23.2 C
Madrid
jueves, 3 septiembre, 2026
23.2 C
Madrid
jueves, 3 septiembre, 2026

Existe un septiembre para los que seguimos en agosto

Hay comienzos que nacen de aprender a convivir con lo que dejamos atrás

Los últimos días de agosto llegan con ese sabor amargo, esa nostalgia incontrolable y esa incertidumbre de un septiembre que a muchos se nos queda grande. A veces viene acompañado de una sensación de tristeza, como si estuviésemos desmotivados o incluso perdidos. Con miedo por afrontar la realidad de un curso que se acerca y que no se asemeja en nada al verano. 

Se acerca septiembre y aún es verano, pero no se siente igual. No me siento igual. Los abrazos ya no son de reencuentro, sino de despedida. El compartir ya no implica tiempo, sino recuerdos vividos. Los «por fin nos vemos» se sustituyen por «hasta el año que viene».

Septiembre arranca con despedidas, con lágrimas, con cierres y principios de etapas. Dicen que septiembre es el verdadero comienzo. El mes de volver a la rutina, o de crear una, el mes de pensar en los propósitos que prometiste que ibas a cumplir en año nuevo y de volver a casa, aunque sientas que hayas estado como en ella. Es el mes de sentar cabeza, de buscar trabajo o de buscarte la vida.

Y aunque dicen que septiembre es el verdadero comienzo, yo sigo estancada en el chocar de las olas, en el retumbar de la música, en las risas en la plaza del pueblo, en las vueltas a casa de madrugada y en las noches frescas. En la humedad en el pelo y en la arena en las piernas.

Aún pienso en los atardeceres a las diez y en las conversaciones hasta las tantas. En la cara quemada y en las pecas por el sol. Dicen que septiembre es el verdadero comienzo, pero no me olvido del compartir la vida, de las comidas familiares y de los abrazos interminables. Tampoco de los viajes en coche y de los —incómodos— viajes en autobús. Recuerdo cada anécdota y cada historia, cada lágrima y cada carcajada. Dicen que septiembre es el verdadero comienzo y yo, verdaderamente, solo quiero comenzar de nuevo el verano. 

No sé qué es eso que tiene septiembre que nos hace sentir que tenemos que reorganizar nuestra vida. No sé qué es eso que tiene septiembre que hace que las 23:59 del 31 de agosto se sientan tan diferentes estando solamente a segundos de distancia. Y tampoco sé qué es eso que tiene septiembre que hace que se parezca tanto a enero. 

Dicen que septiembre es el verdadero comienzo, el mes de organizar nuestra agenda y establecer nuestros horarios. El de volver a las reuniones, a los exámenes y a las largas y monótonas jornadas laborales. El mes de las promesas para uno mismo, de empezar aquello que llevamos meses posponiendo. El mes de volver al gimnasio, de comenzar a ahorrar y de poner otra vez el despertador.  

Pero yo formo parte de otro septiembre. Formo parte del septiembre de quienes todavía no saben qué quieren hacer este curso. El de los que empiezan sin tantas ganas y los que necesitan unos días para acostumbrarse al sonido de la alarma. El de los que abren la galería del móvil más veces de las que deberían para volver durante unos segundos a algún lugar de julio o agosto. Formo parte del septiembre de quienes aún guardan la pulsera de aquel festival, de quienes todavía tienen arena en la mochila y de los que reproducen en bucle las canciones del verano. Formo parte de ese septiembre que llega antes de que a algunos nos haya dado tiempo a despedirnos del todo.

Sé que en algún momento tendré que desacostumbrarme de la vida sin prisa, del sonar de la charanga y de los rayos de luz que se asoman por la ventana sin apenas descansar. Pero hasta entonces, seguiré estancada en julio y agosto, aunque el calendario insista en decirme lo contrario.

Actualidad y Noticias

+ Noticias de tu interés

Álvaro Díaz comienza su nueva etapa musical con ‘OMAKASE’

El nuevo álbum del artista puertorriqueño reúne una variedad de géneros, colaboraciones y un pequeño mensaje al público El cantante ha lanzado esta madrugada su sexto álbum titulado OMAKASE, deleitando a sus fans con un repertorio de 16 canciones para...

Derrochando coraje y corazón

Cuando el fútbol te da motivos suficientes para dejar de verlo, hay algunos que prefieren seguir creyendo hasta el final Hace ya una semana desde que la Real Sociedad se proclamó campeona de la Copa del Rey y, a lo...

Crecer es entender que nadie sabe exactamente lo que hace

Nos han hecho creer que crecer era tenerlo todo claro, pero la realidad es que se vive improvisando y sin tener la vida resuelta Cuando era pequeña pensaba que los adultos siempre sabían qué hacer, qué decir y cómo vivir...

Descubre más desde El Generacional

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo