Entre aplausos Gypsy se presenta en Madrid con un adelanto de su espectacular puesta en escena
El pasado martes 4 de febrero pudimos asistir al pase grafico de esta nueva puesta teatral que llegó al Teatro Apolo el viernes 7. Madrid se prepara para recibir uno de los musicales más aclamados de la historia: Gypsy. Con una puesta en escena espectacular y un elenco de primer nivel, esta obra llega bajo la dirección de Antonio Banderas, prometiendo conquistar al público con su energía, talento y una historia llena de emoción.
En un encuentro con la prensa, el equipo creativo y los protagonistas del musical ofrecieron detalles sobre el proceso de producción, los retos de llevar esta icónica obra a los escenarios y la pasión que han puesto en cada detalle. Además, el pase gráfico permitió a los asistentes ser testigos de la magia que envuelve a Gypsy, con vistazos a la escenografía, el vestuario y algunos de los momentos que forman parte del espectáculo.

Primeras figuras del teatro musical
El elenco de Gypsy está compuesto por algunas de las grandes figuras del teatro musical en España, encabezado por Marta Ribera en el papel de Rose, la icónica y ambiciosa madre que lucha por el éxito de sus hijas. Acompañándola, Lydia Fairén da vida a Louise, quien pasará de ser una niña tímida a convertirse en la legendaria Gypsy Rose Lee, mientras que Laia Prats interpreta a June, la hija favorita y estrella del vodevil. Junto a ellas, Carlos Seguí asume el papel de Herbie, el leal mánager y compañero de Rose. Completan el reparto grandes nombres como Carmen Conesa, Marta Valverde y Aaron Cobos, además de un destacado ensamble de artistas que dan vida a la magia y energía de esta icónica producción.

Antonio Banderas y su visón para Gypsy
Antonio Banderas destacó que Gypsy es un musical con una banda sonora poderosa, repleta de canciones que con el tiempo han sido interpretadas por grandes artistas como Frank Sinatra, Barbra Streisand y Liza Minnelli. Sin embargo, lejos de ser añadidos posteriores, estos temas forman parte del musical desde su origen, consolidándolo como una obra fundamental dentro del teatro musical norteamericano. Para él, el primer acto brilla con un estilo clásico de Broadway, mientras que el segundo acto profundiza en la complejidad dramática de la historia, acercándose más al teatro europeo y sumergiendo al espectador en el mundo del burlesque.
En cuanto a las expectativas del estreno en Madrid, Banderas afirmó que, tras el gran éxito en Málaga, esperan una respuesta positiva del público madrileño, a pesar de la fuerte competencia teatral en la capital. También subrayó que Gypsy es un espectáculo completamente en vivo, sin pistas pregrabadas ni coros grabados, con una orquesta de 18 músicos, lo que lo convierte en una producción única dentro de la cartelera actual. Finalmente, expresó su compromiso con el crecimiento del Teatro del Soho, que ahora busca ampliar su repertorio con producciones de teatro tradicional y dar mayor espacio a la danza en su programación.

Reto musical
Arturo Díez Boscovich, el director musical, comentó que la música de esta obra, aunque parece fácil de escuchar por su naturaleza melódica y accesible, es en realidad bastante compleja. A pesar de que las canciones pueden sonar sencillas, tienen una estructura y textura instrumental muy elaborada, lo que las convierte en piezas difíciles de interpretar y muy virtuosas.
La orquesta ha tenido que esforzarse mucho para conseguir el sonido que evoca una época pasada. Para lograrlo, se han utilizado técnicas de interpretación que ya no se emplean hoy en día, como un vibrato más intenso en las cuerdas, similar al de los años 50, y en los metales, con el objetivo de recrear ese sonido característico de discos antiguos. La orquesta ha tenido que hacer un esfuerzo consciente para «viajar» a esa época, reviviendo la forma en que la música se tocaba y sonaba en el pasado.

Ser cabeza de cartel es un regalo y un reto
Para Marta Ribera, dar vida a Rose es mucho más que interpretar un personaje; es una necesidad vital. Subirse al escenario con este papel le devuelve la emoción de su primera vez sobre las tablas, aquella que vivió de niña y que nunca ha desaparecido.
Consciente del reto que supone, define a Rose como un «bombón envenenado», un personaje apasionante pero exigente, que requiere entrega absoluta función tras función. Además, Ribera destaca el privilegio de ser cabeza de cartel, aunque subraya que ese reconocimiento no tendría sentido sin el talento y la energía de todo el equipo que la acompaña. Para ella, Rose es sinónimo de vida y felicidad.

