El uso de anabolizantes cada vez es más común entre jóvenes del gimnasio
Los esteroides cada vez son más usados por jóvenes y usuarios de gimnasio promedio. Es una epidemia que parece no parar y que lleva a sus cuerpos a las consecuencias máximas por un resultado y una estética temporal. Ya no solo es usado por culturistas, sino que está al alcance de todos.
Matarse para lucir bien en la playa
Actualmente, existe la moda de doparse para poder llegar con un buen físico al verano, el llamado “ciclo de verano”. Personas como Kim Llombart, nutricionista y ex culturista profesional, están hartos de ver a jóvenes inconscientes que solo quieren los resultados de un cuerpo estético sin pensar en su salud ni consecuencias.
Problemas como impotencia sexual, cambios de humor, pérdida de cabello y problemas en los riñones y corazón son los más comunes en personas que consumen esteroides. Aunque, obviamente, las consecuencias se ven a la larga y hacen que las personas que quieran tomar estas sustancias solo piensen en lo bueno. Mayor ganancia muscular o pérdida de grasa a cambio de reducir no solo su esperanza de vida, sino la calidad de esta.
Kim no solo ve con tristeza este aumento del consumo, sino también de la perspectiva del culturismo, donde ya no se llega a un cuerpo envidiable a través de esfuerzo ni pasión, sino a través de pinchazos “en su mayoría mal dados”.
Los oídos sordos no evitan las consecuencias de los esteroides
Como comenta Kim Llombart, el principal problema no es tomar estas sustancias, sino que la mayoría de las personas que las consumen no saben sus verdaderos efectos. Consumidores que directamente solo escuchan lo positivo sin querer saber sobre la interminable lista de efectos secundarios.
Gracias a este desconocimiento, se han inventado los “protectores”, sustancias que buscan reducir esos efectos secundarios. Pero que, al no ser recetados por ningún médico para esas funciones en específico, no son para nada seguras. Llegando a casos donde se usan medicamentos que sirven para luchar contra el cáncer de mama, para evitar ginecomastia y el aumento de los pechos en hombres.
Una dependencia psicológica igual o mayor que la heroína
Cuando se habla de esteroides, normalmente se mencionan solo los problemas físicos que puede producir, como los fallos renales, problemas sexuales, etc. Pero nunca de la fuerte dependencia que provocan a nivel psicológico.
La dependencia no es física, sino mental. Los esteroides hacen alcanzar un punto de mejora muscular, con más energía y en un corto periodo de tiempo. Pero esas mejoras traen consecuencias en muchos casos mortales. La mayoría de las personas que usan esta química no pueden dejarlo por miedo a perder todo ese estatus y condición que han conseguido, empezando una carrera hacia delante sin sentido. Donde su cuerpo cada vez necesita más química, que provocan más efectos secundarios y que traerán peores consecuencias.
Para los usuarios, dejarlo se hace imposible por este miedo a estar mucho peor que antes, haciendo que esta adicción solo pare cuando su cuerpo no pueda más. Una rueda viciosa donde no se quieren ver un empeoramiento que solo se está retrasando, ya que siempre se pagan las consecuencias de tomar este tipo de química. Esto sumado a las redes sociales que buscan la perfección hace imposible la desintoxicación por miedo a verse mal físicamente comparándose con el resto.
Influencers, el mejor marketing de los esteroides
Uno de los mayores crecimientos de este 2024 lo han sufrido los influencers y creadores de contenido del fitness. Enseñando cuerpos inalcanzables, dietas imposibles de seguir y rutinas absurdas para personas que no usan ningún tipo de esteroides.
En muchos casos no solo usan esteroides y enseñan solo lo bueno, sino que también crean inseguridades a los jóvenes que los ven, reflejando una vida perfecta en parte gracias a esas sustancias. Esas falsas expectativas que pueden bajar la autoestima y sobre todo motivar a consumir anabolizantes.
Existen casos donde directamente promocionan esos esteroides, como es el ejemplo de GymSroka, donde se publicitan enlaces directamente para comprar anabolizantes. En sitios que no tienen por qué seguir las regulaciones españolas sobre seguridad y sobre todo con un marketing generado por estos influencers que animan indirectamente al consumo. Y a veces descaradamente directo, enseñando solo lo positivo y sus mejoras sin los serios problemas que trae.

La falta de control de calidad en los esteroides como norma
La falta de regulación de estas sustancias solo empeora las consecuencias. La venta de esteroides es totalmente irregular y suele comprarse de empresas que no responden a muchos controles de calidad. Llegando a situaciones donde las cantidades y las propiedades de una dosis no son realmente lo que pone.
Juntando el desconocimiento de la mayoría de los usuarios con productos de dudosa calidad que en su mayoría venden estos influencers. Siendo un coctel mortal donde nadie sabe nada y donde un producto que afecta hormonalmente se desconoce realmente cómo reaccionara en el cuerpo de una persona porque puede no llevar exactamente las dosis que dicen tener.
Preparadores y coaches más ciegos que los clientes
Pero para frenar el desconocimiento llegaron los preparadores. Mientras que en otros deportes los atletas que por desgracia usan esteroides anabolizantes son aconsejados por médicos y especialistas, en el culturismo ha nacido la figura del preparador. Personas que saben sobre nutrición y musculación, pero que no conocen nada sobre las hormonas que son las principales afectadas con los esteroides.
Sus consejos a los clientes no se basan en ningún estudio, análisis ni investigación, sino en el simple prueba y error. Lo que a un compañero le sienta bien es recomendado para otro sin ningún tipo de medición médica, llegando a casos de muertes a los 25 años por abuso de estas sustancias y por seguir planes que solo envenenaban su cuerpo sin ningún control.
Gente que vende sus cursos como “expertos” en química, pero que solo se guían por intuición en algo tan serio como sustancias que pueden provocar la muerte y sin duda una decadencia en la calidad de vida. Tanto influencers como falsos expertos que se han apuntado al tren de los esteroides sin importar las consecuencias solo para ganar el máximo dinero posible, aunque sea a costa de la salud de otras personas.
Una proyección amarga
Los influencers, los preparadores y el marketing que hace ver los esteroides como la clave del éxito deja un futuro amargo. Donde se prevé que cada vez más jóvenes usen estas sustancias y donde el culturismo de antes se vea ensombrecido.
Un deporte que se caracterizaba por el sacrifico, la voluntad y el compañerismo cada vez se ve opacado por adictos que solo buscan los resultados a través de jeringuillazos. El culturismo de antes que daba ganas de entrenar e ilusión se ha convertido en un juego de quien consume más y quien es capaz de aguantar más dosis. Aunque al final por muchas sustancias y jeringas, todos sabemos que el camino del sacrificio y del compromiso es el que hay que seguir.

