él, esa evolución es clave. «Hay artistas que están recuperando el sonido, pero con una producción más moderna, con influencias del house y el afrobeat. Eso lo hace fresco otra vez.»
Cuando le preguntamos si el electrolatino puede volver a reinar en la industria, responde con seguridad: «Claro que sí. Todo depende de cómo lo adaptemos a los nuevos tiempos. La esencia sigue ahí, solo hay que traerla con una nueva visión.»
Mientras algunos creen que este género es cosa del pasado, Danny Romero lo ve como una oportunidad. «No se trata de repetir lo de antes, sino de tomar lo mejor y darle un giro. Si lo hacemos bien, la gente lo va a volver a bailar», expresa.
«Sentía que era un producto»
A lo largo de su carrera, el artista canario ha tenido que enfrentarse a momentos difíciles. «Mi peor momento fue cuando ya estuve en un momento jodido con las multinacionales», ha manifestado el artista. Durante esa época, sentía que se había convertido en un producto más que en un artista.
Actualmente, Danny Romero vive su mejor momento: «Mi mejor momento es ahora», dijo con convicción. La libertad de crear sin presiones le ha devuelto la ilusión por la música. “Estoy haciendo lo que me da la gana, haciendo música que es lo que me divierte», comenta, dejando claro que, aunque, ha aprendido a valorarla en su justa medida.
El desafío para los nuevos artistas
Danny Romero también compartió su perspectiva sobre cómo los nuevos artistas deben abordar la industria musical actual. Para él, lo más importante es mantener la ilusión. «Que nadie sea dueño de su proyecto», aconseja el artista canario.
En un mundo donde las discográficas y los managers a menudo imponen sus criterios, Danny Romero aboga por la independencia. «Hoy en día, de independiente se hace mucho dinero», afirma, alentando a los jóvenes artistas a seguir su propio camino y no depender de la industria.

