8.4 C
Madrid
lunes, 3 noviembre, 2025
8.4 C
Madrid
lunes, 3 noviembre, 2025

‘The mastermind’. La nueva joya de A24 que convierte el fracaso en arte

Kelly Reichardt construye un retrato del fracaso...

Inazio: «Las canciones se escriben sobre la vida»

Inazio lanza Acurrucarme contigo, tema inspirado en...

Tiempos difíciles para los centros comerciales de la sierra de Madrid

Los centros comerciales más veteranos de la sierra rica de Madrid languidecen por la falta de nuevos visitantes

Los altos alquileres, los conflictos con parte de la gestión y la incertidumbre sobre su futuro asfixia a los comerciantes de los centros comerciales que acaban por abandonar sin reemplazo.

Un matrimonio mayor se sienta y pide unos refrescos. Ella ojea el móvil mientras que él mira a su alrededor. Al lado, tres amigas toman lo mismo y un par de mesas detrás un hombre bebe licor de hierbas mirando hacia la barra, donde la camarera prepara un café con evidente hastío en el rostro. “Los sábados hay poca gente” afirma, aunque no se refiere solo al bar Don Carlo, sino a todo el centro comercial en el que se encuentra. Las amigas terminan su descanso, las tres son cajeras en el supermercado del sótano, el otro único lugar donde hay visitantes. A pesar de ser las 5:30 de la tarde, la gran mayoría de las tiendas ya han cerrado o están en ello. Ninguno de los clientes de Don Carlo lleva bolsas de compra.

Un laberinto silencioso

El Burgocentro de las Rozas cuenta con dos edificios unidos por una pasarela y más de 200 locales, muchos de ellos vacíos. La gran mayoría se orientan a un espacio central, igual que el patio de una corrala. Sus pasillos inclinados permiten recorrer el lugar subiendo y bajando de altura sin necesidad de escaleras. Al alejarse del hueco central es sencillo perderse o no saber muy bien en qué piso se está. La pintura gris monótona y los locales cerrados o vacíos hacen complicado saber si ya se ha pasado por un pasillo u otro. En estos la soledad y el abandono es más evidente. Bolsas de basura contra la verja de una tienda y el olor a humedad cada vez más fuerte obligan a acelerar el paso y volver lo más pronto posible al espacio principal.

Allí, una mujer pasa la mopa por un suelo deslucido. “Hoy que hace buena tarde viene menos la gente”. A pesar de hablar en voz baja, se la escucha a la perfección. El silencio devora el centro comercial. No se oye a los niños correr, a los adolescentes reír ni los pasos torpes de los adultos cargados. No siempre ha sido así. El centro se inauguró a finales de los años 80 y fue uno de los primeros en la Comunidad de Madrid. Pronto atrajo la atención de los vecinos de la sierra, acostumbrados a recorrer sus respectivos pueblos para sus compras. La novedad de este tipo de comercio más concentrado y la fiebre por los hipermercados impulsó la construcción de centros comerciales por toda la Comunidad de Madrid entre los años 80 y 90.

Local vacío en el Burgocentro de Las Rozas | FOTO: Laura P.
Local vacío en el Burgocentro de Las Rozas | FUENTE: Laura A.

Manuela Herrero estrenó el Burgocentro hace ya casi 40 años. Calzado Herrero mantiene la estética de las zapaterías típicas de barrio, con estanterías hasta el techo llenas de zapatos apilados por tallas fuera de sus cajas. Atareada, entra y sale del almacén mientras atiende a una clienta habitual que busca unos zapatos para su nieto. La señora Herrero se presta a conversar sobre la historia del centro. Sin embargo, al hablar sobre los visitantes de este y cómo han cambiado a lo largo de los años su tono se transforma. “No voy a comentar sobre la gente que viene, no me meto en la vida de nadie”. La pregunta le ha ofendido, casi como un ataque personal.

La otra única tienda de moda abierta, un outlet con ropa para señora, pertenece a una mujer mayor y esbelta, dispuesta a enseñar cada artículo de la tienda a las escasas clientas que se acercan. “No sabemos qué va a pasar con el Burgo. Está vacío. Lo único que lo mantiene vivo es que la gente viene al Alcampo pero el año que viene van a abrir un Mercadona enorme justo aquí enfrente. Puede que la gente después de hacer la compra allí se pase por aquí o que Alcampo acabe por cerrar”. “El problema es que en Las Rozas hay demasiados centros comerciales, como veinte o así. Eso y que el Gran Plaza atrae a mucha gente”. El Gran Plaza 2 se inauguró en 2012 en el límite entre Las Rozas y Majadahonda. Con casi 80 mil metros cuadrados, es el centro comercial más grande de esta parte de la sierra. Su estilo lujoso y sus tiendas de primer nivel han canibalizado a las de los centros más cercanos.

A pesar de todo, Mariángeles no achaca el declive del Burgocentro solo a factores externos. “La gestoría es nefasta, tienen el centro vacío y nadie quiere venir. Está todo muy dejado”. El mantenimiento no es la única razón, los alquileres son otro quebradero de cabeza por el que muchos han decidido abandonar sus negocios. “Durante la pandemia pusimos un mercadillo en el exterior pero el alquiler continuó y fue muy difícil”.

Pasillo del Burgocentro de Las Rozas | FOTO: Laura P.
Pasillo del Burgocentro de Las Rozas | FUENTE: Laura A.

Un poquito de todo

Poco después de la apertura del Burgocentro, Los Valles de Villalba comenzaba su andadura. Ya en los 90, su entonces Pryca (ahora Carrefour) de 12 mil metros cuadrados en dos plantas atraía a vecinos de toda la sierra e incluso de Segovia. “La apertura de Los Valles fue un hito importante para la zona. Ha dado puestos de trabajo y ha posicionado a Villalba en el centro de la sierra” afirma Paloma Abellán, gerente del centro comercial.

En sus inicios, Los Valles concentraba comercios locales al igual que el Burgocentro. Después aparecieron las marcas nacionales e internacionales como McDonald’s, Calcedonia o Imaginarium. También llegaron los cines al edificio anexo en el 99. Pasaron los años y en 2001, al otro lado de la A6, se inauguró otro centro comercial, El Planetocio, con cine y más grande que Los Valles. Siete años después comenzó la crisis de 2008. McDonald’s fue de los primeros en irse. Poco a poco fueron cerrando la agencia de viajes, la tienda de animales o la sucursal del Santander entre otros. El cine Estrella pasó a un segundo plano frente al Yelmo Cines que había a menos de un kilómetro. Fueron años difíciles que el centro comercial superó, tanto que en 2016 reformó entero su interior.

Todo parecía remontar hasta 2020. “El Covid ha hecho mucho daño, pero hay que añadirle también el post-covid. A la gente le costaba salir a comprar. Mi generación empezó a pedir cosas por internet, eso antes era residual”. Paloma califica de “marketing de supervivencia” las acciones que han tomado los últimos años para mantener el centro a flote. “Con la guerra en Ucrania se disparó el precio de los suministros y hubo que reajustar el presupuesto”. Pese a las dificultades, su estrategia parece estar dando sus frutos. “No tenemos ningún local vacío, de hecho en la planta principal se va a abrir un Druni, el único de la zona aparte del de Torrelodones”.

Los Valles mantiene abiertos trece de sus comercios originales. Uno de ellos es la tienda de José Andrés, villalbeño que lleva 30 años vendiendo golosinas. “Todo ha cambiado mucho. Antes Villalba era el Ibiza de la sierra, ahora ya no”. Durante los peores meses de la pandemia fue de los pocos que pudo abrir antes que el resto al tener una tienda de alimentación. “Fue muy duro, nos perdonaron la mitad del alquiler durante el confinamiento pero seguía siendo caro”. Casi cuatro años después, el comerciante opina que las cosas no han mejorado en exceso. “Está todo regular. Vienen clientes pero el nivel adquisitivo no es el de antes. Las cosas están raras, la gente no sabe lo que va a pasar con la economía o el país y gasta menos. Normalmente el Carrefour contrata para las fiestas desde noviembre. Este año solo van a coger gente para días concretos y ya”.

Tienda de dulces de José Andrés en Los Valles de Villalba | FOTO: Laura P.
Tienda de golosinas «Dulcea» en Los Valles de Villalba | FUENTE: Laura A.

Toñi, la dueña de la floristería, es más optimista. “Se gasta mucho dinero. La gente entra al Carrefour y luego hace los recados. A lo tonto pasan la mañana gastando”. “Hace nada han abierto unos chicos un puesto de barbería en mi puerta. Aquí me dicen que me queje porque no se me ve, pero cuantos más gatos seamos más ratones vendrán”. Toñi conduce casi dos horas para venir a trabajar todos los días. “Vivir vivo aquí en Villalba. A Vallecas solo voy a dormir” cuenta con voz risueña mientras prepara un encargo.

Llegó en el año 2000 con una importante deuda de un negocio anterior. Cuando empezó, sus compañeros de otras tiendas la invitaban a desayunar y la hicieron sentir una más. “Ahora por Navidad nos juntamos los de la planta para cenar y traigo champagne para todos”. Elia, quien lleva un mes trabajando para Toñi, dice y parece estar muy feliz. “La gente es encantadora, muy serrana. Antes trabajaba en Telecinco y el ambiente es distinto, aquí nos ayudamos unas tiendas a otras. Cuando hice la entrevista ni siquiera pregunté por el sueldo, solo por el ambiente de trabajo. A mi edad hay cosas que ya no se aguantan”.

Floristería Toñi en Los Valles | FOTO: Laura A.
Floristería «Flores Toñi» en Los Valles | FUENTE: Laura A.

Álvaro Martínez, adiestrador y vendedor de equipo para perros, tiene la misma sensación que sus vecinas. “Llevamos ya dos años y medio con la tienda y no hemos tenido ningún problema con nadie, aquí todo el mundo es majísimo”. Aun así, el joven es menos entusiasta. “Vamos bien pero podríamos ir mejor. Si no fuéramos bien en los primeros dos años ya habríamos cerrado, pero como están las cosas no nos podemos quejar. El Calcedonia por ejemplo ha bajado bastante, a ver qué pasa”.

Tienda de animales Los Valles | FOTO: Laura A.
Tienda oficial «Julius K-9 products» en Los Valles | FUENTE: Laura A.

“Hay que entender que vender es muy difícil, no todo el mundo vale. Muchos cierres son consecuencia de la propia evolución del comercio” explica Paloma. La gerente también cree que el contexto social no debe obviarse a la hora de evaluar el desempeño del centro y de la zona. “Hay que tener en cuenta que el estado anímico influye en las compras, si no se está feliz no dan ganas de salir y gastar”.

“Al final debemos adaptarnos, tenemos planes para el futuro. Hasta ahora en un local libre montábamos un espacio de coworking totalmente gratuito y quiero retomarlo. También tenemos otros proyectos como talleres para niños o puntos de reciclaje para ser más sostenibles. Nuestro objetivo es que la gente esté cómoda.  Si no tenemos Zara o H&M es porque no encaja con la filosofía del centro. En un centro mediano como el nuestro cumplir con las exigencias de espacio de estas marcas supondría que solo tendríamos dos tiendas. Lo que queremos es cercanía, tener un poquito de todo”.

Un desahucio

A doce minutos en coche desde Los Valles se encuentra el centro comercial Espacio Torrelodones. Inaugurado en 2006 y con un presupuesto de 40 millones de euros, fue el proyecto urbanístico más ambicioso que consiguió el entonces alcalde Carlos Galbeño (PP). Su construcción desencadenó todo un paisaje nuevo en el municipio. En apenas 17 años, la zona pasó de ser el descampado detrás del gran Casino de Madrid a convertirse en numerosas urbanizaciones de pisos y adosados con piscina, un colegio, un campo de rugby y varios parques.

A pesar de seguir construyéndose pisos en los pocos espacios que quedan libres, el centro comercial hace tiempo que desentona con la foto de prosperidad que traslada esta zona. “Fatal, todo fatal” así lo resume Ana, encargada del Domino’s Pizza. La joven, quien empezó a trabajar en la tienda en diciembre de 2020, vive en Villalba y compagina su puesto con sus estudios en psicología.   “La tienda estaba lista para empezar en marzo pero con el virus se retrasó la inauguración hasta junio. Yo entré en diciembre y desde entonces ya solo quedamos tres restaurantes y el Starbucks”.

Zona de restaurantes en el centro comercial Espacio Torrelodones | FOTO: Laura P.
Zona de restaurantes en el centro comercial Espacio Torrelodones | FUENTE: Laura P.

Ana trabaja en el tercer piso, donde en su día hubo hasta diez locales de restauración abiertos. Hoy solo aguantan el McDonald’s, el Domino’s y un restaurante de comida asiática a menudo vacío. “Nosotros hemos estado a punto de cerrar varias veces, pero con mucho esfuerzo hemos sacado la tienda adelante. Aunque claro, no es lo mismo competir contra dos que contra ocho”. Actualmente son 15 en plantilla, aunque en los momentos más críticos fueron solo nueve trabajadores para cubrir las doce horas que abre la tienda de lunes a domingo. “La parte de sala da más dinero que otras tiendas de la sierra porque es más grande, pero con lo que más ganamos es con los repartos a domicilio”. A menos de un cuarto de hora de terminar su turno prepara una última pizza. Solo hay dos familias comiendo, y, salvo en el McDonald’s, no hay un alma en el resto de la planta.

“Desde que se fue el Zara todo ha ido a peor”. La partida de Inditex en 2021 dejó más de la mitad de los locales de la segunda planta vacíos. Ahora, salvo la venta online, la única opción para comprar alguna prenda del grupo textil es ir hasta el Gran Plaza 2, a un cuarto de hora en coche. “No les debía compensar. El alquiler aquí es muy alto y durante la pandemia no se redujo nada, ni siquiera cuando el centro estaba cerrado. Por eso se fue el 100 montaditos, que llevaba aquí un montón de años”. Según Ana, el descontento es generalizado. “Cuando salimos a fumar a la terraza con los compañeros de otras tiendas están igual o peor. La gerencia ha cambiado varias veces en los últimos tres años pero sigue siendo un desastre”.

Vista desde el tercer piso del área reformada en el Espacio Torrelodones | FOTO: Laura A.
Vista desde el tercer piso del área reformada en el Espacio Torrelodones | FUENTE: Laura A.

En 2020 el centro comercial cambió de dueños. El fondo internacional ASG lo vendió al Grupo Cojaswinvest, de origen indio y mexicano, solo dos años después de acometer una reforma por valor de 5 millones de euros. Según fuentes del antiguo equipo de gobierno del ayuntamiento, el nuevo grupo entró con un ambicioso proyecto, la construcción de unos cines. La alcaldía no otorgó los permisos para ello, ya que la ampliación del centro incumplía las normas de urbanismo. Hace pocos meses, el Gran Plaza 2 ha abierto sus nuevas salas de cine, a escasos cinco minutos en coche de los cines de Heron City en Las Rozas.

“La gestión es vergonzosa” afirma Sonia Fuentes, gerente de CR7Gym. “Estamos a mediados de noviembre y ni siquiera han empezado a colocar las luces de Navidad”. Sonia viene de recoger unas cosas del gimnasio y ha subido a hablar con Ana. “Tía, no te lo vas a creer. Nos echan a la calle. Ha venido hoy la gente del juzgado con una orden de desahucio, nos tenemos que marchar antes del día 28”. El gimnasio abrió en 2015 después de un año de obras que unificó varios locales y conectó desde el interior la segunda y la tercera planta. En su momento las clases de spinning y yoga estaban a rebosar y era complicado conseguir hueco con un entrenador privado. Ahora, solo quedan Sonia y otros dos compañeros.

Locales vacíos en el Espacio Torrelodones | FOTO: Laura A.
Locales vacíos en el Espacio Torrelodones | FUENTE: Laura A.

Forzados o por decisión propia, en torno a un tercio de los locales han cerrado. “La única planta que va bien es la primera porque tiene el Alcampo” cuenta Ana mientras recoge sus cosas. Aparte del hipermercado, muchas de las tiendas con mayor éxito se encuentran en este piso, como la farmacia, la tintorería o la tienda de arreglos de costura. “Al centro comercial voy a hacer la compra y poco más. Si eso aprovecho y hago algún recado como llevar unos pantalones a arreglar o comprar algún capricho para la merienda en la pastelería. A veces también me hago la manicura allí cuando en el pueblo no tienen hueco”.

Eva, vecina de Torrelodones desde 2003, ha visto en primera persona la transformación del centro. “Al principio la gente estaba emocionada y era maravilloso tener cerca tantas tiendas. Aquí en Torre se notó la crisis, pero no tanto como en otros sitios. La gente seguía yendo al centro comercial a pasar la tarde. Con la pandemia cambió mucho, más cuando se fue el Zara. Había rumores de un cine nuevo pero ya ni eso. Está en una mala época y eso que no paran de construir alrededor”.

El cierre no tarda en llegar. Toñi recoge sus rosas con ayuda de Elia; Mariángeles ordena los jerseys; José Andrés tapa los recipientes con golosinas; Ana comprueba que la encimera esté limpia; Manuela Herrero termina el inventario; Álvaro desembala unos nuevos arneses y Sonia comienza a embalar. “Es difícil mantener la ilusión cuando no se sabe qué va a ocurrir” se lamenta Mariángeles. En el Burgocentro el silencio y la nostalgia por otra época acecha a los que aún quedan. En Los Valles la lucha continúa. El apoyo entre los comercios y el interés de la gestoría, ayuda a sobrellevar mejor la incertidumbre. El Espacio Torrelodones parece sumido aún en el shock de la marcha de Inditex, que lo dejó indefenso ante el gigante y caníbal Gran Plaza 2.  Ana lo tiene claro: “nuestra única salvación es nuestro trabajo y esfuerzo, no hay nada más que podamos hacer”.


Una burbuja que no estalla

De acuerdo con la Asociación Española de Centros y Parques Comerciales (AECC), en España hay más de 575 centros comerciales. De estos, al menos un quinto está en Madrid. Solo en la sierra noroeste hay más de 20 que superan los diez mil metros cuadrados. Estos dan servicio a una población de algo más de 640 mil personas censadas en 2022 según datos del INE. El pasado 3 de septiembre se anunció la construcción de ocho centros nuevos en la Comunidad de Madrid, uno de ellos en Pozuelo de Alarcón.

Actualidad y Noticias

+ Noticias de tu interés

‘Mucha diversión’, el nuevo tema de Mery Myles

Mucha diversión es el tercer adelanto de su nuevo álbum MM La artista ibicenca, Mery Myles, saca su sencillo Mucha diversión como anticipo al mensaje de su nuevo álbum, MM. La canción explora la dualidad de la experiencia humana, tal y...

TEXAS HOLD ‘EM de Beyoncé alcanza el podio global de Spotify

La reina de la música, Beyoncé sigue rompiendo récords con TEXAS HOLD 'EM Beyoncé ha vivido un auténtico torbellino de emociones y récords de éxito desde el lanzamiento viral de TEXAS HOLD EM en la Super Bowl el domingo 11...

«Encaje», el nuevo tema de Laura West

West y May Babe lanzan Encaje, su nueva canción de reggaetón experimental La cantante catalana ha elegido un tema potente y audaz que prepara a sus oyentes para el álbum que está por venir. Encaje cuenta con la participación de...

Descubre más desde El Generacional

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo