La manifestación acogió 50 mil ‘constitucionalistas’ que marcharon a gritos de «Puigdemont, a prisión»
La manifestación de Societat Civil Catalana (SCC) contra la amnistía cerró la mañana del 8 de octubre con 50 mil protestantes en Barcelona. SCC elevó el número de asistentes hasta los 300 mil y otros 400 mil seguidores online. A la manifestación “No en mi nombre” acudieron Alberto Núñez Feijóo, Santiago Abascal y otros líderes del PP como Isabel Díaz Ayuso para protestar contra los indultos que exigen ERC y Juntos. Los constitucionalistas marcharon por todo Passeig de Gràcia a grito de “Puigdemont a prisión”.
“Yo soy español, español, español” fue el cántico que inauguró la manifestación contra la posible amnistía que convocó Societat Civil Catalana (SCC). El Passeig de Gràcia de Barcelona se llenó de banderas rojigualdas como hacía tiempo no se veía. Según los datos de la Guardia Urbana, la marcha congregó cerca de 50 mil personas en contra de los indultos que todavía negocia Pedro Sánchez con ERC y Junts. Muy opuestos eran los datos que daban los líderes de SCC. La organización fijó la asistencia en 300 mil personas, mientras que más de 400 constitucionalistas siguieron la marcha por streaming. Las derechas tildaban de éxito total la protesta de ayer. Sin embargo, esas las mismas voces conservadoras tachaban de fracaso la concentración del 11S a la que acudieron 115 mil catalanes.
La manifestación “No en mi nombre, ni amnistía, ni autodeterminación” reunió a los grandes lideres de la derecha española. Alberto Núñez Feijóo o Santiago Abascal no perdieron la oportunidad de unirse a la protesta y atacar a Pedro Sánchez. Entre vitoreos de “presidente, presidente”, Núñez Feijóo criticaba a Sánchez: “no puede ser que un político se salte la ley para llegar a la presidencia”. Tampoco quiso perderse la marcha la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso, quien fue ovacionada por los asistentes. Entre “Ayuso mi presidenta” y “Ayuso, te queremos”, Díaz Ayuso marchó por las calles de Barcelona. La líder del PP madrileño también se paró ante los medios para condenar la aún inexistente amnistía. “No puede ser que, por siete votos, Sánchez quiera cambiar el destino de una nación”, afirmaba Díaz Ayuso.

La marcha avanzó hasta un gran escenario ubicado en Passeig de Gràcia con Gran Via de les Corts Catalanes. El tumulto de gente se concretó para oír los discursos de Álex Ramos y Elda Mata, líderes de Societat Civil Catalana, y al ex-socialista Francisco Vázquez. El primero en hablar, Álex Ramos, admite ser un votante socialista decepcionado por haberse cruzado líneas rojas. Por su parte, Vázquez, recitaba “No vamos a permitir que ningún político esté por encima de la Constitución. Solo la voz de todos los españoles puede tocar la Constitución”.
Puigdemont, a prisión
Los gritos invadieron las calles como en toda manifestación que se precie. Más allá del «Yo soy español» o del sencillo, pero imperativo «¡viva España!», Passeig de Gràcia pudo escuchar cánticos como «Sánchez, dimite, el pueblo no te admite» o «Puigdemont, a prisión». También se vieron carteles vejatorios contra Yolanda Díaz, Carles Puigdemont o Pedro Sánchez.

La protesta también dejó una detención. Los Mossos d’Esquadra detuvieron a una mujer por presunto desorden público. La mujer, de 67 años, intentaba llegar a la cabecera de la marcha cuando fue increpada por otros manifestantes. Según fuentes policiales, ante la situación, la mujer sacó un espray de defensa personal y lo roció contra los otros asistentes.
Los más nostálgicos no faltaron
A la cita por la defensa de la Constitución también acudieron nostálgicos del régimen franquista. Entre miles de banderas rojigualdas se pudieron ver varias banderas con el Águila de San Juan, estandarte que adoptó Franco. Asimismo, algunos franquistas sabotearon el trabajo de algunos periodistas. Mientras una reportera de TeleMadrid finalizaba su conexión, un hombre gritó “¡Viva Franco!” para boicotearla.

El acto llegó a su fin a ritmo de Resistiré, del Dúo Dinámico. Los líderes de SCC defienden que ahora es el momento de “resistir contra quienes quieren romper España exigiendo una amnistía”. No pudo faltar un último “¡viva España!”, estruendoso, al unísono y cargado de patriotismo.


