Hace poco más de un mes que una de las series más aclamadas de los últimos años ha concluido con su tercera temporada con un final un tanto controvertido
Tras tres años de espera, la serie de Mike White ha regresado brevemente a la pequeña pantalla con una nueva temporada ambientada esta vez en Tailandia.
Está claro que esta temporada de The White Lotus no ha gustado demasiado a gran parte de los fans. Mucha gente no estaba emocionada con los primeros episodios, quizá como consecuencia del alto listón que había dejado el final de la segunda temporada en 2022.
No obstante, The White Lotus ha sido capaz de demostrar que contaba con una variedad de personajes lo suficientemente atractivos como para mantener el interés a través de todos los episodios. Sin duda, a medida que avanzaba la temporada, las tramas iban cogiendo velocidad y nos cautivaba más. En particular, las tres amigas a las que esperábamos que se tirasen de los pelos o la peculiar familia Ratliff (con Parker Posey a la cabeza). Por otro lado, Gaitok (Tayme Thapthimthong) y Mook (Lalisa Manoban) flojeaban un poco en su trama y apenas aportaba dinamismo.

¡Atención! Spoilers: el final de temporada
Si vives debajo de una roca y todavía no la has visto, corre y enciende HBO Max o Movistar Plus+ para verla. Después vuelve a leer el artículo.
La famosa cadena hotelera de HBO estrenó uno de los episodios más extraños de toda la serie y hay muchas tramas y frentes abiertos. Una de estas siendo el regreso de Belinda (Natasha Rothwell) y de Greg (Jon Gries) a las instalaciones de Koh Samui, dos personajes de las temporadas anteriores.
«¿Quieres vivir en Taiwán?» – Victoria Ratliff (Episodio 5)
La tragedia griega del White Lotus tailandesa
Mike White ha sabido desarrollar perfectamente las historias de estos personajes de forma que haya diversas teorías sobre quién es el asesino y el muerto, y sobre todo, que estén apoyadas por unas razones clave siendo el punto fuerte de esta tercera temporada.
Incluso si tu instinto como espectador te decía que era quien era, todavía había oportunidad para que se produjera un cambio alternativo, por lo que la intriga de averiguarlo siempre seguía ahí.
«Esto es muy propio de ti. Ser víctima de tus propias decisiones» – Chelsea (Episodio 1)
Dado su destino en al final, esta frase del primer episodio entre Chelsea (Aimee Lou Wood) y Rick (Walton Goggins) es aterradora y reveladora. A pesar de la insistente sugerencia de Chelsea de que no hiciera ninguna tontería, Rick se convirtió literalmente en la víctima de una serie de terribles errores que cometió, convirtiendo lo que empezó como un buen consejo de una novia a su novio en una escalofriante premonición de lo que estaba por venir. Rick puso en peligro a Chelsea en varias ocasiones por diversas tonterías y finalmente les llevó a la muerte a ambos.
Aunque el amor que sentimos por Chelsea suscita nuestra empatía al instante y nos hace lamentar su pérdida. Indudablemente, una verdadera tragedia griega de pura cepa.

La extraña familia Ratliff
Como la familia Ratliff no está lo suficientemente acribillada en pantalla (nótese la ironía), no podríamos no sospechar sobre su desenlace y descubrir que esos no son los que acaban mal del todo, como la pareja estrella de esta temporada. Sin embargo, se ha podido ver que la resolución de la trama de esta familia se resolvía de forma absurda.
«Si no tengo éxito, entonces no soy nada y no puedo soportar ser nada» – Saxon (Episodio 7)
Como toque humorístico, cabe destacar la reacción de Victoria (Parker Posey) al descubrir que su hija Piper (Sarah Catherine Hook) no quiere irse de año sabático con los budistas. Pero, por encima de todo, nos hemos quedado con ganas de ver cómo actúan Saxon (Patrick Schwarzenegger), Victoria, Piper y, en menor medida, Lochlan (Sam Nivola) a la impactante revelación de Timothy (Jason Isaacs) de la bajada a los infiernos mundanos y de la pérdida de la fortuna familiar.

Mejores amigas para siempre
Quizá la trama que mejor termina es la del trío de amigas, donde Laurie (Carrie Coon) reflexiona sobre que su vida sólo tiene sentido por el tiempo, no por su trabajo, su fe o su maternidad. Hay optimismo no sólo en sus palabras, sino también en la forma en que ella y sus amigas, Kate (Leslie Bibb) y Jaclyn (Michelle Monaghan) parten de ese lugar: juntas, unidas a pesar de sus diferencias, resueltas a no perder lo bueno.
«Estoy feliz de estar en la mesa» – Laurie (Episodio 8)
El discurso final de Laurie, en particular, tuvo un guión sobresaliente y bien pensado. Laurie terminó su viaje por el White Lotus con una nota positiva al admitir por fin sus errores tras no haber actuado de una forma adecuada con las chicas.
Sin duda, esta temporada ha sido una verdadera montaña rusa de emociones: dramas, tragedias y lujuria. A ver con qué nos sorprende White en la siguiente temporada que se espera que se empiece a rodar durante el próximo año 2026.

