La americana ha cruzado el Pacífico en tan solo 43 días, rompiendo el anterior récord absoluto de 52 días y el femenino de 86
Kelsey Pfendler salió de la costa de California el pasado 21 de mayo en su barco de 6,4 metros, llamado Lily, con un objetivo claro: convertirse en la primera mujer americana, la más joven y rápida en cruzar el océano Pacífico. Sin embargo, nadie se esperaba que fuera a conseguirlo tan rápido.
La trayectoria de Kelsey
Kelsey lleva siendo instructora de rafting profesional desde los 18 años, y desde hace ocho se dedica a hacer expediciones guiadas de varios días por el río Colorado en el Gran Cañón. Esta no es la primera vez que cruza un océano, de hecho ya lo había hecho en dos ocasiones, pero esta ha sido su primera vez haciéndolo completamente sola y sin ninguna ayuda.
Según su página web, Kelsey cruzó el Atlántico en 2020 en la operación By Sail. En 2024, cruzó el Pacífico junto con otras tres mujeres en 40 días, durante los cuales se enfrentaron a difíciles condiciones meteorológicas, olas de gran tamaño y problemas con el material y el barco. Sus compañeras se quisieron unir a las decenas de personas que recibieron a Kelsey en Honolulu el pasado viernes.
La cobertura del reto por redes sociales
Durante los 43 días Kelsey Pfendler se ha encargado de documentar su aventura a través de vídeos que compartía en sus redes sociales, además de contar con un seguimiento a tiempo real en su página web. En sus vídeos contaba curiosidades como cómo se hacía la comida, cómo se protegía del sol, cómo limpiaba el barco o cómo era pasar las noches remando sola en mitad del Pacífico. Kelsey ha acumulado casi dos millones de seguidores, y casi todo sus vídeos superan las tres millones de visualizaciones.
@yourowkelsey Part 1 of answering your burning questions! Was anything missed? Kelsey is rowing to raise funds for the Whale Foundation, an organization whose mission is to support, restore, and celebrate the health and well-being of the Grand Canyon river guiding community. Links to learn more and donate are in the bio. @Concept2 @Recpak
La parte benéfica de su viaje
Aunque lo pueda parecer, Kelsey no ha cruzado el Pacífico por amor al arte. El objetivo era recaudar dinero para la Whale Foundation, una organización sin ánimo de lucro que ofrece apoyo psicológico, sanitario, económico y educativo a la comunidad de guías del río de Colorado.
Kelsey ha hablado abiertamente del impacto que ha tenido esta iniciativa en su vida, por lo que quería devolverles el favor para que puedan seguir ayudando a más personas. «Después de un accidente que me provocó estrés post traumático y me causó problemas de salud mental, la Whale Foundation apareció en mi vida en una forma que nunca olvidaré. Me dieron apoyo, cuidado y recursos para salir adelante en una etapa muy mala».
Y lo ha conseguido con creces, gracias a su esfuerzo y el apoyo que ha tenido su aventura en redes sociales, la americana ha recaudado 171.529,09 euros en donaciones destinadas a la organización. A pesar de que su objetivo inicial eran 50 mil dólares (unos 43.6 mil euros), casi cinco mil personas han querido colaborar, asegurando que la Whale Foundation pueda seguir mejorando vidas durante mucho tiempo.
El recibimiento de Kelsey Pfendler en Honolulu y su último mensaje
Claramente la expectación era alta, por lo que el recibimiento que tuvo Kelsey al completar el reto no dejó a nadie indiferente. Kelsey llegó a la costa de Honolulu el viernes por la noche y fue recibida por más de 100 personas, entre las que estaban su familia y amigos.
En las imágenes compartidas por los asistentes, se puede ver el impacto físico que ha tenido esta experiencia en Kelsey. Tras 43 días sin prácticamente mover las piernas, la americana tuvo dificultades al salir de Lily y mientras andaba al saludar a su familia. Previamente ya había compartido en sus redes sociales que, tras su anterior expedición, estuvo un año entrenando hasta que volvió a su forma física habitual.
En su último vídeo antes de llegar a tierra, Kelsey compartió este poderoso mensaje:»Si alguna parte de esto ha conseguido que al menos una persona se sienta un poco más fuerte y segura de sí misma, no podría pedir nada más. Con eso ya soy feliz. Piensa en cuál podría ser tu propio gran reto, ese que parece difícil y da miedo. Puede que ahora mismo creas que no eres lo bastante fuerte para conseguirlo, pero sí lo eres para dar el primer paso. Todo lo demás lo irás encontrando por el camino. Ahora me toca ir a terminar mi gran reto, nos vemos al otro lado».


