El cantante termina La gira de mi vida en Madrid por todo lo alto con un concierto de sobresaliente
Lo que ayer por la noche se vivió en el Movistar Arena no tiene nombre. Antonio Orozco lo volvió a hacer. Una noche llena de emoción, sorpresas y un constante agradecimiento por todos estos años de música.
Gracias por el tiempo
Se apagan las luces. Los espectadores del Movistar Arena vibrando, esperando a que Antonio Orozco salga al escenario. Imágenes de él de anciano, que se va volviendo más joven. Su sombra. Empieza la música y aparece el tan esperado Antonio.

El tiempo no es oro, la primera canción que hace que todos los fans empiecen a gritar y cantar junto a Orozco. Antonio destaca y agradece a todos el haber venido y el haber estado desde el principio apoyándolo. Agradece todo el tiempo dedicado.
«Gracias por hacer de mi vida algo tan bonito.»
Tras varias canciones entre medias, acaba esta reflexión sobre el tiempo con sus clásicos Que me queda y El viaje, dos temazos míticos que nos llevan al pasado y al Orozco inicial. Un viaje a la nostalgia.
Dedicado a los que quiere
Imágenes de una máquina de escribir, de unas manos arrugando papeles, las palabras “Gracias” y “25 años de carrera”. Antonio sigue agradeciendo a los asistentes toda una vida de música.

Empieza a cantar Bebé, haciendo un gesto como si estuviera acunando a un niño, además de cantar Lo inevitable, ambas de su último álbum El tiempo no es oro. Con una voz desgarradora y profunda, sigue con El problema fue la solución, emocionando a todos los presentes.
Un viaje por todas sus etapas
Durante el concierto, no solo hubo sitio para los temas de su último disco. Antonio quiso hacer un homenaje a sus 25 años en la música, por lo que no se quedaron atrás algunos de sus clásicos más conocidos.

Llegarás o Te esperaré, canciones que llevan años en bucle y de las que nunca nos cansaremos. Una vuelta al Antonio de los 2000 que sigue tan vigente a día de hoy como el actual.
«Orozco, Orozco, Orozco…»
Llegó el momento más emotivo de toda la noche. Antonio se emocionó y emocionó a todo el Movistar Arena con Mi héroe. Una canción muy significativa en su carrera, con mucho mensaje y que hizo sacar alguna lágrima a muchos de los presentes.

Antonio tira besos al cielo, conmueve a todos los presentes, les agradece y aplaude a los asistentes. Se queda observando a todos mientras la gente grita «Orozo, Orozco, Orozco…». Todo eso lo ha conseguido él.
Siempre bien acompañado
Pero Antonio no estuvo solo. La primera invitada que subió al escenario fue Eva Soriano. Una inesperada sorpresa que nos dejó un buenísimo sabor de boca con su mítico Devuélveme la vida.
@cuerposespeciales @Eva Soriano ft. @Antonio Orozco en el @Movistar Arena España para más de 17.000 personas🤯 Ha nacido una estrella de la música, preparaos… **** #cuerposespeciales #evasoriano #antonioorozco #orozco #devuelvemelavida
Además, fue invitado al escenario Antoñito Molina. Un dúo precioso interpretando una canción sin igual: Estoy hecho de pedacitos de ti. Molina quiso decirle unas palabras a Antonio agradeciendo el momento más conmovedor que habían tenido.
«Me ha regalado la mejor canción de mi vida para cantarla con ustedes.»
El último invitado fue el mismísimo Pablo López. Interpretando El patio, los dos amigos hicieron saltar el Movistar Arena. Regalaron a todos sus fans un momento inolvidable, provocando que vitorearan sus nombres.
«Es increíble lo que hace este hombre, el mejor concierto de este país con diferencia. […] Tengo la suerte de escucharlo bajito, tengo la suerte de que me haya enseñado tanto.»
@movistararenaes Qué momentazo @Antonio Orozco y @Pablo López cantando El Patio en el Movistar Arena #elpatio #pablolópez #antonioorozco #conciertos #madrid
No quiero que se acabe
Tras las también esenciales Temblando, Hoy será y Lo que tú quieras soy, Antonio se despide junto a sus músicos. La gente pide más Orozco. Debaten su guitarrista y él si pueden seguir. La noche no se ha acabado todavía.
«No me lo puedo creer. Qué emoción. No tengo palabras.»
Antonio se arrodilla, alaba al público mientras vitorea su nombre. Canta Te juro que no hay un segundo que no piense en ti, una canción dedicada a su hija. Pero Antonio no quiere que se acabe esa noche tan especial para él. Empieza a hablar, pero decide cantar. Improvisa, inventa un estribillo, No quiero que se acabe, y todos los presentes le siguen.

Antonio sigue agradeciendo en esa melodía improvisada. Para de cantar para, con la intervención de una de las asistentes de la primera fila, anunciar que esto no se acaba, que en 2026 Orozco vuelve a Madrid.
Sigue agradeciendo al público, a La Voz por confiar tantas veces en él, a Universal Music por estar desde sus comienzos, y pide que todos enciendan sus linternas, creando una atmósfera muy especial.
«No quiero que se acabe.»
Sigue cantando la misma canción, sigue emocionado, no quiere que se acabe. Termina con Entre sobras y sobras me faltas, otra emotiva canción que le pone la guinda al pastel de una noche inolvidable. No sin antes soplar las velas, las velas de los 25 años que nos lleva acompañando su música y que nos seguirá juntando por mucho más tiempo.

