Las razones detrás del fracaso económico del cine español en España
España lleva décadas siendo un país clave en el cine. De nuestro país han salido grandes cineastas como Luis Buñuel, Luis García Berlanga, José Luis Cuerda, Fernando Trueba o Pedro Almodóvar. El talento lo tenemos y las ganas de ver cine también. Pero, ¿qué falla para que el cine español no sea económicamente exitoso en España? Te contamos las claves detrás de este misterio.
España ha sido siempre cuna de genios, ya sea en literatura (Miguel de Cervantes, Federico García Lorca), pintura (Pablo Picasso, Goya, Salvador Dalí), o como arte más reciente, cine (Luis Buñuel, Berlanga). Siempre hemos sido fuente de talento aunque muchas veces nos cueste aceptarlo. Sin embargo, más enfocándonos en el cine, podemos apreciar que mucho del cine del que podemos sacar pecho, el que nos hace sobresalir por el resto, no es realmente aclamado por la gente de nuestro país. La cuestión es: ¿a qué se debe eso? ¿Por qué si podemos reconocer el talento de otros cineastas extranjeros como Quentin Tarantino o Christopher Nolan pero no el de Rodrigo Sorogoyen o Álex de la Iglesia por ejemplo?
Este año, de los casi 47 millones que se han recaudado en taquilla, solo 3,7 provienen de películas españoles. Tal vez parte de las razones detrás de esto vienen de la idea de que «el cine español es malo». Una manera de hacernos creer que, fuera del deporte, somos menos que otros países. Una creencia que se ha esparcido entre la población como la pólvora y bajo ningún fundamento. Siendo en muchos casos usada como justificación, una comparación frente al cine proveniente de Norteamérica.

Todo esto surje a causa de lo mucho que ha calado el cine norteamericano en España. El cine de EEUU se ha convertido en la principal industria debido a la increíble maquinaria cargada de grandes presupuestos, estrellas de cine, efectos especiales costosos y un marketing que parece sacado de Mad Men. Nadie duda de su calidad artística y visual, el cine norteamericano ha sido también cuna de genios como John Ford, Francis Ford Coppola, Martin Scorsese o más recientemente Quentin Tarantino. No obstante, su gran mecanismo capitalista de tratar de ganarse la admiración, el reconocimiento y el dinero del mundo entero solo ha provocado que cada país empiece a olvidar su lenguaje audiovisual autóctono. Parte del problema de que el cine español no levante pasiones en España es que el espectador lo ve esperando encontrar un producto americano pero en español. No obstante, y ahí está el problema, el cine estadounidense tiene un estilo marcado con un ritmo y montaje más acelerado frente al europeo que es más contemplativo y lento. Son dos tipos de cine completamente diferentes, y ambos son igual de válidos y correctos, pero el problema está cuando esperas encontrar peras en un manzano.
En España, por así decirlo, el único género que realmente funciona es la comedia. Solo hace falta ver la taquilla de Ocho apellidos vascos (55 millones de euros), Ocho apellidos catalanes (35 millones de euros) o Torrente 2: Misión Marbella (22 millones). Resultados excelentes para el cine español pero que nos revelan que en España, a penas hay lugar para que otros géneros gocen de mayor visibilidad y éxito. La película ganadora del Goya 2021, Las niñas, solo ha logrado recaudar 869.862 euros, unos resultados paupérrimos si los comparamos a su presupuesto, 1,2 millones de euros. U otro ejemplo podría ser El reino, una película aclamada por muchos pero que consiguió recaudar en taquilla únicamente 1,7 millones de euros frente a un presupuesto de 4 millones. Hacer cine en España es cada vez tarea más complicada debido al poco apoyo del público.

El propio Raúl Arévalo ya contó, después de que Tarde para la ira se llevara el Goya a mejor película, a El Confidencial lo complicado que era hacer películas como la suya »Hay películas como la mía o como tantas otras que cada vez son más difíciles de levantar. Historias que es más difícil que cuenten con una producción decente. Entonces, algo tiene que cambiar. Lo preocupante es que dices, ‘hay que hacer comedias’ —por supuesto hay que hacer comedias—. ¿Ahora se ponen de moda los thrillers y hay que hacer thrillers? Vale. ¿Hay que hacer películas comerciales? Por supuesto, no hay que dejar de hacerlas. Pero hay otro tipo de cine que poco a poco se va perdiendo. Es lo que me preocupa, que no haya espacio para otro tipo de películas»
Tal vez el futuro del cine español pase por las plataformas streaming, donde cintas como Bajocero, Voces o Xtremo se han colado entre lo más visto de Netflix no solo a nivel nacional sino internacional. El cine español goza de gran nivel y con excelentes profesionales, pero que poco a poco está perdiendo su lugar en las salas de cine y es una situación que solo el público puede arreglar. Pero ante un público que le preocupa más el dinero que se destina a subvenciones cinematográficas que a la calidad de la película, y un público que ve el cine como un mero circo plagado de espectáculo y efectos llamativos, ¿qué se le puede pedir?


