El Milindri renace por todo lo alto con sus tres sold out en el WiZink Center de Madrid
Toda esta euforia comenzó a las 12 de la mañana del siete de septiembre, cuando Melendi decidió sacar las entradas de su gira por España. Todas las primeras fechas se agotaron en minutos, y en la capital no iba a ser menos. Las tres fechas de Madrid colgaron el cartel de sold out.

Los guitarristas de Melendi dieron comienzo al espectáculo a las 21:00, donde sus púas y sus guitarras provocaron los gritos del público. Tras esto, el Milindri apareció en forma de vídeo, recordando lo que un día fue y saltando al escenario para demostrar lo que él es ahora.
El asturiano comenzó el concierto con una de las canciones del álbum Volvamos a empezar, El parto. Qué mejor forma de empezar que con una canción que recoge con una de sus frases al disco que conmemora esta gira, que es Sin Noticias De Holanda.
Continuó conmemorando su carrera musical, cantando Piratas del Bar Caribe, Con la luna llena, Kisiera yo saber, Llueve, Loco, Tocado y Hundido, Sin noticias de Holanda, Vuelvo a traficar, Entre la ropa sucia de Cupido, Caminando por la vida, Un violinista en tu tejado, Barbie de extrarradio, Billy el pistolero, Cenizas en la eternidad, La promesa, Un recuerdo que olvidar, Sé lo que hicisteis, Mi rumbera pa tus pies, Hablando en plata, Cheque Al Portamor, Tu jardín con enanitos, El Nano, Arriba Extremoduro, Canción de amor caduca, Gracias Por Venir y Lágrimas desordenadas.
No desfallezcan nunca si tienen un sueño
Con esta frase comenzaba a contar al público la historia de su carrera. En mitad de la canción Billy el pistolero, hizo un inciso para presentar a su equipo y contar como les había descubierto.

Era un joven de 24 años con el sueño de dedicarse a la música, donde varias discografías le cerraron la puerta diciéndole: “No vales para la música y cantas mal”. A pesar de las duras palabras él no se rindió, y comenzó a buscar estudios de grabación para que escucharan sus canciones y se las grabaran, porque económicamente no estaba en su mejor momento.
Tras recorrerse varios estudios, tuvo la suerte de encontrarse con uno en Conde Casal, donde no hizo falta que escuchara las canciones para saber que Ramón tenía talento. Carlos Rufo, actual guitarrista de Melendi, le abrió las puertas e hizo de aquel joven una verdadera estrella.
Pero también contó con la ayuda de Loli Abadía y José Losada, quienes grabaron su disco completo gratis, los que hicieron posible que llevara a cabo Sin noticias de Holanda.
Del jardín de las adicciones al de enanitos
En los primeros años de su carrera, era un chico atormentado por las drogas que poco a poco fue alejándose. Ese jardín ya quedó atrás y, aunque la gente no pare de hacer referencia a esa época y decir que vuelva, él no va a volver.
El cantante dejó muy claro en el escenario que ese jardín ya no le representa y, que desde que se pasa la mitad del año fuera de su casa, el único jardín en el que piensa es el de sus enanitos.
Euforia, gritos y bailes
Algunas canciones desatan la locura del público más que nunca y ayer le tocó a la canción de El Nano. Juntar a los dos asturianos más queridos en España siempre es un acierto, ya que, tras acabar la canción, la gente no paro de gritar “Alonso”.
Pero antes de hacer el amago de irse, en plena euforia de cantar Canción de amor caducada disparó confeti, y no cualquier confeti, ya que este tenía forma de marihuana. Melendi se despidió por todo lo alto con la canción de Gracias Por Venir pero, como era un poco melancólica, decidió acabar con sus Lágrimas desordenadas, cerrando el espectáculo a las 23:00 pero volviéndolo a iluminar esta noche.


