La influencer presenta su nuevo libro, Comer y esas cosas, llevando la cocina a otro nivel
Paula Gonu, conocida influencer y amante de la cocina comparte cómo su amor por la cocina la llevó a crear su libro de recetas Comer y esas cosas que va más allá de simples instrucciones culinarias. En esta entrevista nos cuenta sobre sus desafíos y momentos especiales en su proceso desde creadora de contenido digital a autora de su propio libro recetario. Además, nos revela su nuevo proyecto, un podcast donde ella será la anfitriona
Pregunta: ¿Cómo surgió la idea de crear un libro de recetas?
Respuesta: No lo había pensado como opción para mí, pero es verdad que yo veía que la gente que tengo alrededor, pues gente que quiero y me quiere y a la que cocino o cocinamos juntos, en muchas ocasiones de repente en un cumpleaños mío, hace tres años, mis amigas del cole, que son mis amigas de toda la vida, me regalaron un recetario con mis recetas y me hizo mucha ilusión, porque me hizo saber como que de verdad, cuando yo les cocinaba, le daban importancia y se acordaban de las cosas que los les hacía y luego les recordaban o formaban parte de sus recuerdos bonitos conmigo, como para hacerme un recetario hecho por ellas con las recetas que más les gustaban que yo les había cocinado a lo largo del tiempo. Luego otro de mis mejores amigos, Jorge. Me regaló un libro que lo llevó a imprenta y que estaba personalizado, la portada era Las recetas de Paula Gonu, ahí dije “Jorge también le está dando importancia a cuando yo cocino”, es como que la gente desde fuera veía más la gracia que me hacía cocinar que yo misma, porque lo tenía normalizado. Entonces, hace tres años, empecé a hacer el ejercicio de los Vision Boards, que es una de las cosas que están dentro del manifesting, que trata de colocar cosas o empezar a visualizar cosas que quieres que pasen. En una de las ramas de Vision Board yo puse hacer un libro de recetas, porque de verdad que lo visualizaba pero como algo más mío personal, de escribirlas yo para mí y como mucho imprimir 10 o 20 para regalar a mi familia y amigos. Entonces, con esta idea escrita ahí en el Vision Board y colocada, esto te estoy hablando de 2023, que yo lo suelo hacer la primera semana de enero, pues yo lo he tenido ahí siempre colocado y de repente, en octubre, que yo miraba el Vision board y decía madre mía no lo voy a conseguir, en octubre justo recibimos un mail de Penguin, de la editorial, ofreciéndome hacer un libro de recetas, y yo no lo había dicho en redes, ni había hablado con nade, y me pareció una señal divina de algún lado, y obviamente dije que sí a la primera, entonces surgió un poco de ahí.
P: ¿Cuál fue tu receta más difícil de perfeccionar? ¿Por qué?
R: Pues te diría que todas las que llevan picante, porque a mí me gusta mucho mucho el picante. Por ejemplo, una que he cocinado mucho es Curry y que he cocinado mucho, me refiero a la gente, a invitados en casa. Y claro, es que mucha gente siempre me dice “Paula, está incomible, es muy picante” y yo decía, “¿Pero que dices?” Y para mí es que tiene picante justo, me encanta, tiene que ser así. Porque claro, el curry la primera vez que lo probé fue en la India, sabes, que me salía fuego por las orejas. Entonces quizás esas, las que llevan picante o las que son un poco más raras, porque a mí me gustan esos sabores, pero a lo mejor la gente no. Y entonces he tenido como que rebajar, hay muchas cosas que igual se alejan más de la versión que hago yo siempre en mi día a día en casa.
P: ¿Has pensado en presentarte a Masterchef Celebrity o algo así?
R: Me lo preguntan mucho y claro, lo entiendo, porque tiene todo el vínculo del mundo, toda la relación. Es verdad que en 2019, en diciembre creo que fue, o a principios del año 2020, a mí me llamaron para ir y yo hice la prueba. De hecho, hice la prueba con una actriz española y un actor. Estábamos los tres y yo me acuerdo que hice unos tallarines que me gustaba hacer mucho en aquella época, pero empezó la Covid. Entonces, según me dijeron a mí, no sé si al final fue así o no, pero lo que me dijeron a mí fue que como empezaban a grabar ese año, o no sabían cuando iban a grabar, pero empezaba todo lo de quedarnos en casa, no poder movernos ni de casa, ni de comunidad autónoma o de provincia, cogían solo a gente que no tuviera que desplazarse desde fuera. Entonces bueno, ni sé si es que no me cogieron porque no me cogieron, no sé si es que no me cogieron porque empezó el Covid, no sé porque fue, pero a mi sí que me llamaron en 2020 para hacer la prueba, la hice y ya no me han vuelto a decir nada más. Es verdad que me encantaría como experiencia, creo que es muy guay, pero claro, también es verdad que yo, para estas cosas, ósea, yo con la cámara aquí en mi casa estoy súper cómoda, pero luego todo lo que es la tele me da mucho miedo, porque se pueden interpretar cosas que no son, de repente, no sé, puedes caer muy bien, puedes caer muy mal y aparte de todo, pues la dureza del programa, porque realmente es duro. O sea, yo he hablado con gente que ha participado en otras ediciones y me han dicho que no te lo ponen nada fácil, es duro de narices. Entonces, bueno, me encantaría porque es cocina, me encantaría porque es un programa que ahora últimamente quizás no tanto porque no tengo tiempo, pero desde que existe lo he visto bastante, me gustaría también como reto porque ya que es difícil, pues oye, mejor difícil que fácil, pero bueno, no sé, no me han vuelto a decir nada.
P: El libro tiene recetas bastante variadas, desde platos tradicionales hasta internacionales. ¿Cómo eliges qué tipos de platos incluir o cuales dejar fuera del libro?
R: Deje fuera cinco, pero porque eran muy parecidas en aspectos o en sabor a alguna que ya había dentro. Y para elegir las que entraban, primero me centré en agrupar todas las que a mí me hacía ilusión, porque hacía mucho, o en alguna época de mi vida había cocinado mucho, pues como te digo, el curry, o por ejemplo una ensalada que es mi favorita, que es muy parecida a una de mis restaurantes favoritos en Barcelona, entonces tenía que estar si o si, o un sándwich que hay de cabeza de jabalí, que me lo enseño un amigo chef que lo tiene en su restaurante y me hizo ganar con mi mejor amigo en un concurso de cocina de Twitch. Entonces, como que las tenía más recientes por vínculo emocional, o por tiempo las metí las primeras. Y luego las otras pues me iba acordando y les iba preguntando a mis padres, “oye, que hay algo que yo haya cocinado mucho en algún momento de mi vida”, porque a mí me pasa esto, que me da por algo y luego se me olvida y cuando me acuerdo digo, “es verdad, lo voy a volver a hacer”. Entonces mis padres me decían, “pues hacías mucho un bocadillo de no sé qué” y yo pensaba, “es verdad, pues lo voy a volver a poner”, ¿sabes? O luego también me fui a que recetas había compartido más por redes y que la gente me había preguntado más. Entonces fui así como agrupando. Y luego pues fue un trabajo también bastante complicado, el de separarlas en las categorías, en las 9 categorías, con mis amigos, a solas, para sorprender, no sé qué, porque claro, hay muchas que entran en muchas categorías a la vez. Entonces, yo tuve que ir haciendo ahí un esquema en una libreta, tachar, sumar, quitar, otra vez poner, volver a destacar, pero volver a tachar hasta que ya me quedó más o menos conforme con la separación.
P: La frase “Si te cocino, es porque probablemente te quiero bastante” se ha vuelto muy popular. ¿Cómo surgió esa idea y qué significa para ti?
R: Esto fue, no es que surgiera la idea, es que yo consideré en algún punto de mi vida que cocinar es un acto de amor, ¿sabes? Cuando me leí un libro, que era de los lenguajes del amor hay uno que es el de los actos de servicio. Y yo quería saber cuáles eran los míos y me sentí muy identificada con el de actos de servicio y dije, es que el mío es ese 100%. Porque me gusta ser muy buena anfitriona, por ejemplo. En mi casa, yo recuerdo el piso que me compré en Barcelona e hice una reforma y muchas veces mi madre, cuando yo le decía mis ideas de cosas que quería meter a la reforma, y ella me decía: “pero si tu no tomas café, para que quieres una cafetera” y digo, “ya, pero para cuando la gente venga tengo que tener café”. Entonces me di un poco cuenta que en el tema cocina, pues podría ser que realmente mi lenguaje de amor fuera ese, el cocinar. Y bueno para mí la idea se reduce, un poco, a que si te cocino es porque te quiero bastante, porque realmente estoy demostrando mi amor cocinándote.
P: ¿Qué te enseñó la cocina sobre ti misma?
R: Me ha enseñado a que me gusta pasar tiempo a solas, porque es verdad que hay gente que a lo mejor en rede me pregunta ¿Cómo puedes pasar tanto tiempo, sola, no te aburres, no e rayas, no te da como un bajón o te poner triste? Y digo pues en muchas ocasiones sí, evidentemente depende de la etapa que esté viviendo emocionalmente, pero depende, porque a lo mejor a mí me pones sola viendo vídeos de algo que no me interesa y me rayo, pero la cocina siempre va a ser algo que haciendo a solas me va a poner feliz, entonces me ha enseñado directamente decir que no muchas veces a planes que hubiera dicho que sí por compromiso.
P: Si pudieras cocinar para cualquier persona, viva o muerta, ¿quién sería?
R: Pues mira, se me acaba de ocurrir, creo que mi abuelo, porque mi abuelo materno murió cuando tenía 12 años y hablo de él también en el libro, en la sección de «Comida de Aprovechamiento», porque mi madre es la pequeña de 8 hermanos, lo que significa que su padre era muy mayor. Entonces mi abuelo vivió una post-guerra y una guerra civil, y yo me acuerdo mucho de ver a mi abuelo en casa, cuando la época que vivía con nosotros, que estaba más viejito, pues lo que hacían muchos abuelos de persona de nuestras generaciones ¿no? Pues mojar el pan en el vino, llevarse las manos a la cabeza si te dejabas algo en el plato, entonces yo tenía que rebañar el plato, no se podía tirar nada. Si algo se iba a tirar se lo comía él, yo he vivido con mi abuelo mucho eso y me encantaría que estuviese vivo ahora y cocinarle yo algo rico y contundente, la verdad que seguro que lo disfrutaría.
P: ¿Qué otros proyectos tienes en mente para el futuro?
R: Pues mira justo en una semana, lanzo un podcast, que también me ha tenido unos meses currando y currando, y también me hace mucha ilusión. Creo que dos de las cosas que más me gustan en la vida son hablar y cocinar, pues ahora una es un libro de recetas y la otras es un podcast donde tengo que hacer un esfuerzo muy grande para hablar menos que los invitados.
P: ¿Y de qué va a ser el podcast?
R: El concepto nace un poco de lo harta que estoy de muchas veces tener miedo a decir según qué cosas, por respeto a que luego la opinión pública te juzgue o malinterprete, o interpreten bien, pero no opines igual que ellos y te acribillen por lo que sea. Entonces, como un poco harta de este fenómeno de cancelar y de que si no opinas una u otras cosas estas como “infringiendo” las normas de lo que son las redes sociales, ¿sabes? Pues quise hacer como un concepto así más espacio seguro y súper abierto, donde tanto yo como los invitados puedan dar su opinión, hacer sus bromas, tener su humor, si es más o menos negro nos da igual, porque se acepta, y un poco eso. Como diciendo… No tengo yo la culpa de opinar como opino, pero en las opiniones de cada uno vienen un poco por nuestro pasado, por nuestra experiencia, si es nuestra realidad y mientras no hagas daño a nadie, una opinión es una opinión. No opino algo sabiendo que está mal, si lo opino es porque sé que está bien, entonces no tengo yo la culpa de opinar de X manera.
P: Para quienes están comenzando en la cocina, ¿qué consejo les darías?
R: Pues mira, hay una frase con la que empiezo y termino el libro, que es la de.. “Dicen que la inteligencia es saber que el tomate es una fruta, pero la sabiduría es saber que no lo pondrías en una macedonia” Y el libro lo acabo diciendo que gracias a que mis padres me dejaban hacer mis chorradas y mis juegos en la cocina cuando era pequeña, sin tener ni idea, manchándome y haciendo barbaridades, le cogí el gusto en la cocina. Entonces, creo que el consejo sería, no quieras hacerlo perfecto, pásatelo bien y juega con la comida. Ósea, mete el tomate en la macedonia, básicamente.


