Dos voces fundamentales del panorama musical colombiano
El próximo 20 de octubre, la Sala Villanos recibirá a a Edson Velandia y Adriana Lizcano, dos voces fundamentales del panorama musical colombiano contemporáneo, cuyas trayectorias han sido esenciales para la construcción de nuevos imaginarios culturales desde los territorios. Un encuentro íntimo y poderoso: poesía, memoria, humor, raíz y canción con causa, en una noche para escuchar, sentir y reconocer la vitalidad de las músicas colombianas actuales.
La Parcería, asociación cultural dedicada a la creación, investigación y difusión de prácticas artísticas y comunitarias en diálogo con la diáspora de Abya Yala, presenta en Madrid un encuentro musical único dentro del ciclo Colombia Suena en Madrid, programa apoyado por Ibermúsicas que busca visibilizar la riqueza y diversidad sonora del país a través de conciertos y diálogos interculturales.
Desafiando las etiquetas y defendiendo la raíz
Adriana Lizcano, cantora, abogada de derechos humanos y gestora cultural, compartirá canciones de su álbum Panfletos y avances de su próximo trabajo solista. Su obra se caracteriza por la fuerza testimonial y la delicadeza con la que entrelaza memoria, resistencia y canción.
Por su parte, Edson Velandia —músico, poeta y director— llega con más de dos décadas de creación continua, 21 discos y un universo sonoro que desborda géneros y fronteras. Su trabajo cruza la música popular, la ópera, la experimentación y la gestión cultural con una mirada crítica y profundamente arraigada en lo comunitario.
Ambos artistas, además, son fundadores del Festival de la Tigra y de la Biblioteca La Bellecera, iniciativas que han transformado la vida cultural de su territorio y que representan un modelo de creación cultural autónoma y colectiva.
Entonar un canto colectivo
Su presentación en Sala Villanos será la oportunidad perfecta para sumergirse en ese universo. Se espera un concierto sin artificios, conducido por la fuerza de su palabra y la precisión rústica de su guitarra. Sus canciones suelen mutar en directo: pueden convertirse en arrebatos punks, en coplas campesinas retorcidas o en declaraciones íntimas que revelan su profunda sensibilidad social. Velandia no canta para decorar, canta para incomodar, para celebrar y para contar historias que no siempre encuentran espacio en otros escenarios.
Para los que siguen su obra, será un reencuentro largamente esperado. Para quienes lo escuchan por primera vez, probablemente marcará un antes y un después. Lo cierto es que, el 20 de noviembre, Villanos será territorio Velandia, un espacio donde la música vuelve a ser peligrosa, libre y profundamente humana.

