Treinta y cinco años después de su creación, la MINURSO finaliza su labor de supervisión del alto el fuego y deja al territorio sin el referéndum de autodeterminación previsto para resolver el conflicto
La Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), desplegada desde 1991, ha dejado de funcionar como misión activa. Su mandato expiró el 31 de octubre de 2026 después de que el Consejo de Seguridad no lograra renovarlo por el choque entre Estados Unidos y Rusia, y desde el 1 de noviembre la ONU ha iniciado su liquidación. El territorio se queda sin observación internacional y sin el referéndum que justificó la creación de la misión.
Dos propuestas, ningún acuerdo
El 30 de octubre, el Consejo de Seguridad votó dos propuestas enfrentadas. La primera, presentada por Estados Unidos, planteaba renovar la misión un año, pero eliminaba la opción del referéndum de autodeterminación, respaldaba el plan de autonomía marroquí como base de negociación y reducía el papel militar de la misión. Obtuvo once votos a favor, pero Rusia, miembro permanente con derecho de veto, la bloqueó al considerar que favorecía una solución unilateral.
La segunda, presentada por Rusia, proponía prorrogar la misión un año más, tal como estaba y sin renunciar a la idea del referéndum. Solo logró tres votos a favor, lejos de los nueve necesarios, y Estados Unidos votó en contra.
Sin resolución, el mandato expiró el 31 de octubre. El 1 de noviembre, el portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, anunció en un comunicado el inicio del periodo de liquidación de la misión, durante el cual un equipo reducido supervisará el repliegue ordenado de los recursos y efectivos en el territorio.

Contexto histórico
El Sáhara Occidental fue una colonia española desde finales del siglo XIX hasta 1975-1976. Cuando España comenzó a retirarse, Marruecos y Mauritania reclamaron la soberanía del territorio, mientras que el Frente Polisario, movimiento de liberación saharaui, defendía su independencia.
En octubre de 1975, la Corte Internacional de Justicia reconoció ciertos vínculos históricos del territorio con Marruecos y Mauritania y algunas tribus del territorio, pero no vínculos de soberanía que anularan el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. Aun así, en noviembre, tras la Marcha Verde organizada por Marruecos hacia el territorio, España firmó los Acuerdos de Madrid, en los que transfería la administración del Sáhara a Marruecos y Mauritania, sin resolver jurídicamente la cuestión de la soberanía.
En 1976 el Frente Polisario proclamó la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y se enfrentó militarmente en Marruecos. Miles de saharauis acabaron en los campamentos de refugiados de Tinduf, en Argelia, principal apoyo del Polisario. Mauritania renunció a sus reivindicaciones en 1979 y Marruecos pasó a controlar la mayor parte del territorio.

En 1991, la ONU logró que ambas partes aceptaran un alto el fuego y un plan de referéndum en el que la población saharaui elegiría entre la independencia o la integración en Marruecos. Para supervisarlo, se creó la MINURSO mediante la resolución 690 del Consejo de Seguridad.
El referéndum nunca se celebró por un desacuerdo sobre quién tenía derecho a votar y cómo elaborar el censo. Aun así, la misión siguió presente durante tres décadas para supervisar el alto al fuego, vigilando los movimientos militares de ambas partes y colaborando en la retirada de minas y explosivos sin detonar.
Conflicto activo
Según las Naciones Unidas, el proceso de liquidación de la misión prevé retirar aproximadamente unos 160 observadores militares y 180 trabajadores civiles y personal asociado. También implica el cierre o traspaso de 13 instalaciones, retirar los equipos y sistemas de comunicación y gestionar sus archivos. De momento, la ONU no ha fijado una fecha para completar la retirada.
Marruecos ha celebrado el desenlace. Rabat sostiene que el fracaso del Consejo de Seguridad supone una «oportunidad» y defiende que la misión era «heredera de un contexto superado». António Guterres, secretario general de la ONU, ha reafirmado por su parte el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.
¿Qué viene ahora?
La desaparición de la MINURSO como misión de paz no significa que las Naciones Unidas abandonen por completo el conflicto: el enviado personal del secretario general, Staffan de Mistura, continuará trabajando para encontrar una solución política.
Asimismo, el 10 de noviembre, la Asamblea General de la ONU debatirá lo ocurrido en el Consejo de Seguridad en la aplicación de la resolución 76/262, aprobada en 2022, para que los 193 Estados miembros puedan examinar situaciones en las que un miembro permanente ha utilizado el veto. A pesar de que la sesión no puede revertir la decisión, permitirá conocer las posiciones del resto de países, incluida la de España.


