Los abusos sexuales comenzaron en 1961 y el cura se declaró culpable de docenas de delitos
El sacerdote australiano condenado por pederastia muere a los 90 años de edad en prisión, según la agencia de noticias Australian Associated Press (AAP). Ridsale fue acusado de 70 abusos a menores durante tres décadas.

Ridsdale comenzó su historial criminal en el año 1961, el mismo que fue declarado sacerdote. A lo largo de su historia, y a pesar a las diversas denuncias, la iglesia tomó la decisión de trasladarlo de parroquia en parroquia en lugar de tomar medidas. En 2017, una investigación desveló que durante décadas pudo seguir abusando de menores sin enfrentar ninguna consecuencia en el momento. Las condenas del sacerdote sumaban hasta un total de 40 años en prisión y una sentencia definitiva se habría extendido hasta septiembre de 2034. En el año 2023 admitió su responsabilidad en un caso más, elevando a 72 el número de víctimas reconocidas por la justicia.
La salud de Ridsdale fue complicándose en prisión. En 2022 sufrió una caída en su celda, tras la que quedó postrado en la cama, con dolor crónico y debilidad en sus extremidades y atrofia muscular.
Gran escándalo eclesiástico
La Comisión Real que investigó estos abusos determinaron en 2017 que las autoridades eclesiásticas fueron totalmente conscientes de los crímenes. Aun así estos casos se encubrieron durante décadas en lugar de denunciarlos. El caso Ridsdale fue uno de los más famosos dentro de los escándalos de abusos dentro de la iglesia católica australiana. En la década de 1970, se vinculó con una red de pederastia en la localidad de Ballarat. En ella, también participaron otros clérigos condenados por delitos similares.
La organización Bravehearts, que apoya a víctimas de abusos sexuales, en los que se incluyen menores de edad, ha declarado en un comunicado divulgado en redes sociales que la muerte de Gerald Ridsdale no borra el sufrimiento que infligió a niños y sus familias.


