Los vecinos exigen el cierre del festival que les mantiene sin acceso al Parque del Oeste durante meses
El Día de los Inocentes del pasado 2024, muchos madrileños despertaron con la «noticia» de que su conocido parque, el Retiro, sería privatizado a partir de cierta fecha. Sin embargo, para suerte de quienes disfrutan del mismo, no era más que una inocentada. No tienen la misma suerte los malagueños, quienes sí sufren una verdadera privatización en parte de uno de sus parques más emblemáticos, el Parque del Oeste. «La mayoría de los vecinos nos encontramos de un día para otro el parque vallado», cuenta a El Generacional Víctor Gonvera, vecino de la zona.
Desde el 29 de noviembre de 2024, el Parque del Oeste de Málaga, de 74.000 m² de superficie, tiene un total del 45% ocupada por un festival. El Festival de las Linternas, fruto de la alianza entre Ximenez Group y Lantern Group, se instaló en casi la mitad del total del parque con el fin de ofrecer un espectáculo basado en la iluminación.
Más de 600 linternas y 4.000 puntos de luz permanecen desde noviembre y hasta el próximo 15 de febrero en las inmediaciones del que se considera uno de los corazones de Málaga. Por ello, sus vecinos han declarado continuamente estar en contra del proyecto que emplea espacio público, a costa de la salud y bienestar de sus vecinos, pues la instalación impide el acceso a la zona del estanque y las principales zonas verdes; y en favor del beneficio privado.
Las reivindicaciones del movimiento vecinal
Los barrios cercanos al Parque del Oeste iniciaron a movilizarse en lo que ahora es el Movimiento Vecinal Parque del Oeste, una organización que surgió de manera espontánea y horizontal entre sus vecinos ante la amenaza de tener uno de sus espacios privado de uso.
La instalación del festival se realizó sin previo aviso a sus usuarios, tal y como afirma Gonvera: «Fue una sorpresa para todos». Por el contrario, Teresa Porras, concejala del Ayuntamiento de Málaga, defendió el proyecto en el programa «La Alameda», de 101TV: «Fue un trabajo que empezamos en junio. Nos reunimos con las asociaciones de vecinos y les explicamos de lo que iba y las ventajas que podría traer». Según apunta el Movimiento Vecinal, la información solo se trasladó a varios presidentes de diversas asociaciones vecinales. Además: «La información que se les dio no era completa: no se les dijo que el parque iba a estar cerrado cinco meses».

«La mayor molestia que causa a los vecinos es la de poder hacer uso de un espacio que es público», declara Gonvera. El Parque del Oeste es una zona muy transitada, como ruta entre barrios y en camino hacia la playa, que evita otras rutas más peligrosas; y muy usada por su abundancia de zonas verdes, zonas de recreo, mesas de picnic o instalaciones deportivas, entre otras. «Centenares de personas de todas las edades, de todos los barrios, estamos privados del parque», denuncian.
Esta visión contrasta visceralmente con la afirmación de Teresa Porras: «A partir de las cinco de la tarde, el Parque del Oeste es un parque al que no va nadie». Ante lo que Gonvera y los vecinos pueden responder: «Eso es totalmente falso y se puede demostrar, porque el barrio tiene muchísima vida».
La tramitación del Festival de las Linternas cuenta con la aprobación del Ayuntamiento de Málaga, que prometió que sería «una experiencia mágica» que atraería a visitantes de todo el mundo y que contaría con asistencia de más de 250.000 personas. Sin embargo, tal y como documenta Víctor Gonvera en su cuenta de Twitter, la afluencia está lejos de llegar a tales niveles. «En los vídeos se ve que hay mucha más actividad en la parte accesible del parque que en el propio festival», apunta el autor de estos. «Vemos una asistencia de entre 10 y 20 personas al día», unos datos que, de cumplirse, apuntarían a una cifra inferior a las 2.000 personas en total.
22 de Enero 2025
Hoy tenemos 2 vídeos:
18:30
La entrada del festival donde sólo están los empleados del mismo. Cero asistencia.20:45
El clásico vídeo de un espectáculo para cero personas.El @ParqueDelOeste_ cerrado a los vecinos 5 meses para esto. pic.twitter.com/AQwUsZh40q
— Víctor Gonvera (@victorgonvera) January 22, 2025
Porras también afirmó: «Sirve para descentralizar las actividades de Navidad y revitaliza la zona». Pero los vecinos tienen contraargumentos al respecto: «Revalorizar al barrio cerrando el parque no es una manera de hacerlo. El barrio ya tiene unos valores, pero cerrar un espacio público, no».
El parque ha quedado amurallado mediante vallas de acero negro con el fin de impedir el tránsito y de obstaculizar la vista al evento. «Da una imagen deprimente del espacio público, crea zonas inseguras y además la valla se ha caído en dos ocasiones, porque está mal asegurada», detalla Gonvera.

Así, el Movimiento Vecinal Parque del Oeste se moviliza todos los domingos a las 18:00 en contra del festival por el perjuicio que les supone, en unos actos que incrementan la afluencia en cada convocatoria: «Cada vez se moviliza más gente, vienen músicos y artistas gráficos que ayudan». Gonvera recalca: «Se está creando una comunidad en defensa del parque y la ciudadanía se ha concienciado».
La cara B de las protestas vecinales que unen a personas diversas es el silencio institucional que se intenta imponer: «Ponemos carteles y nos los arrancan enseguida; hay gente que hace grafitis en contra del festival y al día siguiente, vuelve a estar pintado de negro…», relata Gonvera.

Más allá, los vecinos se quejan por no poder hacer uso de gran parte del parque, que ha quedado dividido en dos zonas de acceso público sin interconexión entre sí, por lo que aquellos que lo atravesaban han de salir del parque y volver a entrar por otros lugares para continuar con su actividad.
El lugar ha dejado de ser una ruta segura y un lugar de recreo para convertirse en una zona de incomodidad para sus usuarios y los residentes cercanos, que también denuncian la contaminación lumínica y consecuencias medioambientales. Los animales que habitaban en la zona fueron desplazados, al mismo tiempo que se eliminaron elementos naturales para instalar adornos de plástico.
El papel del Ayuntamiento
Los organizadores, que cobran entre 15 y 20 euros por entrada, solo hubieron de pagar una tasa de 100.000 € por el uso del espacio público. Por ello, sus vecinos denuncian la inexistencia de proporcionalidad con los ingresos previstos, en torno a los 4,5 millones de euros. Asimismo, el grupo Con Málaga ha denunciado que la tasa corresponde a la concebida para «ferias de artesanía», en lugar de ser estipulada como tasa por «espectáculos», de 1,9 millones; o la propia del Parque del Oeste, de 6,5 millones.
El escándalo escaló aún más cuando los malagueños conocieron del intento del Ayuntamiento de destinar 14.999 euros a subvencionar el transporte, visita guiada y merienda a colectivos de personas con dificultad de movilidad, residentes en municipios inferiores a los 20.000 habitantes. Tal y como indicó la Cadena SER, el contrato salió a concurso el pasado 8 de noviembre, 21 días antes de su apertura, pero quedó desierto.
Los vecinos tienen prevista la convocatoria de sucesivas protestas los domingos hasta la reapertura del parque y el compromiso futuro por parte del Ayuntamiento de Málaga por evitar las privatizaciones de suelo público. «El Ayuntamiento debe contar con espacios privados con promoción privada y en ningún caso debe ser en un espacio público», sentencian. Hasta entonces, seguirán su lucha a través de todos los cauces posibles, incluyendo también las quejas y la recogida de firmas.

