Dahmer es una serie basada en hechos reales, protagonizada por Evan Peters, al que hemos conocido por series como American Horror Story o películas de la saga X-Men, y que ahora está volviendo a saborear una enorme fama gracias a esta serie, contribuyendo a un gran debate en redes sociales
Llegó octubre. El mes de las maldiciones, de los misterios, de los casos sin resolver. Octubre es ese mes en el que las plataformas digitales aprovechan para invadirnos con películas y series de misterio, suspense, terror e historias sobre asesinos en serie. Y eso es lo que ha conseguido Netflix las últimas semanas. Las redes sociales se han revolucionado debido al lanzamiento de Dahmer el 21 de septiembre. Probablemente, con la intención de que la gran ola “Dahmer” dure todo el mes de octubre hasta Halloween.
‘Dahmer: Monstruo, la historia de Jeffrey Dahmer’
Dahmer ha conseguido un éxito indiscutible desde su primer día. Solo en su primera semana, consiguió recabar más de 196,2 millones de horas reproducidas, posicionándose en el número 3 de los mejores estrenos de la historia de Netflix. Solo es superada, por la 4ª temporada de Stranger Things y la 5ª de La Casa de Papel.
Evan Peters representa a Jeffrey Dahmer, un asesino en serie nacido en 1966 en Milwaukee, Estados Unidos, que asesinó y desmembró a 17 jóvenes hombres entre 1978 y 1991, para poder tener relaciones sexuales posteriormente, practicando así, la necrofilia. Guardaba algunas partes de los cuerpos de las víctimas mientras que otras se las comía.

¿Lo ha hecho bien Netflix?
Sin embargo, a pesar del éxito de la serie, se está generando mucha controversia en redes sociales. Y es que hay muchas personas empatizando con Jeff e, incluso, justificando sus actos, cosa que para otra mucha gente es totalmente inconcebible. Y aquí entra la mala jugada de Netflix, ya que los creadores de la serie no querían que el público llegase a empatizar con el asesino, sino que solo conocieran la historia real de lo que sucedió, por lo que trataron de rodar desde el punto de vista de las víctimas. Esto es algo a lo que Evan Peters se sumó, quien está pidiendo al público que no idealice al asesino. No obstante, su objetivo ha sido un fracaso e, incluso, están creciendo los fans de Jeffrey Dahmer, contribuyendo también a esto el innegable atractivo de Peters. Así, cada vez hay más personas romantizando a Jeff. Hay quienes se han llegado a tatuar no solo la cara de Evan Peters, sino la del propio Dahmer.
De hecho, Netflix está teniendo problemas aún más graves y es que las familias de las víctimas están mostrando su indignación: aseguran que la historia que se cuenta en la serie no es totalmente fiel a la realidad, y que ni siquiera los avisaron de que iban a hacer una serie sobre esta historia. Un ejemplo es Shirley Hughes, madre de Tony, una de las tantas víctimas de Jeff, quien afirma que la historia de su hijo no es como la presenta Netflix.
En este enlace de YouTube, podrás ver parte del juicio de Jeffrey Dahmer en 1993, donde declaran los familiares de las víctimas:
¿Es una infancia difícil una excusa para hacer daño?
Aquí es donde entra el dilema. ¿Cómo se puede sentir empatía por un asesino? Y es que, según se nos muestra en la serie, la historia de Jeff es un tanto peculiar. Parece que su problema viene de muy atrás. El alcoholismo y problemas mentales de su madre no ayudaron, pero tampoco las prácticas realizadas con su padre, cuando en su infancia se dedicaban a buscar animales atropellados para poder diseccionarlos, así como la relación entre ambos progenitores.
Por tanto, nos encontramos con la segunda pregunta: ¿Es una vida difícil el pretexto perfecto para convertirte en un asesino en serie? Pues mucha gente ha contestado a esta pregunta con un sí. El caso es que la existencia de personas a favor de Dahmer no es algo novedoso. El 22 de julio de 1991, la policía finalmente lo arresta en su apartamento, gracias a la huida de Tracy Edwars, la que iba a ser su próxima víctima pero que, por suerte, se convirtió en su único superviviente. Fue condenado, en total, a 16 cadenas perpetuas por practicar actos de asesinato, canibalismo y agresión sexual. Y en la cárcel fue cuando empezó a recibir escritos de numerosas personas.

¿Cómo ha conseguido fans un asesino?
El problema comenzó en este punto. Dahmer comenzó a recibir cartas de “fans” mientras se encontraba en prisión. Incluso, en varias ocasiones, le llegaron a enviar dinero. Y nos volvemos a preguntar, ¿por qué hay personas que sienten empatía por alguien que acabó con la vida de 17 personas inocentes? La respuesta es complicada. En el juicio, Dahmer confesó todos sus crímenes y aparentemente mostraba verdadero arrepentimiento. De hecho, llegó a pedir que se le aplicase la pena de muerte, pero no lo consiguió. Probablemente, este acto hizo que, en cierto modo, muchas personas sintieran pena por él.
Parece que el principal problema de su personalidad fue la dura infancia por la que pasó, por lo que aumentó la empatía hacia él. Algunas personas, al ver sus infancias identificadas, de algún modo les llegó adentro, hasta el punto de justificar sus actos. Incluso su propio padre, Lionel Dahmer, llegó a asumir parte de la responsabilidad. Reconoció que la disección de animales en su infancia pudo afectar al posterior comportamiento de Jeff.

¿Psicópata o enfermo mental?
El caso es que en el juicio las partes implicadas tuvieron que ponerse de acuerdo para aclarar esta duda, si Dahmer sufría alguna enfermedad mental o estaba totalmente cuerdo. Por un lado, según la sentencia que recibió, dictada por un jurado civil, no tenía ningún tipo de trastorno mental, más bien era totalmente consciente de lo que hacía. Mostraron como prueba de ello la inteligencia y meticulosidad con la que cometía cada uno de sus crímenes y cómo conseguía ocultarlos, así como el uso de preservativos cuando mantenía relaciones con los cuerpos.
Sin embargo, la defensa se basó en otro argumento. Aseguró la existencia de varios trastornos psiquiátricos por los que no podía evitar hacer lo que hacía. A Dahmer se le llegó a diagnosticar principalmente lo siguiente: un trastorno de la personalidad no especificado, un trastorno sexual no especificado, un trastorno psicótico y un trastorno límite de la personalidad con componentes sádicos y obsesivo-compulsivos, así como la evidente necrofilia.
A pesar de todos estos diagnósticos, finalmente, se le declaró legalmente cuerdo en su juicio.

¿Qué será exactamente aquella profunda razón que llevó a Dahmer a cometer semejantes atrocidades? Nunca lo sabremos con certeza, el caso es que quitó la vida de 17 jóvenes inocentes, arrastrando a sus familias a un vacío que nunca podrán volver a llenar.
Y ahora toca que reflexionéis vosotros, ¿perdonaríais a alguien que ha quitado muchas vidas a jóvenes inocentes, debido a que ha tenido una vida difícil si muestra verdadero arrepentimiento por sus actos? Como dijo la escritora y guionista Suzanne Collins, cuesta mucho más que la vida. ¿Matar a gente inocente? Te cuesta todo lo que eres.



