Cómo las redes sociales están redefiniendo la amistad en la era digital
En un mundo donde los likes y los comentarios se han convertido en la nueva sociedad es innegable que las redes sociales han revolucionado la forma en la que nos relacionamos. Las plataformas digitales están redefiniendo nuestras relaciones, lo que también provoca un impacto en la salud.
Plataformas como Instagram, TikTok o Facebook nos han brindado maravillosas oportunidades para mantener contacto con amigos y familiares, sin importar la distancia de la que nos separe de ellos. Actualmente podemos compartir prácticamente al segundo nuestros momentos más importantes, ofrecer apoyo o incluso conocer personas nuevas y crear una amistad. Esta conectividad constante ha aportado positivamente a nuestras vidas de una manera que era impensable hace apenas una década. Sin embargo, sería ingenuo ignorar el «lado oscuro» de esta conectividad. Uno de los términos más usados actualmente y que más estamos viendo por redes sociales es el FOMO.

¿Qué es el FOMO?
El Fear Of Missing Out (FOMO) es el miedo a quedarse fuera de las experiencias sociales. Es la ansiedad que surge al sentir que otros están disfrutando experiencias en las que uno está ausente. Este fenómeno ha sido señalado como una de las principales razones del uso compulsivo de las redes sociales, lo que puede derivar en niveles importantes de ansiedad, estrés o agotamiento mental.
El FOMO puede generar una sensación de exclusión social y baja autoestima. Las personas que lo padecen pueden entrar en un circulo vicioso de ansiedad, que deriva en la excesiva conectividad para aliviar ese malestar que les provoca la posibilidad de perderse algo importante. Las redes sociales son una herramienta muy poderosa para mantener o expandir nuestras conexiones e interacciones sociales. Aun así, no deben remplazar a las impresiones «cara a cara». La plenitud de una conversación con una persona, las risas compartidas o los encuentros sociales son experiencias que ninguna plataforma puede reemplazar.
El reto que enfrentamos como sociedad es encontrar el equilibrio saludable entre el mundo digital y el real. Debemos de aprender a usar las redes sociales como un complemento, y no como un sustituto de las relaciones personales. Esto implica ser conscientes de nuestro uso en estas plataformas y establecer límites. Aunque, lo más importante, priorizar el tiempo de calidad con las personas de nuestro alrededor en el mundo físico.
Equilibrio digital y físico
Aunque hagamos uso de las nuevas formas de conexión más frecuentemente, no debemos de olvidar la importancia de nutrir las amistades y relaciones de manera tradicional. Debemos aprender a usar estas plataformas como un complemento, y no como un sustituto a nuestras relaciones personales. La verdadera riqueza de nuestras vidas sociales se encuentra entre el equilibrio de lo digital y lo personal, entre la conectividad y la profundidad de las experiencias compartidas en persona. No debemos prescindir de ninguna, y aunque la forma en la que nos relacionamos ha cambiado, en nuestra mano está que ese cambio sea a mejor y preservemos ambos mundos de manera correcta.


