La ‘Ruta de los pueblos blancos’ mas auténtica: dividida en el blanco de sus calles encaladas y el verde de sus parajes
En total, son más de 20 pueblos blancos repartidos por el interior de las provincias de Málaga y Cádiz, que merecen la pena recorrer en vehículo propio.
Andalucía es de esos lugares donde siempre apetece ir, buen tiempo, comida magnífica y una gente de escándalo. Si a eso se le suma lugares espectaculares, la combinación es perfecta. Hay un viaje muy conocido entre andaluces y los que no lo son, la conocida ‘Ruta de los pueblos blancos’. Hay más de veinte pueblos repartidos por Cádiz y Málaga, aquí te traigo una pequeña selección de cinco de ellos.
Ronda
Ronda es el corazón de la ‘Ruta de los pueblos blancos’ y uno de los lugares más impresionantes de toda Andalucía, con su famoso Tajo, un desfiladero de más de 100 metros de profundidad que parte la ciudad en dos. Ciudad que inspiró a grandes escritores como Hemingway, Rilke y Orson Welles. De ella no te puedes perder: el Puente Nuevo, la Plaza de Toros (una de las más antiguas y prestigiosas de España), los Baños Árabes y el casco antiguo.
Ronda es de esos lugares que te roban el corazón donde con las vistas combinan acantilados, dehesas, olivares y montañas.

Setenil de las Bodegas
Este pueblo parece sacado de un cuento. En esta ruta, verás como sus casas están literalmente construidas bajo gigantescas rocas, integradas en las paredes del cañón del río Trejo. Se encuentra en la comarca de la Sierra de Cádiz, muy cerca del límite con la provincia de Málaga, a tan solo 20 kilométros del anterior pueblo mencionado aunque sea de otra provincia.
De Setenil de las bodegas lo mejor para no perderse nada es un paseo, destacando principalmente sus calles Cuevas del Sol y Cuevas de la Sombra, y su castillo nazarí.

Frigiliana
Considerado uno de los pueblos más bonitos de España, Frigiliana es un laberinto de calles empedradas y casas adornadas con flores. Dicen por ahí que es la joya de los pueblos blancos y es que no hay duda de que su situación en plena sierra Almijara y su emblemático casco histórico de origen árabe lo convierten en una joya turística que cada vez descubren más visitantes. Este lugar tiene algo mágico y es que si eres de playa y a la vez de montaña, a tan solo cinco minutos en coche encontrarás Nerja, el pueblo de la mítica serie Verano Azul.
Uno de sus puntos más característicos es la fábrica de miel de caña de Frigiliana ya que es la única en Europa que sigue produciendo este producto de forma artesanal.

Ubrique
Otro de los grandes pueblos blancos es Ubrique. Conocido por su prestigiosa industria marroquinera, que ha llevado el nombre del pueblo a casas de moda de todo el mundo. A menos de 10 minutos del casco histórico de Ubrique, se halla el Parque Natural de Grazalema, donde se encuentran las cumbres más altas y bellas de la provincia de Cádiz y también los Alcornocales. Aparte de lo bonito que estará a la vista de los ojos, no podrás olvidar el sabor de su venado en salsa, el ajo caliente y embutidos ibéricos, además del queso payoyo de la zona.

Casares
El pueblo blanco, declarado Conjunto Histórico-Artístico está considerado como uno de los más bellos de España. Su origen, según la tradición, se remonta a la época romana, cuando Julio César lo mandó construir en agradecimiento por haberse curado bañándose en los Baños de la Hedionda; sin embargo, el núcleo actual es de origen árabe. Además, hay que mencionar que es el pueblo natal de Blas Infante, considerado el «padre de la patria andaluza». Lo que más destaca es su espectacular casco urbano colgado en la montaña, a solo unos kilómetros del mar.

Este lugar es un buen sitio para los que le gusten andar en la naturaleza puesto que tiene senderos con vistas al Mediterráneo y al Campo de Gibraltar.


