Retrospectiva, realizar un balance, echar la vista atrás, recapitular … Son innumerables las expresiones que se utilizan en las letras para rememorar los eventos acaecidos en el último año. Hoy, hacemos un repaso por los éxitos y las pérdidas en el mundo de la literatura
2021 ha sido un año tumultuoso, embriagador, en ocasiones aséptico. A nivel literario se han producido una serie de fenómenos reseñables y duraderos en el imaginario español en los próximos años, como la revelación del ganador del Premio Planeta o la pérdida de una de las columnas vertebrales de la literatura contemporánea española.
El primer evento de gran talla literaria es el Premio Nadal otorgado cada año desde 1944 en la tarde del Día de Reyes. Najat el Hachmi alzaba el premio el pasado 6 de enero con su obra El Lunes nos querrán donde narra con crudeza la historia de una joven de la periferia que se ve constreñida por diversos factores de su vida diaria. Enero se despedía con la entrega del Premio Alfaguara de Novela concedido a Pilar Quintana por su novela Los abismos donde explora la violencia y el ambiente de opresión que viven las mujeres de su natal Colombia.

En febrero, la Fundación Francisco Umbral entrega el premio Francisco Umbral al Libro del Año, este año otorgado a Elena Medel por su novela Las Maravillas. La autora, proveniente del mundo de la poesía, recibe este premio por una novela donde se habla del dinero, o más bien de la ausencia de éste, y cómo es su ausencia lo que cambia el transcurso de nuestras vidas.

En junio tuvieron lugar dos eventos muy importantes en la esfera literaria, la entrega del premio Princesa de Asturias de las Letras y el premio Pulitzer. El primero fue concedido a Emmanuel Carrère, francés, inmerso en el mundo de la no-ficción que nos ha dejado obras de calidad sublime como La Moustache (El Bigote) o L’Adversaire (El Adversario). Por otro lado, en Estados Unidos, Louise Erdich con su obra El vigilante nocturno se convertía en la ganadora del Premio Pulitzer de Ficción 2021.

Septiembre es el mes en el que se entrega el Premio Nacional de Poesía, convocado cada año por el Ministerio de Cultura. Miren Agur Meabe con su obra Nola gorde errautsa kolkoan (Cómo guardar ceniza en el pecho), se convierte en la primera galardonada con una obra íntegramente en euskera donde ahonda en la madurez, el paso del tiempo y los problemas que adolecen a las sociedades contemporáneas.
El mes de octubre fue quizás uno de los meses más apasionantes en nuestras letras debido a la gran polémica que generó la entrega del Premio Planeta a una escritora, Carmen Mola, que dejó de ser invisible y se materializó en tres hombres con La Bestia bajo el brazo: Jorge Díaz, Agustín Martínez y Antonio Mercero. Más allá de polémicas y de discusiones sin fundamento alguno, la Editorial Planeta demuestra, un año más, que sus galardonados no pertenecen al mundo de la literatura, sino al mundo de la polémica. A nivel internacional se entregó uno de los premios literarios más importantes del año: El Premio Nobel de Literatura. Este año el ganador fue Abdulrazak Gurnah por sus obras centradas en los efectos del colonialismo y el papel de aquellos que transitan entre diferentes países, culturas y estilos de vida.

Por último, en noviembre, se hizo entrega del prestigioso premio Goncourt a Mohamed Mbougar Sarr, el primer senegalés en recibir el premio con su obra La Plus Secrète Mémoire des hommes que será editada por la editorial Anagrama en España próximamente. Con la imposición del joven senegalés se recupera el espíritu original del premio Goncourt, creado para premiar a revelaciones literarias. En España, el Ministerio de Cultura concede el Premio Miguel de Cervantes, uno de los galardones más importantes a nivel nacional, a Cristina Peri Rossi, exiliada uruguaya en España con obras como La Nave de los Locos o El amor es una droga dura. Su obra transita entre la narrativa, el ensayo y la poesía, siendo así la sexta mujer galardonada con este premio.
Un año nunca está completo sin que se hable de sus irremediables pérdidas. Internacionalmente, con apenas un mes de diferencia, decíamos adiós primero a Noah Gordon y después a Anne Rice. El primero, ampliamente conocido en la literatura debido a sus obras superventas como El Médico o El Chamán. La segunda, escritora de novela gótica que popularizó a los vampiros mucho antes de que llegara Crepúsculo con su saga de Crónicas Vampíricas.
En España, Francisco Brines perdía la vida en mayo dejando tras de sí una prolífica carrera en la poesía y un premio Miguel de Cervantes, que se le había concedido el año anterior (2020). Joan Margarit, poeta y arquitecto, nos decía adiós a finales de febrero dejando tras de sí una amplia obra poética entre las que destacan Cálculo de estructuras o Para tener casa hay que ganar la guerra. En noviembre nos enterábamos de la devastadora noticia de la muerte de Almudena Grandes, que fue despedida, entre sus libros, en el cementerio civil de Madrid. Grandes alcanzó la fama literaria con su obra Las edades de Lulú, pero ha sido con su proyecto más reciente Episodios de una guerra interminable donde narra en seis libros independientes la historia de la resistencia antifranquista tras la guerra civil.

2021 nos deja, como cualquier año, con historias de éxito, de felicidad y esplendor literario. No obstante, cumpliendo con la precisión del tiempo, deja a libros huérfanos cuyo único contento ahora es, precisamente, ser leídos, en homenaje a aquellos que se han ido.

