Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), se enfrenta a uno de los momentos más tensos de su carrera como responsable del fútbol español.
El canario se enfrenta a una posible destitución e inhabilitación de su actividad tras besar sin su consentimientobesar sin su consentimiento a la jugadora de la selección Jenni Hermoso, tal y como afirman desde el medio iusport.
Además, ha trascendido que Luis Rubiales, antes de grabar el vídeo pidiendo perdón, rogó a Hermoso que apareciera en él para «explicar lo ocurrido» ya que «su puesto corría peligro». No obstante, la madrileña se negó a participar ya que solo quería hablar del título que habían conseguido.
El entrador, Jorge Vilda, también intervino para tratar de convencer a Hermoso de que pronunciarse era lo mejor para cerrar el conflicto, según informan desde Relevo.
A su vez, Relevo afirma que las declaraciones adjudicadas a la jugadora («Ha sido un gesto mutuo totalmente espontáneo por la alegría inmensa que da ganar un Mundial. El presi y yo tenemos una gran relación, su comportamiento con todas nosotras ha sido de diez y fue un gesto natural de cariño y agradecimiento. No se puede dar más vueltas a un gesto de amistad y gratitud, hemos ganado un Mundial y no vamos a desviarnos de lo importante») fueron escritas por el departamento de prensa de la RFEF y no las pronunció la madrileña.
Ni el responsable de Integridad de la RFEF, Miguel María García Caba, ni ningún miembro de la federación se han pronunciado sobre lo ocurrido.
Sin embargo, a diferencia de otras ocasiones, desde Moncloa se plantean la posibilidad de dar salida a Rubiales de la Federación. Podría llegar a ser inhabilitado entre 2 y 15 años ya que el Gobierno se plantea presentar al Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) un escrito instando a la apertura de un expediente disciplinario.
Según se indica en la nueva Ley del deporte los actos protagonizados por Rubiales se consideran infracciones muy graves según el artículo 104; en el art. 108 se señala que la sanción posible sería la inhabilitación del cargo.
Ya son muchos los políticos y periodistas que se han pronunciado y han expresado públicamente que Rubiales debería dimitir tras su conducta fuera de lugar en la ceremonia de entrega de medallas en Sydney.


