Según el actual consejero del gobierno canario, el problema radica en que años atrás se permitió que se abonasen cuantías que excedían los importes de las bases de la ayuda y la compensación de renta exacta
La erupción, que sumió la isla en una nube de polvo y cenizas, así como un mar de lava, dejó a 1.296 agricultores afectados, quienes perdieron sus cosechas debido a la destrucción de sus campos. Algunas plantaciones quedaron sepultadas bajo la lava que avanzó hacia el mar, mientras que otros agricultores tuvieron que replantar frutas y verduras.
Quintero explicó que el problema radica en que el gobierno anterior, con la intención de desembolsar rápidamente los fondos, permitió que el personal técnico calculara las ayudas en base a estimaciones de pérdidas, en lugar de utilizar datos definitivos de la campaña cerrada. Como resultado, para la campaña 2021/22, se abonaron cuantías que excedían los importes de las bases de la ayuda y la compensación de renta exacta.
El consejero subrayó que, de acuerdo con la legalidad vigente, se ha iniciado un expediente de reintegro por lesividad, que requerirá que más de 1.000 beneficiarios devuelvan más de 3,5 millones de euros. Esta situación tiene consecuencias significativas para los agricultores, quienes ahora deben restituir ese dinero a la Administración.
En cuanto a las ayudas correspondientes a la campaña 2022/23, Quintero aseguró que se procederá a su tramitación y abono tan pronto como el Gobierno transfiera los fondos al Ejecutivo canario.
La isla de La Palma, que representaba el 32% del plátano de Canarias con una producción anual de 140 millones de kilos, ha experimentado una reducción de 53 millones de kilos en sus exportaciones debido al impacto del volcán, según datos de septiembre de 2022.
La isla cuenta con 5.300 productores, constituyendo casi el 10% de todas las hectáreas de cultivo en el archipiélago. Sin embargo, aproximadamente el 10% de esas hectáreas se encuentra actualmente ocupado por las coladas de lava.
A pesar de los desafíos, los agricultores expresan su compromiso de superar la situación y su determinación de continuar exportando su producción. Domingo Martín Ortega, presidente de la Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias (Asprocan), señaló que la operación para acondicionar el terreno sobre la lava para la agricultura, conocida como sorribar, podría costar alrededor de 100 millones de euros, pero considera que es una medida viable y parte de la historia agrícola de Canarias.

