La cuarta edición del festival Vive Latino aterriza en septiembre con 34 artistas, tres escenarios y una ciudad lista para vibrar
La música iberoamericana volverá a conquistar Zaragoza este septiembre con una nueva edición de Vive Latino. El festival, que ya se ha consolidado como una de las grandes citas culturales del año, regresa los días 5 y 6 de septiembre de 2025 con un cartel repleto de talento internacional y nacional.
Con tres escenarios, más de treinta artistas confirmados y miles de asistentes previstos, la capital aragonesa se prepara para recibir un evento que va mucho más allá de la música: una experiencia colectiva que celebra los lazos culturales entre España y América Latina.
Zaragoza, el punto de encuentro mágico
El Vive Latino ha conseguido en solo cuatro ediciones lo que muchos festivales tardan años en lograr: convertirse en un referente internacional. Nacido en México y adaptado con personalidad propia en Zaragoza, este encuentro celebra música y la conexión cultural entre dos continentes.
La capital aragonesa se transforma durante el festival en un cruce de caminos. No es casual que más de 100.000 personas hayan pasado ya por sus anteriores ediciones: Vive Latino ha echado raíces en la ciudad, y la ciudad ha respondido con entusiasmo.
Este 2025, el festival vuelve a celebrarse en el recinto Expo, donde la música se combinará con experiencias gastronómicas, arte urbano y espacios de encuentro pensados para todo tipo de públicos. La esencia es intacta, lo que ocurre en cada canción es de saber cómo funciona la magia en cada acorde.

Un cartel plural para una comunidad diversa
La programación de Vive Latino 2025 demuestra que la diversidad es un compromiso real. Este año, pasarán por sus tres escenarios 34 artistas de distintos estilos: desde el rock irreverente de Molotov, los himnos populares de Los Ángeles Azules o el indie de Monsieur Periné, hasta nombres clave del panorama nacional como Kase.O, Love Of Lesbian, Zahara o Fangoria.
La presencia de artistas latinoamericanos consolida al festival como un escaparate de primer nivel para sonidos que muchas veces no tienen el espacio que merecen en otros circuitos europeos. La inclusión de bandas como Cuarteto de Nos, Son Rompe Pera o Conociendo Rusia confirma esa apuesta por lo diferente y lo arriesgado.
También hay espacio para lo local. Aragón vuelve a tener un papel protagonista con artistas como El Momo, Las Novias, Johnny Garso o La Estrella Azul Live. Vive Latino se posiciona así como un escaparate de lo mejor de ambos lados del Atlántico, sin fronteras ni geográficas.

Más allá de la experiencia: una experiencia cultural total
Vive Latino no se define solo por los conciertos. El festival ha sabido construir un ecosistema que convierte cada edición en una experiencia inmersiva. La zona gastronómica es uno de los grandes atractivos: sabores de Latinoamérica y España se mezclan en un espacio que funciona como punto de encuentro, descanso y descubrimiento.
La puesta artística no se queda en el escenario. El recinto se transforma con instalaciones visuales y propuestas escénicas que convierten el paseo entre escenarios en parte del espectáculo. Zaragoza se ha preparado muy bien para que todo el mundo pueda disfrutar al máximo.
La capital también se ve beneficiada por el impulso cultural y económico que supone el Vive Latino. Hoteles, restaurantes y comercios experimentan un movimiento significativo, y la ciudad proyecta al exterior una imagen joven, creativa y abierta. El festival es una fiesta, sí, pero también un motor para el territorio.

Vive Latino 2025 es un puente sonoro entre culturas, generaciones y emociones. En cada edición, Zaragoza reafirma su papel como anfitriona de uno de los encuentros más significativos del calendario musical iberoamericano. Este año, con una programación diversa, una producción cuidada y una ciudad volcada con el evento, todo apunta a que la cuarta edición será la más potente hasta la fecha.
Con la cuenta atrás en marcha y las entradas a punto de cambiar de precio, el momento de actuar es ahora. Miles de voces volverán a unirse frente a los escenarios de la Expo para celebrar, cantar y vivir dos días de música. Si hay un lugar donde España y Latinoamérica se funden en un solo ritmo, ese lugar se llama Zaragoza.

