La firma valenciana Orange Alive toma el control del emblemático evento de Villarrobledo tras la crisis reputacional
En un giro estratégico destinado a salvaguardar su identidad y viabilidad, el festival Viña Rock ha anunciado oficialmente la desvinculación total del fondo de inversión estadounidense Kohlberg Kravis Roberts (KKR). Esta decisión llega tras meses de intensa campaña de boicot, la cual amenazaba la continuidad de uno de los eventos musicales más emblemáticos de España.
La crisis reputacional del festival comenzó a gestarse en 2025, cuando se hizo pública la relación accionarial entre la empresa gestora del evento y el fondo KKR. La controversia se centró en las inversiones del fondo en sectores inmobiliarios vinculados a territorios palestinos ocupados. Esto generó un profundo rechazo entre el público tradicional del festival, históricamente alineado con causas sociales y políticas de izquierda.
Esta situación tuvo un impacto significativo en el festival. Aproximadamente el 25% de los artistas confirmados para la edición de 2026 retiraron su participación. Además, se observaron campañas masivas en redes sociales instando al boicot y una caída significativa en la preventa de abonos. Todo esto generó un conflicto ético entre el carácter «anti-sistema» del Viña Rock y la propiedad de un gran fondo de capital riesgo.
La repercusión de esta controversia trascendió el ámbito musical, generando un debate significativo en la esfera pública y en la propia localidad de Villarrobledo. La comunidad de seguidores, históricamente comprometida con los valores de independencia y crítica social que el festival ha representado, expresó su descontento. Lo que puso de manifiesto la profunda conexión emocional y cultural que el Viña Rock mantiene con su audiencia y el entorno local. La presión social y la defensa de la identidad del festival se convirtieron en elementos clave que impulsaron la búsqueda de una solución.

El cambio de propiedad: Orange Alive
Para resolver la situación, la gestión del festival ha pasado a manos de Orange Alive, una firma independiente con sede en la Comunidad Valenciana. Esta operación supone la salida de Superstruct Entertainment (empresa anteriormente propietaria y participada por KKR) del accionariado de Reacción Rock Villarrobledo S.L., la entidad que organiza el evento.
Detrás de Orange Alive se encuentra un promotor histórico del festival, cuya identidad se mantiene en un plano discreto pero que cuenta con una trayectoria ligada a la supervivencia del Viña Rock en crisis anteriores. El objetivo de esta nueva etapa es recuperar la autonomía del evento y reforzar su compromiso con la libertad de expresión, sin injerencias externas.
Perspectivas para la edición de 2026
A pesar de las turbulencias, la organización ha confirmado que el festival mantendrá sus fechas previstas los días 30 de abril, 1 y 2 de mayo de 2026. Se espera que en las próximas semanas se anuncie un cartel renovado que intente recuperar la confianza de los artistas que cancelaron y del público que se había distanciado.
Este movimiento subraya la importancia de la coherencia ideológica en la industria de los festivales de música. Especialmente en aquellos que fundamentan su marca en valores sociales y políticos. La resolución del conflicto con KKR marca el inicio de una nueva era para Viña Rock, que busca reafirmarse como un espacio de convivencia.


