C.J. Stroud: la nueva estrella que brilla en la ciudad de la NASA
Las últimas semanas han confirmado lo que muchos ya presagiaban: C.J. Stroud es una superestrella. El novato californiano está arrasando tras sus impresionantes actuaciones que le han convertido en la sensación de la NFL. ¿Podrá optar al MVP? ¿Será una de las caras de la liga en el futuro? Muchas preguntas que aún no se pueden responder a ciencia cierta, pero hay una que sí: ¿Quién es C.J. Stroud?
La clásica historia del underdog:
Nacido el 3 de octubre de 2001 en Rancho Cucamonga, California, Coleridge Stroud IV es el más joven de 4 hermanos. Tuvo una adolescencia muy complicada debido a que su padre, Coleridge Bernard Stroud III, fue sentenciado a una condena de 38 años por secuestro y robo relacionado con un incidente de drogas en 2016. Esto llevó a su familia a una situación económica terrible que les obligó a vivir a un pequeño apartamento dependiendo totalmente de Kimberly, su madre, para subsistir. Llegaron a estar a punto de no tener un lugar dónde vivir.
Pese a esto, Stroud empezó a destacar en el instituto de su localidad gracias a su talento y ética de trabajo que compensaba su pobre situación económica. Como no podía pagar a un entrenador, C.J. estudiaba vídeos de jugadores como Drew Brees para mejorar, al más puro estilo Kobe Bryant. En su año senior (equivalente a nuestro 2º de bachillerato) fue nombrado como el mejor jugador ofensivo por el Inland Valley Daily Bulletin tras registrar unas impresionantes estadísticas de 3,878 yardas y 47 touchdowns. Ese mismo año logró ser el MVP de la Elite 11, una competición de quarterbacks de instituto que se celebra en las oficinas de Nike en Oregón.
Lo suyo siempre ha sido una historia de superación, una representación perfecta del underdog; inicialmente calificado como un jugador de tres estrellas (los ojeadores califican a los jugadores de instituto de cara a un futuro en el fútbol universitario) y con todo en su contra por sus problemas familiares, terminó el high school como el tercer mejor quarterback de la nación. Tras esto decidió elegir jugar para los Ohio State Buckeyes pese a tener ofertas de otras prestigiosas universidades como Michigan o Georgia. Es cierto eso de que el deporte puede salvar vidas.

Los años universitarios: un emblema de los Buckeyes
En su primer año de universidad (2020) fue suplente del ahora quarterback titular de los Chicago Bears, Justin Fields. Pese a sólo jugar en una sola ocasión en lo que parecía ser un cameo, anotó un touchdown por tierra de 48 yardas. Ya daba señales de lo que sería.
C.J. Stroud destacó como quarterback tras la partida de Fields a la NFL. Durante su tiempo en la universidad, obtuvo numerosos reconocimientos, incluyendo ser miembro del primer equipo de la All-Big Ten, premio al mejor quarterback de los 10 grandes y fue finalista para el premio Heisman (premio al mejor jugador universitario). Logró récords tanto a nivel escolar como en el Rose Bowl. En 2022, Stroud era considerado favorito para el premio Heisman aunque de nuevo se tuvo que conformar con ser finalista. A lo largo de la temporada, continuó demostrando su talento al establecer récords de la conferencia y superar marcas en la carrera de pases de Ohio State. Sin embargo, a pesar de una gran actuación en el Peach Bowl contra Georgia, donde lanzó 348 yardas y cuatro touchdowns, su equipo perdió por un estrecho margen.
Pese a su exitosa carrera universitaria, Stroud generó dudas en el proceso pre-draft tras sus pobres actuaciones en los mismos siendo el peor calificado entre los quarterbacks, lo que hizo que algunos equipos reconsideraran su elección y su capacidad para encajar en la NFL.
De posible fracaso a candidato al MVP
Las dudas abundaban en torno a Stroud previo a su inicio en la NFL. Los terribles resultados en las pruebas previas al draft presagiaban un mal desempeño del quarterback en la NFL lo que hizo que sorprendiera la decisión de los Houston Texans al seleccionarlo con nada más y nada menos que con la segunda elección en el draft.
Su debut no confirmó nada: una discreta carta de presentación ante los Ravens con buenos datos de pase pero sin touchdowns. Aún no había disipado las dudas a su alrededor. Pero entonces inició su gran racha individual y colectiva: cinco victorias en ocho partidos, anotando al menos un touchdown en siete de esos ocho partidos y consiguiendo el mejor ratio de anotación-pérdida de toda la Liga. Y por supuesto, entre medias, el partido que confirmó su condición de estrella ante los Bucs. Pero, ¿es el MVP una posibilidad? La historia dice que no: el único rookie ganador del galardón en los 103 años de existencia de la Liga ha sido el legendario Jim Brown en 1957.
Sin embargo, C.J. Stroud podría beneficiarse de la pobre situación de los quarterbacks de la liga y de la preferencia de esa posición para el premio. Ni Mahomes ni Allen están completando una buena temporada considerando su nivel habitual, Burrow está lesionado para lo que queda de temporada y Hurts tiene peores estadísticas que Stroud. Podríamos decir que C.J. Stroud, haciendo un paralelismo con el fútbol, podría ser el Leicester de la 2015-2016. El conjunto inglés, estadísticamente hablando, no completó una temporada histórica pero aprovechó el pobre nivel del Big Six del fútbol inglés y se coronó ante todo pronóstico como campeón de Premier League.
¿Podría C.J. Stroud conseguir una hazaña similar con el MVP? Nunca se pueden sacar conclusiones con estos premios, pero con una narrativa adecuada y un buen resultado colectivo Stroud tendría muy buenos argumentos para ser el segundo rookie MVP de la NFL.

Las estadísticas mandan: a la altura de Brady o Mahomes
Por si alguien piensa que la irrupción de Stroud en el olimpo de estrella de la Liga está siendo juzgada desde una perspectiva subjetiva o fanática, la estadísticas salen en defensa del joven quarterback. La locura por C.J. nace en los números: estos son los registros que están convirtiendo su temporada rookie en histórica.
Estadísticas hasta la semana 10: 2,626 yardas en total (2º NFL); 15 TD (9º NFL); 2 INT [1º NFL (en comparación a otros QB titulares)]; 61,6% de precisión de pase; 35,33 pases por partido (10º NFL); 21,77 pases completados por partido (16º NFL); 8,3 yardas por intento (3º NFL); 291,8 yardas por partido (1º NFL); 3er pase más largo (75 yardas); 101,1 de quarterback rating (6º NFL); 7,5 de ratio TD/INT (1º NFL; el 2º tiene tan sólo 4).
Y esto son sólo sus registros de la actual temporada. Si hablamos de récords, el joven californiano también ha coleccionado unos cuantos:
Más yardas en un partido para un rookie en la historia: 470 yardas; Quarterback rating más alto de un rookie en la historia (mínimo 30 pases): 147,8; Jugador más joven con 450+ yardas y 5 TD en el mismo partido (superando a Patrick Mahomes): C.J. Stroud con 22 años y 33 días; Quarterbacks que lideraron la NFL en yardas y ratio de TD-INT en las primeras 10 semanas de competición desde 1970: Peyton Manning (2013), Tom Brady (2015), Patrick Mahomes (2019) y C.J. Stroud (2023); Sólo 3 jugadores en la historia de la NFL han conseguido 470+ yardas, 5 TD y 0 intercepciones: Y.A. Tittle (1962), Ben Roethlisberger (2014) y C.J. Stroud (2023).
Tan sólo 2 meses de competición y C.J. Stroud ya ha tatuado su nombre en el imaginario estadístico de la historia de la NFL. Estamos contemplando el inicio de una futura leyenda. Son datos, no opiniones.



