Vuelven los fantasmas a ‘OT’ con botellas que se abren solas, huellas de manos en la ventana y más actividades extrañas y fuera de lugar
Durante la primera semana del programa ‘OT 2023’ han ido sucediendo algún que otro suceso paranormal que ha dejado a los concursantes con un par de escalofríos en el cuerpo, sucesos que ya ocurrieron en otras ediciones.
Tras la primera gala, en el directo 24 horas, los concursantes se reunieron con la directora de la academia, Noemí Galera, mientras ella les consolaba por lo sucedido en el programa. Tras las duras nominaciones de Suzete y Lucas, la directora les dio a los chicos una pequeña charla sobre lo sucedido mientras que en el plano en el que había en ese momento en el directo, el tapón de una de las botellas se abrió sola de manera misteriosa, cosa que sorprendió a los concursantes y a Noemí, que se acercó a la botella.
Previamente a esto, había pasado exactamente lo mismo con la botella de Ruslana durante una de las comidas, de lo que Paul se percató y sorprendió bastante.
Además, en una clase con Mamen Márquez, la vocal coach y profesora de canto de la academia, en la que estaban Cris y Ruslana practicando, el chico se asustó al ver huellas de manos en el cristal de la ventana.
Sucesos paranormales
Pero esto no es la primera vez que pasa, ya que en anteriores ediciones como en Operación Triunfo 2017, 2018 y 2020 también sucedieron fenómenos paranormales. Por ejemplo, en la edición anterior, Eva, Bruno, Maialen y Hugo estaban en el balcón cuando empezaron a escuchar ecos que provenían del balcón. Aún más, en la edición de 2017 a Roi se le cayó un plato al suelo, pero seguidamente les salió un plato volando hacia el suelo otra vez a Miriam y Ana Guerra para decir seguidamente «hay espíritus en la casa».
De hospital a academia de ‘OT’
Antiguamente, lo que es ahora la academia y plató de ‘Operación Triunfo’, era un hospital conocido como ‘el Hospital del Tórax’, que era un lugar en el que se trataba a gente con tuberculosis en Cataluña y alrededores de la zona. El lugar se inauguró en 1952, pero en 1975 cogió su apodo y se mantuvo activo hasta su cierre en 1986, dando el alta al último interno. El lugar fue abandonado, y acabó siendo un sitio del que se contaban historias de terror e incluso programas de televisión como ‘Cuarto Mileno’ llegaron a hablar del tema.
Todo es un misterio hasta ahora, pero lo único de lo que hay que preocuparse es de que los ‘triunfitos’ no se lleven más sustos, cómo el que se llevó Salma cuando Suzete se transformó en ‘el ayuwoki‘.


