Este 15 de marzo, los castellanoleoneses han vuelto a las urnas con una derecha victoriosa y la resistencia de PSOE
El Partido Popular liderado por Alfonso Fernández Mañueco se ha alzado como la primera fuerza con 33 escaños. Aun sin alcanzar la mayoría absoluta, como indicaban las encuestas previas, su resultado lo sitúa en posición de liderar la formación del Gobierno autonómico.
Mientras tanto, la fuerza política que formaba parte del bloque de apoyo a la derecha en la legislatura anterior, Vox, ha obtenido 14 procuradores. Encabezado por Carlos Pollán, el partido se consolida como la tercera fuerza en Castilla y León. Con un incremento de 1 escaño respecto a las elecciones de 2022, el resultado permite que este bloque supere la mayoría absoluta en caso de alcanzar un acuerdo.

Como en las pasadas elecciones en Extremadura o Aragón, la formación de gobierno en Castilla y León depende de la negociación entre PP y Vox. Pese a que se planteaban distintas combinaciones para alcanzar la mayoría absoluta, finalmente será el acuerdo entre estas dos fuerzas el que determine la estabilidad del nuevo parlamento autonómico.

Entre dichas suposiciones, dependían los escaños alcanzados por las fuerzas regionales y locales. Entre ellas, el UPL (Unión del Pueblo Leonés), liderado por Alicia Gallego. Que se mantiene como la principal formación regionalista de Castilla y León con 3 escaños y le permite defender los intereses de León en las Cortes.
Asimismo, SY (Soria ¡Ya!), encabezada por José Ángel Ceña, continúa representando los intereses de la provincia de Soria con un procurador. Mientras que XAV (Por Ávila) mantiene su foco en las necesidades de la provincia abulense, también con 1 escaño. Y, por su parte, la formación SALF Castilla y León (Se Acabó La Fiesta), liderada a nivel autonómico por Alvise Pérez y con Lucía Echevarrieta como candidata, refuerza su presencia en varias circunscripciones locales aun sin escaños en esta legislatura.
La oposición que resiste
Por otro lado, el PSOE, liderado por Carlos Martínez Mínguez, ha conseguido 30 escaños. No obstante, aunque no ha tenido el mismo desenlace que Extremadura y Aragón, el PSOE se mantiene como la segunda fuerza con un aumento de 2 procuradores con respecto a 2022. Unos resultados que muestran el panorama político en Castilla y León, donde la izquierda continúa mostrando resistencia, a pesar del incremento de la izquierda.

A su vez, dentro del bloque progresista, IU Sumar, conformado por la coalición entre Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Verdes Equo, ha perdido todos sus procuradores. Una alianza estratégica que buscaba fortalecer la representación de la izquierda en la comunidad autónoma, pero que no ha conseguido el apoyo suficiente.
Al igual que Podemos-Alianza Verde, liderado por Miguel Ángel Llamas. con un 0,8% de votos, pierde su representación en el parlamento de Castilla y León. Dejando al PSOE como la única fuerza de la oposición.
Sistema electoral
Las elecciones se han celebrado en nueve circunscripciones, correspondientes a las provincias de la comunidad autónoma. Sin embargo, el sistema electoral de Castilla y León se diferencia de otras comunidades al establecer un número mínimo de procuradores (diputados) por provincia más elevado. Esto garantiza la representación incluso a las provincias menos pobladas y sobrerrepresentación respecto a su población.
La ley electoral autonómica establece que todas las provincias cuentan con un mínimo de tres procuradores. Aunque se suma uno adicional en caso de superar el umbral poblacional mínimo establecido en la ley electoral (por cada 45.000 habitantes). De este modo, el número total de procuradores puede variar entre elecciones, dependiendo de la evolución demográfica.

Este sistema de reparto, recogido en los artículos 18 y 19 de la ley electoral, no asigna un número fijo de representantes por provincia, sino que lo determina en función de la población. Es el caso de Segovia, que entre 2022 y 2026 ha experimentado un incremento demográfico suficiente para ganar un procurador, pasando de seis a siete, lo que eleva el total del parlamento autonómico a 82 escaños.
En este contexto, la distribución territorial favorece a los partidos provinciales o regionales. Por tanto, formaciones como SY, UPL o XAV pueden obtener representación con un número de votos menor que los partidos de ámbito autonómico, cuyos apoyos se reparten por todas las provincias. Esta concentración de voto no solo les permite mantener presencia institucional, pese a contar con apoyos limitados a nivel autonómico. Sino que también les otorga un papel decisivo en el equilibrio parlamentario, como en el caso de acordar una formación de Gobierno. Una posibilidad que podría ocurrir en el caso de que estas fuerzas hubieran obtenido un mayor número de escaños.


