El tren dirección Guadalajara se teñía de verde fosforito en la mañana del lunes 26 de febrero
Un grupo de más de 20 agricultores y ganaderos se dirigen a manifestarse en la capital por sus derechos. Ellos vienen directos desde La Moraña, una localidad de la provincia de Ávila.

«¡Somos agricultores y ganaderos de La Moraña!» así se presentaba el numeroso grupo que en seguida ofrecía un asiento a aquellos que quisieran escucharles. Cargados de pegatinas, ilusión y esperanza, comentaban: «Nosotros llevamos trabajando en el campo toda la vida, desde que nos salieron los dientes casi, lo llevamos en las venas»

Todos ellos se encontraban muy dispuestos a hablar, deseosos de hacer oír sus demandas afirman: «Venimos a reivindicar que no cobramos la remolacha, maja. Queremos que se arregle esto, llevamos manifestándonos un mes. Nos vamos a morir de hambre, entre el gasoil y los cubalibres de después… ¡y los cafés!»
Uno de ellos, muy serio, reclama la dimisión del actual presidente del gobierno, Pedro Sánchez, asegurando que está llevando a la ruina al sector. Aseguran que fue a raíz de la entrada del presidente en el gobierno cuando empezaron a notar los cambios a peor en el sector primario, el suyo. «Notamos que han empeorado nuestras condiciones de trabajo en la subida de precios y en lo poco que nos pagan por nuestros productos. A nosotros nos pagan las patatas y las cebollas a veinticinco céntimos el año que más y luego tu vas al supermercado y las pagas a un euro y medio.»
«Se están enriqueciendo a nuestra costa»

Ellos, como tantos otros, acudirán a la manifestación multitudinaria convocada en Madrid. En esta ocasión partirá de Puerta de Arganda y finalizará su recorrido en Atocha. «Estaremos las horas que hagan falta» declaraban con solemnidad. Según la Delegación del Gobierno en Madrid se contabilizaban al menos 5.000 personas, sin embargo, las asociaciones agrarias contabilizaron al menos 20.000 personas.


