Pedro Lemebel nos presenta a la Loca del Frente en esta novela ambientada en la dictadura de Pinochet
De la mano de la editorial Las Afueras, vuelve Tengo miedo torero. Una novela cargada de barroquismo, resistencia, enamoramiento, marginalidad y disidencia.
Tengo miedo torero
En Tengo miedo torero, Pedro Lemebel presenta a la Loca del Frente, una travesti que vive en los márgenes. Vive en una casa en el Santiago de Chile de entre los 70 y los 90, con una dictadura de Pinochet siempre vigilante. Carlos, un chico joven y militante, utiliza esta casa para reuniones clandestinas con sus amigos.
La Loca del Frente se enamora perdidamente de Carlos. Mucho más mayor que él, le idealiza, hace planes románticos con él, le da todo, pero no recibe lo mismo por su parte. ¿Siente Carlos, mínimamente, algo hacia ella?
La resistencia
Mientras está ocurriendo esta dictadura, Carlos lucha en contra de este régimen. Universitario, con sus amigos también estudiantes, se moviliza para manifestarse y parar esta opresión.
Por su parte, la Loca parece que no se pone de ninguna parte en este asunto. Ella solo, aparentemente ignorante, deja su hogar para que estos jóvenes estudien. Pero no es tan tonta como parece. Poco a poco se va dando cuenta de todo y, de una forma propia, también toma partido en esta lucha en la que se ve implicada.
Un amor desigual
A través de estas páginas, vemos cómo evoluciona este amor de forma desigual por ambas partes. Mientras la Loca siente apasionadamente este enamoramiento, parece que se va dando cuenta de esta poca reciprocidad por parte de Carlos.
Mientras, a Carlos lo podemos ver de diferentes formas y nos pueden surgir muchas dudas. ¿Siente algo por ella o solo se está aprovechando? ¿Quiere sentir y no puede? ¿Sabe que nunca podrá, pero no para a la Loca en su enamoramiento?
¿Se deja querer y ya?
Las Locas
En Tengo miedo torero, aparecen esporádicamente unos personajes esenciales para la historia: las amigas de la Loca del Frente. Desde el margen, dentro de esta disidencia, sus amigas travestis son una familia. Al venir de un entorno hostil, ellas son su pilar.

Aunque se comuniquen y se relacionen con un vocabulario y de unas formas violentas y brutales, se siente ese amor y esa protección que tienen entre ellas. Ese amor familiar que, aunque te diga de todo y se enfade, es siempre desde el cariño y el estar ahí siempre en los momentos difíciles.
El Chile de Pinochet
Durante esta historia, se intercalan la historia de nuestra protagonista y, en ocasiones, la del dictador. Aparecen en algunas escenas Pinochet con la primera dama, Lucía Hiriart. Unas escenas irónicas en las que la mujer no para de hablar con el dictador, éste representado como un ser caricaturizado, y sin espacio para hablar.
Estos dos planos se entrelazan y se chocan: se comparan de alguna forma. Esa lucha contra el régimen de Pinochet por parte de Carlos, ese amor a la patria y al país; y esa lucha por el amor, esa pasión real, ese enamoramiento, por parte de la Loca del Frente.
Un bolero
Con un vocabulario barroco, rimbombante y excepcional, Lemebel combina esta protagonista tan especial con esta forma de lenguaje y discurso tan personal y propia. Unas expresiones muy complejas, sensoriales, que nos hacen conocer mejor a la protagonista. Con un sonido que acompaña a toda la historia.
Tengo miedo torero suena a bolero por todas partes.
La Loca del Frente no podría tener un lenguaje y una forma de trasmisión diferente. Ella es exceso, es llamativa y es exageración. Una prosa compleja, pero que absorbe a un mundo muy propio y especial. Que lleva a ese margen, a esa vida del Santiago de la dictadura y a la casa de la Loca del Frente.
Tengo miedo torero es tan especial como esencial. La Loca del Frente es un personaje única: la forma en la que está escrita la historia, la realidad de esa época, esa lucha de los jóvenes, esa lucha por el amor. Inigualable.
¿Quién fue Pedro Lemebel?
Nació en 1952 en Santiago de Chile y falleció en la misma ciudad en 2015, Pedro Segundo Mardones Lemebel fue un reconocido escritor, artista, cronista y activista, conocido por su implicación en la lucha por los derechos LGBT+. Estos temas y reivindicaciones aparecen en muchas de sus obras.
Con una intención provocativa, sus obras literarias y performances son un arma de denuncia sin igual. Además de largometrajes, su incursión en la literatura fue muy extensa, publicando libros de crónicas, libros de entrevistas, novelas gráficas y antologías.
Tengo miedo torero es su única novela. Fue publicada por primera vez en 2001 por Seix Barral en Chile, siendo Anagrama la editorial española que lo acogería. En 2021, Las Afueras hizo una nueva edición, consolidando esta obra como un clásico contemporáneo sin igual.


