Siete días de huelga, un preacuerdo fallido, otro por votar y varios conflictos enquistados
Los sindicatos y las concesionarias del servicio de recogida de las basuras han alcanzado un preacuerdo. Sin embargo, esto no implica la desconvocatoria de la huelga, dado que ha de ser votado en asamblea en la mañana de este domingo.
El Ayuntamiento de Madrid confía en que la propuesta del comité de huelga sea avalada por los trabajadores. De manera que se reanude inmediatamente el servicio para los ciudadanos. No es la primera vez que el consorcio se muestra positivo ante la llegada a un preacuerdo. Como tampoco es la primera vez en que el equipo de gobierno ve desmoronados sus esfuerzos por paralizar la huelga que se inició el lunes, 21 de abril.
Apenas un día después de la convocatoria del parón, el martes 22 el Ayuntamiento confiaba en el cierre de un primer preacuerdo. Este establecía los mismos acuerdos salariales y laborales, la misma bolsa de horas y de contratación y cantidad de días libres. La única diferencia eran «unas pequeñas modificaciones respecto a un porcentaje de crecimiento del sueldo o de los días de libranza». La asamblea de trabajadores, convocada por CC.OO., UGT y RSU, finalmente tumbó este preacuerdo entre sindicatos y empresas concesionarias y la huelga continuó su marcha.
La única excepción fue la recogida de papel, cartón y vidrio que, desde el mismo lunes, mantuvo su recogida habitual. «En la recogida selectiva, en papel, cartón y vidrio, se ha llegado un acuerdo y, por tanto, eso sí se recogerá como todos los días», avanzó el delegado de Movilidad, Medio Ambiente y Urbanismo, Borja Carabante.
Las consecuencias de la huelga
A pesar de que el Ayuntamiento aseguró el 50% de servicios mínimos desde el lunes, la primera noche de paro terminó con el 47% de los residuos recogidos. La segunda noche la situación se sucedió y Carabante aseguró: «empieza a haber una acumulación» de basuras. El delegado pidió a las empresas «incrementar los recursos» para evitar que aplicar el régimen sancionador sea «con carácter inmediato».
Las sanciones llegaron el viernes 25, cuando el Ayuntamiento anunció la sanción a las empresas concesionarias con una primera multa de 1,6 millones de euros por incumplimiento de servicios mínimos en la huelga de recogida de basuras.
¿El Ayuntamiento vulnera el derecho a huelga?
Pero el conflicto no terminó ahí. Ese mismo día Hábitat Madrid denunció ante la Inspección Provincial de Trabajo al Ayuntamiento de Madrid y a las empresas concesionarias de la recogida de basuras por «vulnerar el derecho de huelga».
Según CC.OO., el Selur, el Servicio Especial de Limpieza Urgente del Ayuntamiento de Madrid, que no está afectado por el conflicto laboral, «ha intervenido durante estos días realizando recogidas de basura que exceden claramente los servicios mínimos decretados, sustituyendo de facto a los trabajadores en huelga». Esta acción vulnera por ley el derecho a huelga de los trabajadores y «puede constituir una conducta antisindical por parte del Ayuntamiento».
A pesar de ello, el pasado sábado el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, anunció que el lunes el Ayuntamiento empezará a recoger las basuras con sus propios medios si no se cumplen los servicios mínimos fijados.
Al mismo tiempo, las empresas amenazaron con presentar una demanda contra la docena de miembros del comité de empresa por 2,6 millones de euros de indemnización. El motivo alegado es que «la huelga sería ilegal al estar formalmente mal convocada». Así las cosas, el conflicto parece enquistado y de difícil solución a pesar de haber logrado un preacuerdo.


