El evento transcurrió con normalidad después de dos años de parón por el Covid-19
El pasado domingo 17 de julio finalizó la octava edición de Dreambeach. Su localización se encontró entre la playa de pueblos almerienses de Villaricos y Palomares, como ya es costumbre. La asistencia fue de 110.000 personas, lo que supone que se superaron las expectativas iniciales en un 10%. Todos estos “dreamers” quisieron acudir a la potente llamada de la música electrónica.
¡GRACIAS DREAMERS! Han sido unos días repletos de ilusión, reencuentros y emociones a flor de piel ♥️ pic.twitter.com/VovNzZ9kvT
— Dreambeach Festival (@DreambeachFest) July 18, 2022
Los artistas
Los artistas tampoco fallaron a la cita y se pudieron ver shows a la altura de lo que se espera de este histórico festival. El primer día sería el que asentaría las bases y la tónica general de los demás conciertos. Es por eso que se eligió a uno de los artistas más reconocidos del momento para tocar en las primeras horas: Bizarrap. En el ambiente se notaba especial entusiasmo por ver a la estrella argentina. Y esta no defraudó. Dio uno de los mejores shows del festival. El momento cumbre de su actuación fue cuando sonó su última Bzrp Music Session con el artista canario Quevedo. Precisamente esta session se convertiría en la canción más escuchada del momento en todo el mundo, según el Top de Spotify.

Artistas como Miss K8, Dr. Peacock o Sefa tampoco se quedaron lejos y convirtieron el main stage en una explosión de euforia. Temas como Trip to Holland tuvieron la culpa de ello. Quizá la mayor sorpresa del escenario principal fuera Shaquille O’Neal. Pese a que ya estaba anunciado con antelación, mucha gente aun no creía posible que una leyenda de la NBA de tal calibre pudiera estar pinchando música en un festival español.
En el “Carpazo” el espectáculo fue constante. Fatima Haji, Lilly Palmer y I Hate Models jugaron a la perfección con las luces led de los equipos y con los bajos fuertes de los altavoces, consiguiendo unir lo visual y lo auditivo en una armonía delirante. Amelie Lens, por su parte, demostró su experiencia en shows similares. Dio un recital de techno/hardtechno que dejó exhausto hasta al “dreamer” más resistente. Logró uno de los mejores cierres del festival, en un set de dos horas que tuvo al caluroso Sol de Almería como invitado especial.
Mención especial a Nina Kraviz, que se encargó personalmente de “bombardear el Carpazo”. Consiguió desatar una completa locura en un público totalmente volcado. Sin duda, el amarillo radioactivo de su logo será algo que la carpa no olvidará. –streets won´t forget–

El ambiente y el camping
El camping suele ser una parte importante dentro de los festivales. En Dreambeach no es distinto. Es habitual que reine un ambiente de familiaridad y de camaradería, ya que todas las personas que acampan están sujetas a las mismas condiciones ambientales y necesidades vitales. Todo el mundo puede necesitar algo en cualquier momento, hasta uno mismo, por lo que no está demás ayudar al vecino de tienda si lo necesita.

Por lo general los campistas han quedado bastante satisfechos con la organización del espacio que tenían reservado para acampar. Así lo cuenta uno de ellos: «La gente está dispuesta siempre a ayudarte. Estoy contento con el camping, ha superado todas mis expectativas. Está bastante organizado. En cuanto a los escenarios, creo que se ha hecho un buen trabajo con las luces y los altavoces». También hay festivaleros que no es la primera vez que se traen la casa a sus espaldas: «Estuve aquí en 2014 y en 2019. Hay bastantes diferencias. La organización ha ganado en calidad. El escenario ha mejorado también pero es posible que hayan acortado la zona donde se está de fiesta y eso lo he echado de menos un poco. El camping, impresionante una vez más. Yo no vendría si no se pudiera acampar. Conoces a mucha gente distinta, y es lo mejor».
También gente de otros países se aventura a disfrutar en la playa de Villaricos, como es el caso de Agostina, de Buenos Aires: “ En comparación con Argentina el camping hubiera sido totalmente distinto allá, por eso vine con un poco de miedo. Pero acá en España la verdad es que está siendo genial. Me di cuenta de que hay que venir muy preparado, pero creo que he aprendido para el siguiente. Eché en falta quizá un poco más de hardtechno en el cartel, pero aun así estoy disfrutando». Hasta hay festivaleros a los que el idioma no les supone un problema, como a Rossie y Becca de Liverpool (trad.): “Definitivamente hemos pasado un tiempo espectacular aquí en Dreambeach. La gente es muy amable. Creo que es posible que la gente española sea más abierta que la inglesa. Nos han dado una bienvenida calurosa”.
Algunos «dreamers» han querido hacer un pequeño análisis de lo transcurrido, como Matías, de Madrid. “ El set de Bizarrap es el que más me ha gustado. El primer día marcó la tónica de los conciertos, y por suerte fue de un alto nivel. La gente ha sido impecable. He conocido a gente de España y de todos lados. En general ha sido una experiencia increíble, aunque no hubiera estado mal que le hubieran echado algún vistazo a los baños (se ríe)”.
Finalmente se puede dar por concluida la octava edición de Dreambeach Villaricos. Una edición marcada además por la extrañeza de celebrar el evento un mes antes de lo habitual, pero con la satisfacción de la organización de haber superado las previsiones iniciales.



