La parte más visual de ‘Red (Taylor’s Version)’

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Poster All Too Well: The Short Film | Fuente: @taylorswift

Swift acompaña su nueva regrabación, Red (Taylor´s Version), con una película corta y un videoclip

Hace poco más de una semana, Taylor Swift publicó su nuevo trabajo: Red  (Taylor´s Version). Este disco supone el segundo de las seis regrabaciones que planea hacer durante los próximos años para recuperar el control de su música. Y en esta ocasión, ha decidido añadir una novedad para los fans que no estaba dentro del lanzamiento original de Red (2012): la película corta acerca de su ya clásico All Too Well el videoclip de la canción inédita I Bet You Think About Me. 

Estos dos lanzamientos pillaron por sorpresa a sus seguidores. Con Fearless (Taylor´s Version), publicado en abril de este año, no hubo ningún acompañamiento visual. Es más, los discos hermanos de 2020, folklore evermore, solo contaron con un videoclip cada uno. Este despliegue no estaba en las predicciones de nadie. Pero desde el año pasado, Taylor Swift ha cogido la costumbre de sorprender al mundo con sus decisiones. Y en esta ocasión, estas dos obras audiovisuales no son una excepción y encapsulan a la perfección el alma de este trabajo. Cada una a su manera.

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All Too Well: The Short Film

El estreno del corto sobre All Too Well es uno de los eventos que más sorprendieron a los seguidores de Swift. En su lanzamiento en 2012 no fue un single, pero rápidamente conquistó a los swifties y a la crítica, siendo considerada la obra maestra de Swift. Casi una década después, su regrabación llega acompañada de una versión de 10 minutos y un corto. Escrito y dirigido por la propia Swift, está protagonizado por Sadie Sink (19 años) y Dylan O´Brien (30 años). La diferencia de edad refleja de manera fidedigna la relación sobre la que versan el corto y la propia canción.

No se publicó simplemente en YouTube, sino que Swift invitó a algunos de sus seguidores a un estreno en exclusiva en el cine AMC Lincoln Center de Nueva York. Ella misma presentó (y cantó) en el evento al que también asistieron Sink y O´Brien. Hizo justicia a una canción que todos sus seguidores han atesorado durante más de una década. Mostró con crudeza una relación con un desequilibrio de poder marcado por la diferencia de edad y actitudes narcisistas y manipulativas del personaje de O´Brien.

Pero su poder no solo radicaba en la canción o en los diálogos, concentrados en pocas escenas bien seleccionadas. La luz y el color son determinantes para transmitir esta emoción. Él es azul mientras que ella se relaciona con el rojo. Cuando todo funciona entre ellos, el espacio a su alrededor se vuelve cálido. En Red (Taylor´s Version), canción que nombra al disco, se asegura: «Loving him was red» (Amarle fue rojo), haciendo referencia a la intensidad de los sentimientos compartidos. Cuando están separados, los colores fríos regresan, hasta el final. El personaje de Sadie adulto (interpretado por Swift), consigue crear algo especial de su dolor, reclamando el rojo para ella misma.

El poder de los pequeños momentos

All Too Well: The Short Film brilla en los detalles. Toda la historia gira alrededor de pequeños momentos. Una bufanda que se olvida en la primera escena hasta que vuelve a aparecer al final del corto, trece años después. Unas llaves que caen al suelo. Pero sobre todo una mano que deja otra sobre la mesa. Un detalle que el personaje de O´Brien dice no recordar, pero que permitirá desarrollar la escena culminante. Después de que O´Brien rechace la mano de Sink en mitad de una cena con sus amigos, ella intenta no discutir mientras se dedica a limpiar los platos de su pareja. Pero él la presiona hasta que explota.

Cuando obtiene su reacción, tan buscada, le hace sentir como si estuviera loca. Como si estuviese exagerando. Como si no fuese más que una niña pequeña y egoísta. Cuando la tiene desesperada, el personaje de O´Brien se disculpa, pero solo por el gesto de la mano, no por los gritos o las acusaciones. Estos momentos hacen que el público se plantee parte de la letra de la canción: «I remember it all too well» (Lo recuerdo todo demasiado bien). Queda colgando la duda sobre si Swift habla de la relación o de aquellos momentos en los que él restaba importancia, fingiendo no recordarlos.

Todo lleva a una inevitable ruptura en la que, a juzgar por la letra, la edad fue crucial. Pero no es Sink, a pesar de todo lo sufrido, quien se aleja. O´Brien termina la relación. Entonces Sink se queda herida tras aguantar tanto para nada. En una escena en particular el espectador casi puede sentir su dolor. Ella está en su cama, llorando destrozada, mientras no puede hacer otra cosa que acariciarse su propio pecho, intentando darse a sí misma un confort que no llega.

All Too Well: Una novela visual

Este corto es una novela en todos sus aspectos. La película parece la representación física del libro que el personaje de Sink escribe trece años después, vertiendo en él sus experiencias. Al inicio ignoramos este aspecto, pero al ver a Swift recitando las primeras frases del libro, toda la organización del corto parece cobrar sentido. Comienza con una cita de otro autor (como hacen muchas novelas), en este caso una cita de Pablo Neruda en inglés: «Love is so short, forgetting is so long» (Es tan corto el amor y es tan largo el olvido).

La historia se divide literalmente en capítulos, seis en total. Y con ellos, el corto salta entre escenas sin confundir al espectador. Una muestra de ello es The first crack in the glass (la primera grieta en el vaso), que vaticina un giro dramático y cambia las expectativas. Por otra parte, Are you real? (¿eres real?) anuncia una fase de la relación idealizada, pero no exenta de dudas. Y el último capítulo, Thirteen years are gone (Trece años que se han ido) avisa del salto temporal al mismo tiempo que hace un guiño al número de la suerte de Swift.

Los capítulos guían al público. Y durante ellos, los personajes crecen, se transforman. Sink y O´Brien terminan en puntos muy diferentes que cuando les conocimos. El personaje de Sink ha avanzado en su vida. Ha aprovechado esos trece años y ese sufrimiento y los ha trasformado en algo más, en un arte con el que su público se identifica (metáfora clara de la carrera de Swift). Por su parte, el de O´Brien no ha cambiado, sigue atrapado en el mismo momento, llevando la misma bufanda. Son dos perspectivas opuestas que comparten un único elemento: recuerdan todo lo ocurrido demasiado bien.

I Bet You Think About Me: un recuerdo difícil de olvidar

Por su parte, I Bet You Think About Me, también ha tenido su momento de gloria al obtener un videoclip. Dirigido por Blake Lively y escrito por ella misma junto con Swift, hace una analogía directa con Speak Now, canción que dio nombre al tercer disco de Swift en 2010. En este tema, Swift fantaseaba con interrumpir una boda. Y aunque en este caso no la interrumpe, sí que se muestra cómo deja su marca en la ceremonia: el novio (interpretado por Miles Teller) no puede dejar de pensar en la relación que tuvo con el personaje de Swift.

Esta es una de las ideas clave que se esconden detrás de la canción. I Bet You Think About Me (Apuesto a que piensas en mi) lo refleja desde su título. Continúa profundizando en esta idea con partes de la canción como «When you realized I’m harder to forget than I was to leave» (Cuando te diste cuenta de que soy más difícil de olvidar que de dejar). En el primer minuto del videoclip se plasma explícitamente. Mientras el novio practica sus votos ante el espejo, su imagen es sustituida por el reflejo de Swift: la única persona en la que puede pensar el día de su boda.

El novio es incapaz de dejar de ver a Swift en todos los momentos de su boda: ella es la camarera, una invitada, es el padrino dando el discurso. Incluso con Swift, y no con su esposa, es con quien protagoniza el baile nupcial. Swift aparece con un vestido blanco, envuelta en una luz etérea, y baila junto a él hasta que finalmente se aleja y vuelve al rojo que la caracteriza. Podrían haber compartido un momento tan mágico como aquel, pero todo se rompió y él ahora solo puede recordar.

Una versión parcial de los acontecimientos

En el videoclip no vemos en ningún momento la perspectiva de Swift. Estamos en la ensoñación del novio. Swift es una materialización de su pasado, y su representación de Swift dista mucho de ser idílica. Presenta muchos defectos, mostrando la concepción que él tenía de ella durante su relación. Un ejemplo de ello es la forma en la que se presenta como una villana. Swift como camarera se pasea entre los invitados, molestando a todos sin motivo aparente, robando incluso las cerezas de copas ajenas.

En otro momento tira la figura del novio de la tarta para poco después arrancar un trozo con sus propias manos y comérselo, manchando incluso la pared. Swift se pone en ridículo durante el discurso, derramándose toda la bebida por encima. También vemos una clara referencia a una de las letras de la canción y a uno de los hilos del disco. Todo el mundo se ríe con ella, menos el novio. En diversas ocasiones en Red (Taylor´s Version), Swift habla de cómo una expareja no la consideraba graciosa. En esta canción llega a asegurar «Rolled your eyes at my jokes» (Pusiste los ojos en blanco ante mis bromas).

Otro de los grandes defectos de Swift según los recuerdos del novio es la inmadurez. Durante buena parte de los seis minutos que dura el videoclip, Swift se comporta como una niña pequeña. Molesta a los invitados, destroza la tarta sin pensar en las consecuencias. Juega con bastones de caramelo como si estos fuesen dientes de vampiro. Esta idea llega hasta tal punto de que Swift aparece sentada en la mesa de los niños, bromeando con ellos y haciendo trucos de magia mientras les enseña gestos obscenos. Para el novio, por mucho que no pueda olvidarla, siempre la consideró una niña pequeña.

Un recuerdo grabado a rojo vivo

Uno de los puntos más fuertes del videoclip es su uso del color. Como es tradicional en una boda, todo es pastel y blancos. Pero Swift se convierte en la personificación de lo contrario: el rojo, color que da nombre a su disco. Nadie más usa ese color, solo ella. Lo podemos ver asociado a su persona desde su primera aparición, como un reflejo en el espejo. A partir de ese punto, independientemente de que pase por varios vestuarios, ese tono permanece. Usa la metáfora que une todo el álbum para hablar de la relación que hay entre el novio y la mujer que no es capaz de olvidar.

Fue una relación tormentosa y dolorosa que acabó consumiéndose. Pero su recuerdo sigue siendo tan intenso que poco a poco más elementos se contagian de ese color. Primero una cereza, después las marcas de la tarta. Una bufanda, pero también los caramelos. Cuanto más piensa en ella, cuanto más se deja atrapar por su recuerdo, más rojo hay a su alrededor. El único momento en el que este color desaparece es cuando el novio baila con Swift vestida de novia. Durante unos segundos solo hay calma, incluso la música prácticamente se desvanece, dejando espacio a los enamorados. Pero no es real.

El vestido de Swift pasa del blanco al rojo y se aleja. Y cuando ella está fuera de su alcance, se suelta el pelo, libre de la relación. Todo a su alrededor cambia al rojo. Ya no hay un detalle de la boda que se salve, desde las flores al vestido de la propia novia en la figura que decora la tarta. Él no puede alcanzarla, pero su recuerdo lo impregna todo. Entonces volvemos al inicio del videoclip y nos damos cuenta de que nada ha sido real. Él sigue ante el espejo, practicando sus votos. Pero que la boda todavía no ha ocurrido no cambia el hecho de que el recuerdo de Swift esté grabado en su mente en rojo vivo.

La esencia de Red (Taylor´s Version)

Nadie se esperaba ninguna de estas dos piezas audiovisuales. Después de que la primera regrabación que Swift publicó en abril, Fearless (Taylor´s Version), no estuviera acompañada por ningún videoclip, los fans dieron la causa por perdida. Una vez más, Swift sorprendió con All Too Well: The Short Film y el videoclip de I Bet You Think About Me. Son dos propuestas completamente diferentes entre sí, pero ambas encapsulan a la perfección la esencia de Red (Taylor´s Version): el dolor reflejado en sus canciones, pero también la emoción o la diversión. La necesidad de expresar lo que se lleva dentro hasta el punto de poder componer 30 canciones.

Independientemente de los récords que Red (Taylor´s Version) ha batido con estos nuevos proyectos, el objetivo de Swift todavía permanece inmutable: quiere ser la única dueña de la música que creó antes del cambio de discográfica. Pero en el proceso, también quiere agradecer a los seguidores que están haciendo este proceso posible, llevando cada uno de sus lanzamientos, ya sea un disco original o una regrabación, a las primeras listas. Por ello realizó esta película corta y este videoclip. Para agradecer a su público. Para volver a celebrar con ellos el disco que ya vivieron juntos hace más de una década. Un disco que podemos apostar que siguen recordando… demasiado bien.

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