¿Cuáles son las razones por las que una mujer decide abortar? Esa es la pregunta que lleva rondando mi cabeza desde que vi Revolutionary Road
Revolutionary Road (Sam Mendes, 2008) cuenta la historia de una pareja prototípica americana de los años 50. Todo el mundo cree que son el matrimonio más feliz del vecindario y que, aparentemente, no tienen ningún problema entre ellos. Pero, en el fondo, su matrimonio lleva estancado desde hace tiempo. Lo peor llega cuando la mujer se queda embarazada y quiere abortar, pero su marido no le apoya, por lo que acaba abortando en secreto y pierde tanta sangre que termina falleciendo.
Esta acción no me sorprendió mucho ya que eran los años 50 y ni se podía mencionar por la calle la palabra aborto. Sin embargo, sí que me sorprende que en pleno siglo XXI en algunos países considerados primermundistas la Ley del Aborto siga poniendo peros a las circunstancias en la que una mujer pueda interrumpir su embarazo.

Según un estudio del CNN Español países como Andorra o Malta tienen prohibido el aborto. Por otro lado, Reino Unido tampoco deja abortar por petición de la mujer, solo en ciertos casos como salvar la vida de ella o si no va a tener suficiente dinero como para mantenerlo.
En España, la Ley Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción del Embarazo se aprobó en 2010 y todavía, en 2022 hay gente que la sigue queriendo derogar. Ahora, mi pregunta es, ¿qué quieren conseguir? ¿Acaso les repercute en algo el tener una ley que ampare un derecho fundamental como es el de decidir sobre uno mismo? ¿Se le priva a alguien de su libertad? La única razón lógica por la que una persona puede estar en contra de la interrupción del embarazo tiene que ver con ejercer un control sobre otras personas. Porque esta Ley no te obliga a nada, solo te da la posibilidad de, si te encuentras en esa situación, poder hacer uso de una libertad de decisión sobre tu cuerpo.

Además, bastante condena la sociedad todavía el hecho de que una mujer quiera abortar. Cuando se decide parar un embarazo muchas mujeres no lo dicen por miedo a ser rechazadas y excluidas socialmente. También, hay grupos pro-vida que acosan a las mujeres por el hecho de tomar esa decisión.
Ahora, Emmanuel Macron quiere meter la Ley del Aborto en la Carta de los Derechos Humanos de la Unión Europea, que puede que sea una estrategia política porque dentro de poco van a ser las elecciones de Francia, puede ser. Pero, lo bueno, es que es un debate que debe abrirse. A ver cómo termina.

En fin, yo solo espero que llegue el día donde una mujer pueda decidir lo que quiere hacer con su cuerpo y que tenga el apoyo social y constitucional que necesite.

