La justicia que nunca llega
La propuesta arriesgada de la compañía chilena Bonobo hace que reflexionemos sobre la hipocresía del ser humano. Con unos diálogos tan absurdos y disparatados que parecen irreales, pero que, si los analizas bien, están reflejando la sociedad en la que vivimos de manera (aunque algunas veces no) exagerada.

La profunda historia de Temis
Los protagonistas de esta obra son tres hermanos y una hermana que se enteran de que han encontrado a otra hermana suya desaparecida. Por otro lado, está el padre de estos hermanos, un señor que se ha quedado demencial después de que su empresa Temis callera en banca rota. El padre está obsesionado con que algún día va a venir Temis (la diosa de la justicia) a matarle por su pasado.
El texto está cargado de dobles sentidos. Los hermanos que formaron una nueva empresa después de que la de su padre se hundiera llamada Noe, (simbolizando la salvación selectiva, como se hace en la historia bíblica de El Arca de Noé), que tiene como objetivo ser una empresa más igualitaria pero que acaba convirtiéndose en una compañía jerarquizada. La llegada de una supuesta nueva hermana desaparecida, que ha vivido en una situación mucho más precaria que ellos y que lo único que quiere ahora es sacarles el dinero. Y, unos hijos que piensan que su padre está loco cuando lo único que este pide es justicia.

Sobre el trabajo del elenco
Hay que destacar el trabajo de los actores. A todos se les podía ver la contención del deseo que tenían dentro y que, la mayoría de las veces sacaban a través del diálogo. Sus movimientos fragmentados que ayudaban a que la acción fuera más cómica y menos diluida, sin excesivos movimientos. Sus diálogos pulsados al máximo hasta llegar a un punto donde modifican tanto al personaje como a la atmósfera de la escena. Una atmósfera cargada de malestar y tensión que acaba sintiéndose cómica.
Esos movimientos fragmentados también ayudaban a que el ritmo de la escena fuera rápido y dinámico, aunque algunas veces esa velocidad no dejaba que el espectador procesara la situación que estaba viendo. Por otro lado, hay que alabar la utilización de los silencios que ayudaban también esa atmósfera que he mencionado antes.

La importancia de la iluminación
A nivel técnico, he de destacar la utilización de la iluminación en escena. El juego de luces que proponen Olivari y Manzi es muy interesante porque hace que cada escena, aunque representadas en el mismo escenario, tenga un significado diferente y nos sitúe algunas veces fuera y otras veces dentro del escenario. También la utilización de colores tan contrastados como son el rojo y el azul hacen que tengas una sensación de acogimiento, pero a la vez frialdad por una familia que en ese momento está empezando a romperse sin que ellos lo sepan.
En definitiva, Temis ha conseguido captar con un sentido humorístico, pero a la vez reflexivo la hipocresía y las injusticias de nuestra sociedad. “Temis no va a venir”, expresa el padre entre sollozos cuando está al borde de la locura. Un mensaje que nos hace reflexionar sobre si verdaderamente existe la justicia en este mundo.


