Con el uno a tres del luminoso, el Zürich cae y el Servette descansa en primer puesto y ya sueña con levantar la Superliga suiza después de 26 años
Todo listo para la pelea por la pole de la clasificación de la Superliga Suiza entre el FC Zürich y el Servette FC. La afición local no quiere dejar nada a la suerte y ya antes de comenzar el partido acompañó el ambiente con los típicos cánticos mientras de fondo suena Sweet Child O’ Mine de Guns N’ Roses.
Tras un último aplauso del sector Südkurve, los jugadores del Zürich entraron en el vestuario y la narración del estadio procedió a cantar las alineaciones. Los jugadores salen y el árbitro se lleva el silbato a la boca, comienza este encuentro de la jornada 11 de la Superliga Suiza.
Primeros 45 minutos, el inicio de la guerra
El partido comenzó muy movido con acciones que llegaban desde ambos lados. Sin embargo, ninguno de los dos equipos pudo saborear el gol en los primeros compases del encuentro. Ya desde el principio se vieron las ideas tácticas de ambos equipos: El Zürich jugaría con los carrileros muy abiertos para darle anchura al equipo e intentar romper las líneas del Servette, que buscaba a su referencia, Enzo Crivelli, por arriba. En defensa, el equipo de Ginebra jugaba con un 4-1-4-1.

La dinámica del encuentro siguió igual, con tensión de ambos combinados y algunas ocasiones que no terminaban de ser peligrosas. No obstante, la batuta la llevaba el Zürich, que estaba encadenando, desde el minuto diez del encuentro, oportunidades. Así lo demuestran el tiro de Krasniqi en el 12 o la contra entre Conde y Juan José Perea dos minutos después.
Poco después, el partido se enfrió y hasta el minuto 20 la pelota no salió del medio campo. Tuvo entonces la primera peligrosa del partido el Servette gracias a un pase llovido de Kutesa que recoge Enzo solo ante el portero y roza el larguero. No tardaron en llegar las bengalas de la afición visitante, que se empezó a crecer gracias a la última acción. El partido se rompería en el minuto 29 en un córner del Servette que acabaría en nada tras numerosos centros del lateral japonés Tsunemoto. El balón lo recoge Juan José y se aventura a la portería rival, pero la defensa se haría con el balón, que le llega a Stevanovic para asistir a Kutesa en el primer gol del partido en el minuto 32. Así, tras un par de arreones del Servette, daría comienzo el descanso.

Segundos 45 minutos, la sentencia
La segunda parte comenzó como un monologo del Servette contra el Zürich. El asedio fue tal que en cuestión de cinco minutos llegaría el segundo gol gracias a una carrera Ouattara por la derecha. Kryeziu no pudo hacer nada para pararlo y el balón le llegó a Stevanovic que con toque suave la dejó para que Kutesa la introduzca hasta el fondo de la red con un tiro seco ajustado al palo en el 51. El gol se tuvo que revisar por posible fuera de juego de Ouattara, pero ni eso pudo evitar que el Servette se distanciase del Zürich.
El local buscaría reducir la diferencia con un juego al primer toque, lo que les ayudó a dominar los siguientes minutos. La paciencia pudo con Chouiar, que buscaría suerte desde fuera del área tras librarse de su marca en el 59. Lo mismo ocurrió con Markelo, pero el portero del Servette, Frick, estaba más que atento. Unos minutos después Magnin incidiría por dentro para hacer daño al Zürich, pero Mariano tenía otros planes. Tras la falta y la amarilla en el borde del área del equipo local, Stevanovic pediría tirar la bola y con un tiro casi perfecto subiría el tercer gol al marcador en el minuto 65.

Tras este gol, el Zürich no supo reaccionar como hizo después de encajar el segundo y las acciones con peligro se multiplicaron en el área de Brecher. En estos minutos Kutesa hizo de las suyas en el 68, pero el portero le negó el que habría sido el cuarto para el Servette. No fue hasta 15 minutos después que el Zürich se volvió a acercar al área rival y consiguió un córner. Los aficionados del Südkurve celebraron este córner como un gol, no habían perdido la esperanza. Sin embargo, nada pudo hacer el Zürich hasta que consiguió el segundo córner en el minuto 90 y marcó su primer y único gol a favor del partido. Perea de cabeza, apareciendo como una flecha, fue el autor del gol.
Con este resultado, el Zürich pierde el liderato y se posiciona segundo, igualado a puntos con el tercero, el Lugano. El equipo del cantón de Tesino empató con el Zürich hace dos jornadas de liga y hoy mismo ha ganado al Young Boys. Mientras, el Servette dormirá líder a dos puntos de los perseguidores.

