Este animal, hasta este marzo protegido, vuelve a enfrentar la posibilidad de una extinción real
El pasado 22 de junio de 2025, en Madrid, tuvo lugar una manifestación en defensa del lobo ibérico. El acto arrancó a las 12:30 en Atocha y recorrió el centro de la capital. El objetivo era exigir que el lobo ibérico vuelva a incluirse en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE), donde estuvo desde 2021. Su inclusión prevenía de forma efectiva la caza deportiva, como explica WWF España, una de las organizaciones que han coordinado el evento.
Este domingo, junto a otras entidades como Animal Guardians, Anima Naturalis, ANDA, Dirus, Ecologistas en Acción, Grupo Lobo Asturias, Lobo Marley, NAC, Podemos o Alianza Verde, se han lanzado a las calles para reclamar la recuperación de la antigua normativa, perdida apenas cuatro años después. Desde este pasado marzo, dejó de considerarse una especie cinegética y vuelve a estar permitida su caza deportiva, con su exclusión del LESPRE, lo que pone a la especie de nuevo en peligro.
Una medida de sorpresa
El Congreso de los Diputados aprobó la Ley de Desperdicio Alimentario el pasado 20 de marzo. En ella, el Partido Popular incluyó una enmienda que elimina la protección del lobo ibérico, medida apoyada por Vox, Juntas y el PNV. Esta enmienda se aprobó en nombre de reducir el impacto del animal en la ganadería y el desperdicio alimentario. La justificación es la supuesta creciente presión ganadera y los daños que causan los ataques de lobo a la industria.
Ante esta situación, varias organizaciones se han unido para mostrar su rechazo. Como indican en su página web: “Debemos ser conscientes de que el lobo, aunque se le tema, nos aporta mucho. Es una joya de la fauna ibérica que mantiene los ecosistemas sanos y en equilibrio. Es un sanitario de la naturaleza y un auténtico imán para el turismo rural. Tiene un valor sociocultural incalculable”.
Por ello, han solicitado que se aprueben planes de conservación de la especie basados en el conocimiento científico. También piden que se persiga de forma eficaz la caza furtiva y el envenenamiento. Además, reclaman el fin inmediato de las batidas de lobos que ya están en marcha en Cantabria y Asturias, pese a los recursos judiciales impulsados desde la sociedad civil.
¿Cuáles son sus exigencias?
En un manifiesto de cinco puntos, la organización WWF exige que se comprenda la verdadera naturaleza del lobo y se reafirme, de una vez por todas, su valor único. Piden:
- Respeto a la figura del lobo, considerándolo una joya de la fauna europea por su gran importancia histórica y simbólica. En muchas culturas, como la de los pueblos nativos, representa dignidad, fuerza, valor e inteligencia.
- Desmentir que el lobo sea peligroso para las personas. Los casos de ataques confirmados son muy raros y, casi siempre, relacionados con animales infectados de rabia, enfermedad erradicada en España el siglo pasado.
- Reconocer la importancia del lobo en el equilibrio de los ecosistemas. Ayuda a reducir la población de animales enfermos y de especies transmisoras de enfermedades, elimina carroña, limita los herbívoros y favorece la regeneración vegetal y la producción agrícola.
- Recordar que el lobo actúa como sanitario de la naturaleza. Es responsable de menos del 1 % de las pérdidas anuales de ganado extensivo. Por lo tanto, no puede considerarse el principal causante de dichas bajas. Proponen aplicar medidas preventivas eficaces como el uso de perros especializados, cercados y vallas, que han demostrado reducir considerablemente las pérdidas. También destacan su papel como controlador de plagas y enfermedades.
- Protegerlo ante el peligro de desaparición. Ha sido tan perseguido que ya ha desaparecido de muchos de sus territorios históricos. Hasta principios del siglo XX estaba presente en gran parte de España, pero fue tratado como una amenaza y casi llevado a la extinción. No fue hasta 1976, cuando se le declaró especie cinegética, que su población comenzó a recuperarse. Actualmente, el lobo ocupa solo una tercera parte de sus antiguos dominios. Si se retoman prácticas pasadas, podríamos perderlo para siempre.
Con estas exigencias, las organizaciones esperan frenar las acciones en su contra y lograr que el lobo ibérico vuelva a estar protegido bajo el LESPRE. Este animal simbólico es parte fundamental de la cultura y la biodiversidad ibérica.


