La selección femenina se enfrenta a su seleccionador Jorge Vilda
El fútbol femenino está viviendo una de sus mejores épocas. Indudablemente, este deporte está en época de expansión y efervescencia en nuestro país, pero la igualdad en el fútbol aún se encuentra muy distanciada entre los dos sexos.
Es claro que nuestro deporte rey en España continúa siendo radical, diferente y dolorosamente desigual cuando es practicado por una mujer que cuando es practicado por un hombre.
No es solo cuestión económica lo que molesta a todas las jugadoras profesionales, semiprofesionales y a todas y todos los aficionados del fútbol femenino. Los problemas van más allá del dinero.
En 2019, las jugadoras españolas se unieron con la intención de reclamar unos derechos y la igualdad entre jugadores profesionales. Tras una larga e histórica huelga, ellas solitas consiguieron un convenio profesional de trabajo que regula sus condiciones laborales, sus salarios, aún reprochables, y muchos otros criterios u obligaciones tanto en sus clubes como en la selección.
No obstante, lo conseguido no es ni una mínima parte de lo que queda por trabajar para que todo se asemeje al fútbol masculino.
Existe un grave problema que resolver, que no se puede solucionar con un aumento del salario. El principal problema de la selección femenina es Jorge Vilda, el seleccionador de las jugadoras rojiblancas.

La selección española
La selección española femenina siempre se ha encontrado, desde sus inicios, con problemas tácticos y técnicos. Al parecer, los seleccionadores no son justos y éticos con las jugadoras.
Desde Teodoro Nieto, que fue sustituido por Ignacio Quereda hasta Jorge Vilda, todas las jugadoras que han pasado por la selección han sufrido malas actitudes profesionales y personales de los seleccionadores.
Los aficionados, venimos viendo desde hace varios meses atrás grandes problemas con los seleccionados de las rojas. Antes no eran tantas las quejas de las jugadoras hacia el seleccionador, pero en las últimas semanas hemos visto grandes acusaciones que nos han alarmado.
Vilda y la selección
Después de muchos partidos, las jugadoras lo tienen muy claro: quieren al seleccionador, Jorge Vilda, fuera de sus vistas. Las jugadoras han dejado claro que no confían en el seleccionador y afirman que el ambiente se está enrareciendo.
¿Qué está pasando, qué es lo que pasa dentro de la selección que no se cuenta? Son algunas de las miles de preguntas que se hacen los aficionados del fútbol al escuchar dichas declaraciones.
El gran problema existente a día de hoy es que la Federación no es que no haga nada al respecto. Sino que tratan de quitarle importancia y castigar a las capitanas por su irresponsabilidad ante los medios de comunicación. Al parecer expresar sus opiniones al respecto es un delito dentro de la selección femenina.
🤔 ¿Cómo era aquello, @LaiaMartret?
"𝐸𝑠𝑡𝑒 𝑒𝑞𝑢𝑖𝑝𝑜 𝑠𝑒 𝑣𝑎 𝑎 𝑙𝑒𝑣𝑎𝑛𝑡𝑎𝑟, 𝑡𝑖𝑒𝑛𝑒 𝑚𝑢𝑐ℎ𝑜 𝑐𝑎𝑟𝑎́𝑐𝑡𝑒𝑟. 𝑁𝑜 𝑡𝑒𝑛𝑔𝑜 𝑛𝑖𝑛𝑔𝑢𝑛𝑎 𝑑𝑢𝑑𝑎 𝑑𝑒 𝑞𝑢𝑒 𝑖𝑟𝑒𝑚𝑜𝑠 𝑎 𝑝𝑜𝑟 𝑡𝑜𝑑𝑎𝑠 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑎 𝐶ℎ𝑖𝑛𝑎".
💤 Buenas noches, afición.#U17WWC pic.twitter.com/O5iae3qhcM
— Selección Española Femenina de Fútbol (@SEFutbolFem) October 15, 2022
Las jugadoras han remitido que se trata de un problema con la sobrecarga de partidos, las circunstancias que han privado a algunas de ellas del tiempo necesario para recuperarse, del incremento de exigencia a las jugadoras antes de los partidos y, sobre todo, denuncian la diferencia de trato que el seleccionador tiene entre las titulares y suplentes.
Las jugadoras se merecen un entrenador que las haga llegar a lo más alto respetando los descansos y sus vidas privadas. Después de varias décadas, en este siglo XXI es fundamental que se empiece a tratar a las jugadoras de la selección igual que a los jugadores rojiblancos. La selección representa al país y España somos hombres y mujeres.


