Rubén estrena hoy su primer libro Manos Frías y ha querido compartir todos los detalles con El Generacional
A Zetazen no se le resiste nada, tras reventar La Riviera el pasado noviembre, vuelve a aparecer con Manos Frías, su primer libro, al que lleva años dedicándole sus letras de la mano de la Editorial Planeta.
Así ha presentado su nuevo libro:

Pregunta: Primero de todo agradecerte que atiendas al El Generacional, de verdad es un placer poder hablar contigo.
Respuesta: Nada a vosotros. Yo recuerdo que tú o tu periódico hicisteis un artículo para un concierto que di, me parece super bonito.
P: Sí, así es. Este 14 de febrero estrenas tu primer libro Manos Frías. Antes de nada, me gustaría saber cómo lo definirías tú. ¿Qué es para ti este libro?
R: Pues es un libro muy muy introspectivo. Yo lo definiría de alguna manera como todo eso que yo escribo muy en privado y que no tiene que ver nada con los convencionalismos relacionados con el hecho de estar en público, de relacionarse con la gente. Es eso, esos pensamientos que tienes nada más despertarte o antes de terminar el día. De hecho, el libro está escrito prácticamente cuando he madrugado muy temprano o cuando estoy a punto de dormirme. Tiene mucha relación con esas ideas que están entre la vigilia y el sueño. Es súper introspectivo, la verdad.
P: ¿En qué momento decides embarcarte en escribir este libro? ¿Por qué este título y no otro?
R: Bueno el concepto lo explico un poco dentro del libro. Viene relacionado con que hace un montón de años yo siempre que tenía una tensión en el cuerpo y tenía la sensación de que tenía que escribir se me ponían las manos muy frías. Entonces con el tiempo se ha convertido como en un símbolo. Manos frías es como estar en ese estado de conexión conmigo mismo y me metí en este proyecto hace un montón de años. Yo hace como diez años me abrí un blog y empecé a escribir ahí cosas que quería ir guardando.
Simplemente era un blog anónimo, en el que yo iba escribiendo ahí mis cosas y recuerdo que por aquel entonces yo pensaba, bueno esto igual el día de mañana puede acabar no siendo un libro, pero aquí hay cosas que metería en un libro. Desde ahí fui escribiendo, apuntando cosas, pensando que algún día tal vez podría juntar un libro lanzando todo esto. Este último par de años sí que fui juntándolos y ordenándolos con una intención, intentando transmitir como una simbología con todos estos poemas, reflexiones y canciones.
P: Tú que haces música, ¿Cambia mucho el escribir para un libro en lugar de escribir para ser escuchado por el público?
R: Hay canciones que nunca han salido. En el libro entonces hay algunos textos que se hicieron en formato de canción y hay otros que no, es poesía al completo. Yo recuerdo cuando quedé con la editorial, cuando hablamos de que queríamos hacer un libro. Yo les dije que yo apenas consumo poesía y que durante este proceso de creación quería seguir manteniéndolo así para no apegarme al estilo de escribir que tienen otros poetas sino hacerlo a mi manera. Entonces, sí que es distinto a una canción, yo no sé si sigue el canon de la poesía. Es un poco la sensación como de que te puedes parar frase a frase y reflexionar cada una de ellas. He tratado de dejar un trasfondo detrás de casi todas las frases. Es distinto, es para leer con calma la verdad.
P: Está dedicado a tu madre, ¿por qué en especial a ella?
R: Principalmente, porque mis padres son sordos entonces me han apoyado mucho a lo largo de mi carrera musical, pero nunca han podido apreciar ni escuchar mi música como tal. Han venido siempre a los conciertos, leen y chequean las letras. Pero este es como el primer proyecto que sí que puedo compartir, en especial con mi madre y que lo pueda consumir como cualquier oyente o lector más. Creo que no hay ninguna persona que se lo mereciese más que ella.
P: Yo recuerdo ese momento en La Riviera signando 29 para ellos, fue uno de los momentos más bonitos del concierto.
R: En ese concierto llevé a un intérprete para mi madre, que estuvo traduciendo todo el concierto. Así que este libro dedicado para ella.
P: Sin adelantar nada, ¿Qué parte es la que más te ha marcado de Manos Frías o a la que más cariño has cogido?
R: Es una pregunta complicada. Es que hay cosas en el libro que yo escribí hace diez años y otras que he escrito hace a lo mejor tres meses. Yo las he desordenado y las he ordenado conceptualmente. Es como que le tengo un cariño muy especial a lo antiguo, nadie va a saber que fecha tiene cada poema, pero quizá por el lenguaje sí que se va a entender. El último poema el que cierra el libro que es como una despedida, lo escribí antes de entregar el libro a la editorial, es como un poema que me salió de cierre como final de este proceso. Precisamente fue emocionalmente muy impactante para mí. No sé si es objetivamente el mejor o el que más gustará a la gente, pero es con el que yo me quedo. Es con el punto con el que más me identifico.
P: ¿Algo que puedas adelantar de tus próximos proyectos, más letras, más música, conciertos…? Hace unos días tuviste un evento muy especial en el Café la Palma en Madrid y ¿se aproxima disco verdad?
R: Sí se aproxima disco. No he comentado en redes nada de ese evento. En ese evento yo enseñé todo lo que tengo hasta ahora. Lo que puedo adelantar es que el 29 tengo una firma de discos en Madrid y ese día por la noche a las doce en punto sale un adelanto del disco. Así que bueno sí, hay un disco en camino y hay una canción que se llama Lealtad que va a salir la noche después de la firma de discos.
P: Muchas gracias Rubén, esperamos verte pronto y que todo te vaya muy bonito, que seguro que va a ser así.
R: Os deseo lo mejor yo también. Muchas gracias.



