7 C
Madrid
sábado, 21 febrero, 2026
7 C
Madrid
sábado, 21 febrero, 2026

The Shaggs: el antecedente de las Flos Mariae

La inspiración de las Stella Maris en Flos Mariae y The Shaggs

Hace exactamente un año se estrenaba en Movistar La Mesías, la serie de Los Javis que, tras el éxito de La Llamada y Veneno, se convertiría instantáneamente en su obra de culto.

La población hispanohablante se llevó las manos a la cabeza aquel 11 de octubre pensando en el horror retratado, además de desencadenar una serie de críticas debido al alto contenido de análisis religioso que, lejos de suponer una reivindicación ideológica, buscaba perpetrar la realidad de muchos jóvenes sumidos por el raciocinio parental de la España de los 2000. Además de otorgarle un toque estético, humorístico y musical a la crudeza.

No obstante, la historia no chocó en seco con quienes consumían Youtube en 2014. Y las protagonistas comenzaron, ya incluso en los avances previos al estreno, a tomar una forma concreta: La Familia Bellido Durán.

Flos Mariae

Las famosas “Stella Maris” fueron, poco a poco, ganando similitudes psicológicas (e incluso motoras) con las Flos Mariae, el grupo de pop cristiano que ganó reconocimiento en los recovecos de internet por 2013 debido a su extravagancia, apariencia física, sonido musical, y un inquietante trasfondo que evidenciaba un comportamiento parasocial poco frecuente en mujeres adolescentes de la España del siglo XXI.

De manera progresiva, y al ritmo de su creciente éxito en redes, el público descubrió que, pese a la negativa de las propias integrantes, su proyecto radicaba en una motivación sectaria. Concretamente, en los deseos de su madre, Montserrat Durán, quién decía ser mensajera de Dios en la Tierra, y haber iniciado la predicación de la fe a través de sus hijas en agradecimiento por la cura de su cáncer.

Pese a las aparentes buenas intenciones de sus familiares, la familia Bellido Durán fue destapada como propietaria de multitud de negocios y empresas privadas, entre los que se encontraban un bufete de abogados, la marca de ropa Meyalayer, e incluso un Tinder para jóvenes católicos. Todo ello potenciado bajo la imposición de la religión y un estilo de vida recatado, prohibitivo y disociado hacia las protagonistas de sus videos.

Las jóvenes vivían aisladas en una casa en la montaña, jamás habían acudido a la escuela, y formaban parte de un círculo familiar más amplio. Este, entre otras cosas, incluía a otros hermanos forzados a trabajar en contra de su voluntad, alejados del foco mediático y de una alimentación y vida digna.

The Shaggs

Sin embargo, las Flos Mariae no fueron un caso aislado. Ni si quiera el primer caso mediático de abuso de menores opacado por el paraguas de los intereses adultos. 45 años antes, y al otro lado del Atlántico, se consagraban The Shaggs.

The Shaggs fueron una agrupación femenina compuesta por Dorothy, Betty y Helen Wiggin (y Rachel, que se incorporó más adelante), tres hermanas de New Hampshire. Estas, forzadas por los deseos de su padre, constituyeron el que grandes críticos e historiadores musicales han definido como “El peor grupo de la historia”.

Su legado musical se encuentra inmortalizado en Philosophy of the World, su disco debut (y único en el mercado) lanzado en 1969. Altamente criticado por su caótica y arrítmica composición y sonido, llegó a ser calificado por la revista Rolling Stone como “la familia Trampp lobotomizada”, definiendo su estilo como “brutalista”. En el peor de los sentidos.

Pese a la escasez de contenido, la banda se mantuvo en activo, basando su sistema operativo en actuaciones semanales en una sala de Fremont, su lugar de origen.

Portada de "Philosophy of the world", de The Shaggs .| Fuente: The Shaggs
Portada de «Philosophy of the world», de The Shaggs | Fuente: The Shaggs

Salto a la fama

A pesar de su leve popularidad local, The Shaggs no se dieron a conocer hasta 20 años tras su separación, cuando Terry Adams, vocalista de NRBQ, se hizo con una copia del álbum. Este, fascinado por originalidad y belleza, decidió volver a producirlo y masificar su distribución.

Fue entonces cuando Kurt Cobain, líder de Nirvana, bautizó al conjunto como uno de sus grupos favoritos de todos los tiempos, reivindicando su desfase y valor artístico primitivo y disruptivo.

Sin embargo, y tras ser designadas como “el comeback del momento”, The Shaggs se encontraban sumergidas en un estigma y estructura opresora y deleznable, que tenía su base en el hogar: los deseos de su padre.

Austing Wiggin Jr, progenitor de Dorothy, Betty, Helen y Rachel, salió a la luz como culpable años tras su muerte en 1975. Momento exacto en el que las hermanas se vieron con la libertad requerida para disolver la agrupación iniciada en contra de su voluntad.

La historia reveló las actividades forzosas a las que su padre las sometía sin descanso, motivadas por una lectura de futuro que su madre realizó. En ella decretó que, entre otras cosas, Austin se enamoraría de una mujer rubia, tendría dos hijas, y formarían un grupo musical de alto reconocimiento.

Wiggin dedicó su proyecto de vida a cumplir con la profecía, y llevó a cabo inmorales y cuestionables acciones para asegurar su perpetración. Entre las más destacadas se encuentran la retirada de la escuela de sus hijas, y un consecuente aislamiento de la sociedad. A la que ni si quiera podían acceder para tomar inspiración musical creativa.

Legados que pregonar

La historia de The Shaggs, paralela a la de Flos Mariae, lejos de la burla a la que se ve condenada, debe ser narrada. Su legado es el claro ejemplo de que la maldad humana sobrepasa los límites de la decencia y respeto que se sobreentiende envuelve al círculo familiar. Un ambiente históricamente acallado por la presunción de la buena fe de quienes educan a sus hijos «a su manera».

La herencia de las Flos Mariae, al igual que el de The Shaggs, reside en quienes se atreven contra la violencia mediática y la infamia. Y en quienes buscan llevar la verdad por delante, aunque sea adornada con canciones desenfadadas y vestidos de pompón.

Actualidad y Noticias

+ Noticias de tu interés

Los Beats y Hippies: La contracultura al oeste de Norteamérica

Si vas a San Francisco, ponte flores en el pelo El movimiento hippie, señalado como cumbre de la revolución global e inmortalizado en la cultura a través de flores y símbolos pacifistas, supuso un punto de inflexión en la historia...

Yo es que soy feliz aquí

Cuando conversan las ciudades Al salir del cine, mi padre ha vuelto a contarme cosas de su vida aquí; la única liturgia presente en mi previa experiencia católica que no envejece. La que sí lo hace es la ciudad, que...

La canción protesta: la banda sonora de la rebeldía

La tradición oral de la revolución de masas El arte ha sido, históricamente, un instrumento de resistencia; no para incitar a la destrucción, sino para unir en la adversidad. No como una herramienta destinada a reflejar el mundo, "sino a...

Descubre más desde El Generacional

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo