Ana Mena se sincera sobre sus experiencias en el podcast CARA C de Los40
Tras unos meses de descanso —en los que, como confesó la artista malagueña en una carta en Instagram a su público, «necesitaba respirar»—, Ana Mena regresaba a la escena hace apenas dos semanas con una faceta más satírica que nunca, con la publicación de su nuevo single, Lárgate.
Con motivo de este reciente estreno Ana Mena se ha sentado con Cris Regatero en una entrevista para el podcast CARA C de Los40, en la que las emociones estuvieron presentes de principio a fin. Y es que la sinceridad derramada por la artista a lo largo de esos 45 minutos, no ha pasado desapercibida para muchos usuarios en las redes sociales.
No fueron pocos los temas sobre los que se abrió en canal: desde sus frustrantes inicios en la industria musical —en un momento en el que el foco estaba puesto sobre el recién recuperado formato de Operación Triunfo— hasta su etapa en Italia, que le sirvió para despegar.
Normas sociales a romper
Sin embargo, ha sido su honestidad al hablar de la sexualidad y de la presión que la rodea lo que más ha llamado la atención. La artista confesó haber perdido la virginidad ‘tarde’, con casi 25 años, una edad que, según los estándares sociales, se considera fuera de lo ‘normal’, y reconoció haberse sentido presionada en este aspecto en más de una ocasión: «En las entrevistas yo mentía», afirmaba la cantante.
Unas normas sociales que, como señalaba la artista, acaban llevándonos a presionarnos a nosotros mismos al no experimentar a la edad esperada aquello que se supone ‘debería’ ocurrir.
En este sentido, Ana Mena ha reivindicado el respeto hacia los tiempos de cada persona frente a las absurdas imposiciones de la sociedad:
«Es absurdo, cada persona tiene sus ritmos, no hay un momento para cada cosa sino cuando tu lo sientes…No hay una edad para eso, no existe un momento concreto. Todo fluye, y la decisión la tiene cada uno cuando lo siente; no es ni pronto ni tarde.»
La cantante ha abierto un ‘melón’ que muchos han aplaudido, considerando sus palabras de vital importancia para poner en evidencia la discriminación que aún existe en torno a la virginidad y, sobre todo, por servir de altavoz para tantas personas que pueden encontrarse en la misma situación.

