El pasado fin de semana del 16 de mayo se celebraron elecciones en distintos países de Europa. Estas reflejaron la derechización de la sociedad portuguesa, mientras crece el sentimiento proeuropeísta de los países del Este.
El socialismo es derrotado en Portugal
En Portugal la coalición de los conservadores, liderada por Luis Montenegro, ha ampliado la ventaja que obtuvo en los comicios de hace apenas un año. Los portugueses han tenido que volver a las urnas debido a las investigaciones abiertas alrededor de las actividades económicas del primer ministro António Costa. Montenegro ha logrado más del 32 % de los votos, y ha afirmado que prefiere gobernar en solitario, aunque ello suponga una minoría parlamentaria.

Sin embargo, el mayor salto en cuanto a apoyo electoral lo ha protagonizado Chega!, la formación portuguesa de ultraderecha. El partido, cuyo crecimiento se da sobre todo en el sur del país, empata en votos con los socialistas, que son los principales derrotados en estos comicios. Su líder, Nuno Santos, ha presentado su dimisión tras conocer los resultados, que rondan el 23 % de los votos. Es la primera en vez que la izquierda portuguesa suma tan pocos votos desde el inicio de su democracia.
Rumanía, con Bruselas
En Europa no solo han ganado los conservadores y crecido el partido ultra en Portugal, sino que en Rumanía lo ha hecho el candidato proeuropeísta y alcalde de Bucarest: Nicusor Dan. El líder prorruso George Simion reconocía la derrota tras una primera vuelta electoral que lo situaba como ganador. De hecho, Volodímir Zelenski ha sido uno de los primeros en felicitar a Dan por su victoria en las elecciones presidenciales. «Para Ucrania, como vecino y amigo, es importante tener a Rumanía como socio fiable» escribió Zelenski en la red social X. Las ciudadanos rumanos salieron a las calles a celebrarlo con banderas de la Unión Europea.
El resultado ha sorprendido, especialmente por la alta participación de la sociedad rumana, cuyos votos sumaban 2 millones más que hace dos semanas. «Impresionante», declaraba el vencedor, cuya victoria ha sido aplaudida en Bruselas tras el «susto» provocado por el posible liderazgo del candidato que apostaba por una mayor influencia de Kremlin en Europa.

La fragmentación de la ciudadanía polaca
Las elecciones polacas pasan a la segunda vuelta, ya que ninguna de las 13 formaciones presentadas ha conseguido más de un 50 % de los votos. Los sondeos apuntan a que la batalla se librará entre la formación nacionalista, liderada por Karol Nawrocki y la liberal de Rafał Trzaskowski, con una ligera ventaja de esta última. Estos comicios se han convocado en un contexto de tensión política entre la coalición gubernamental, liderada por el primer ministro, Donald Tusk -que apoya a Trzaskowski por su corte liberal y proeuropeísta- y la oposición del partido ultraderechista Ley y Justicia (Pis).


