Llanera volvió a convertirse en el epicentro del verano asturiano con una nueva edición del Boombastic Festival, una cita ya consolidada que ha demostrado, una vez más, que la mezcla de juventud y ritmo
Tres días de conciertos, actividades y emociones en La Morgal. Los ya conocidos como boombis abarrotaron el recinto aunque varios asistentes pudieron confirmar a este medio que han notado una bajada de asistentes con respecto al año anterior.
Jueves: entre colas, cambios y energía argentina
El arranque no fue perfecto. Las colas del primer día, los retrasos en los accesos y algunos cambios de última hora en la programación marcaron el inicio. De todos modos, eso no impidió el pistoletazo de salida del festival.
La tarde fue subiendo de temperatura con las actuaciones de Nil Moliner, cálido y cercano; Marlon, que jugaba en casa con su rock melódico; y Lit Killah, que encendió el escenario con hits como Mala Mía o Carta de despedida. La noche trajo nombres potentes del panorama latino: Bad Gyal, con un show más maduro y pulido, presentó su álbum ‘La Joia’ entre dancehall y reggaeton; y Trueno, que confirmó su crecimiento como artista con un directo que mezcló rap, tango y mensaje social. El artista argentino, garantizó uno de los mejores shows del día en el escenario junto a su padre.

Entre conciertos, los asistentes disfrutaron del Boulevard de las Actividades, un espacio paralelo que ha ganado protagonismo con propuestas originales como una discoteca portátil, sorteos de collares entre ganzúas, tatuajes temporales, speed dating patrocinado por una marca de tequila, y hasta un casting de Gran Hermano.
Viernes: clásicos, himnos y fiesta sin tregua
La segunda jornada trajo uno de los momentos más esperados de todo el festival: Estopa. Los hermanos Muñoz abarrotaron el recinto y firmaron uno de los conciertos más multitudinarios, donde generaciones enteras corearon Un paseo o Cacho a cacho al grito de “¡Asturias, patria querida!”.
Antes, el público ya había vibrado con Maximiliano Calvo, Mafalda Cardenal, Juancho Marqués, Marlena y una imponente Lia Kali, que dejó claro por qué es una de las voces emergentes más a tener en cuenta.
La noche se tiñó de reivindicación y ritmos latinos con Residente. Luego fue el turno del canario Lucho RK, que cerró su actuación con una reinterpretación bailable de No bailes sola, y por último, Steve Aoki y Alvama Ice pusieron el broche con una sesión que mantuvo al público despierto hasta bien entrada la madrugada.
Sábado: un adiós a lo grande con Nicky Jam y Emilia
El sábado, último día del Boombastic 2025, no bajó el listón. Actuaciones como las de Emilia, hicieron que el público de La Morgal se viniera arriba. Le siguió un Khea pletórico, que convirtió el recinto en un karaoke colectivo con temas como Dónde estás y Ayer me llamó mi ex.

Y entonces llegó Nicky Jam, el artista más esperado del día. Desde Travesuras hasta El Perdón, el puertorriqueño ofreció un recital cargado de nostalgia, energía y carisma. Fue un viaje por dos décadas de reguetón que hizo bailar incluso a los más agotados.
Por otro lado, entre las críticas, varios asistentes han compartido hacia este medio que la calidad de los carteles del Boombastic Festival ha ido decreciendo conforme a los últimos años, destacando este año como uno de los peores. Aún así, muchos expresan que este festival es uno de los referentes en el territorio asturiano con diferencia.

