Madrid, la ciudad que nunca deja de latir, acogía una nueva cita con la música, la cerveza y la experiencia sensorial en La Casa Encendida. SON Estrella Galicia, un proyecto que trasciende la simple categoría de «ciclo de conciertos», presentaba su programación para los próximos meses, y allí estuvimos, copa en mano y oídos atentos, para descifrar la melodía de su propuesta.
No se trataba solo de un cartel de nombres internacionales ni de una sucesión de fechas marcadas en el calendario. Lo que SON Estrella Galicia ha construido con el tiempo es una filosofía, una forma de entender la música que se entrelaza con la identidad de lo local, la autenticidad y la reivindicación de aquellos espacios que dan vida a la escena underground. En su decimoquinto aniversario, el proyecto cervecero demostraba que la música no es solo sonido, sino también contexto, territorio y, por supuesto, comunidad.
La música vuelve a los barrios
Entre los anuncios, una iniciativa rescataba el pulso de los vecindarios: Soundhood SON Estrella Galicia. Porque la música, antes de llenar estadios, empieza en los locales, en los bares, en las plazas y hasta en las lavanderías. Sí, lavanderías. A través de este concepto, la música vuelve a los barrios de A Coruña, Granada, Londres y Barcelona, mezclándose con espacios cotidianos y devolviendo a la ciudad el papel de cápsula creativa. En la capital gallega, el programa ya revelado mezcla showcases en tiendas de instrumentos, sesiones de club y experiencias gastronómicas con maridajes cerveceros, demostrando que la música es, también, un acto de resistencia cultural.
De Madrid al mundo: la expansión internacional
El inconformismo de SON Estrella Galicia no entiende de fronteras. Su programación no solo recorrerá salas de toda España con artistas como The Horrors, Biznaga, Efterklang o MIKE, sino que también desembarcará en Londres, Berlín, Nueva York y, por primera vez, en México y Alemania. Así, su propuesta alcanza nuevos oídos en lugares icónicos como Baby’s All Right en Brooklyn o Bi Nuu en Berlín, mientras que festivales como PortAmérica Latitudes en México o Dot-To-Dot en Reino Unido contarán con su respaldo.
El festival que nunca quiso ser un festival
Pero si hay un evento que resume el espíritu de SON Estrella Galicia, ese es Posidonia. En su novena edición, el festival boutique de Formentera vuelve a demostrar que se puede hacer cultura de otra manera. Con solo 350 entradas disponibles y una filosofía True Platinum Zero Waste, Posidonia ofrece un retiro musical donde el lujo es el respeto por el entorno, la conexión entre artistas y asistentes y la experiencia inmersiva lejos del bullicio de los macrofestivales.
La experiencia más allá del escenario
La presentación en La Casa Encendida no solo fue una exposición de datos y nombres. Fue una demostración de cómo se puede vivir la música desde otras perspectivas. En la terraza del edificio, entre copas de todas las variedades de Estrella Galicia, se habló de sabores, se descubrieron cócteles con guiños a la tradición gallega y hasta se aprendió a tirar la caña perfecta. Porque la experiencia sensorial de SON Estrella Galicia no se limita a lo que se escucha; también se saborea.

La programación de este año deja claro que el proyecto sigue creciendo sin perder su esencia. Más que una agenda de conciertos, SON Estrella Galicia es un manifiesto. Una declaración de principios donde la autenticidad, la comunidad y la música son el eje de todo. Y, como en toda buena melodía, lo mejor es que siempre hay espacio para la improvisación.


