La serie da inicio con tres trepidantes capítulos que dejan con ganas de saber más
Este 19 de abril llega a Amazon Prime Perverso, la nueva producción de Onza Entertainment. Supone un spin-off de la serie de 2021 Parot. Para la ocasión, se ha recuperado a uno de los personajes de su predecesora, Julián López Haro. Sin embargo, no hay continuidad entre ambas obras, se pueden ver de forma independiente sin seguir un orden establecido.
La más reciente pieza consta de ocho episodios. Su creación recae en Alfonso Laporta y Gustavo Ron, los cuales también colaboran en el guion. Además, los dos ya habían aportado sus destrezas en el anterior audiovisual.
La maquiavélica destrucción de la jet set estatal
La historia gira en torno a Lucía Vergara, interpretada por Kira Miró, una jueza que está investigando el secuestro de varios individuos de clase alta. El criminal manda a la vez cartas amenazantes al ya mencionado Haro, ejecutado su papel por Iván Massagué. Este es un aristócrata con un extenso historial penal que actualmente cumple condena gracias a la actuación, diez años atrás, de la magistrada Vergara. Ahora sus vidas parecen a volver a coincidir para lograr poner fin a las desapariciones. Sin embargo, la perversa mentalidad de Haro no piensa poner fácil la encomienda.
Los tres primeros fascículos de Perverso cuentan con una factura técnica excelente, cuidando al máximo los detalles de realización. La gama cromática rara vez se mueve más allá de los tonos grisáceos y apagados, perfecta ilustración del suspense que se masca a cada segundo. Añadido a ello, la elección de espacios resulta muy acertada. En la mezcla entre los escenarios abiertos y opulentos con los claustrofóbicos reside la paradoja de cómo el mundo de lujos de los personajes se puede ver corrompido instantáneamente por las acciones de otros.
Un relato sin novedad en el frente pero con proezas
Si bien es cierto que la sinopsis no aporta ningún elemento novedoso al género policiaco, no constituye razón suficiente para desprestigiar el producto final. El propósito último es entretener, y es conseguido con creces. Precisamente ahí reside su notoriedad; cómo reinventar unos acontecimientos ya repetidos en otros trabajos para hacerlos lucir interesantes y rompedores. Ayuda a ello unas actuaciones memorables. Indiscutiblemente, Miró en su papel estelar es capaz de manejar a su antojo todas las acciones que transcurren. Va muy loablemente acompañada de Esmeralda Pimentel, en la ficción Mariana. Ella es una joven mexicana afincada hace poco en la capital española con mucha tenacidad y ambiciones laborales.

Las subtramas de tono menos detectivesco que se generan son otro factor positivo. Permiten al espectador adentrarse en distintas problemáticas sin rehusar de la central. El cambio entre ellas no es abrupto ni genera cansancio. Logran conectar con las situaciones de otras figuras para así dar un pequeño descanso al delito hegemónico.
Aún quedan varios episodios por visualizar de este prometedor proyecto. Si siguen la estela de los anteriores, Perverso puede posicionarse como una ejecución muy noble que consigue colocar al thriller español como una referencia comunicativa. Miami está obsoleto. Ya no se precisa de un vuelo para vivir una aventura investigativa con muchos momentos de tensión.


